domingo, 8 de junio de 2025

"OS DARÉ EL ESPÍRITU DE LA VERDAD"(Jn 14,17)


La promesa de Jesús hoy se cumple 
"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si me amáis, cumplireis mis mandamientos; yo rogaré al Padre y él os dará otro Paráclito para que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad."

«¿Puede haber una palabra más consoladora que esta? Al pensar en estas palabras que Jesús pronunció a sus discípulos, podemos imaginar cuánto amor encierra esta afirmación. 
Él rogará por nosotros, pero también nos habla a cada uno de nosotros de forma particular.
 Él nos dará un Consolador,ante tantas situaciones que vivimos necesitamos a  alguien que nos guíe y que no nos deje solos jamás. Y este consolador es el Espíritu  Santo .
"Nos toca a nosotros ahora no abandonarlo, o mejor dicho no creer que con nuestras propias fuerzas podremos superar todos los obstáculos «No permitais que el mundo os haga creer que es mejor caminar solos. No cedais a la tentación de ensimismarse, de volverse egoístas o superficiales ante el dolor, la dificultad o el éxito pasajero» Papa Francisco, mensaje para los jóvenes de Lituania.
El regalo más grande que nos ha dado  Jesús es el Espíritu Santo que nos guiará siempre .

El Espíritu, que nos va a acompañar en el camino  de la experiencia de Dios en lo más profundo de sí mismos. Él va a transformar nuestros miedos en un valiente testimonio de armonía de comunión.

Nos dice el Papa Francisco

 «La misión del Espíritu Santo consiste en generar armonía y obrar la paz en situaciones diversas y entre individuos diferentes. La diversidad de personas y de ideas no debe provocar rechazo o crear obstáculos, porque la variedad es siempre una riqueza. Por tanto, hoy invocamos con corazón ardiente al Espíritu Santo pidiéndole que prepare el camino de la paz y de la unidad» (Homilía en Amán –Jordania–, el 24 de mayo de 2014).



sábado, 7 de junio de 2025

ORACIÒN AL ESPÍRITU Y A LA VIRGEN

VEN ESPIRITU SANTO
Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.
Envía Señor tu Espíritu y habrá una nueva creación.
Y renovarás la fas
De la tierra oh Dios que has iluminado los corazones de
tus fieles con la luz del espíritu Santo haznos dóciles a tus inspiraciones para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo por Cristo
Nuestro Señor. Amen.


MADRE

Regálame un corazón humilde para poder vivir mi vocación abierta al Espíritu  Santo y te pido que nos lo conceda a toda la Familia misionera Verbum Dei  y a mi familia y amigos .
“Acuérdate, oh piadosísima Virgen María , que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección implorando tu asistencia y reclamando tu socorro , haya sido abandonado de ti.
Animado con esta confianza , a ti también acudo , oh madre virgen de las vírgenes y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados , me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana .
No deseches mis suplicas, oh Madre Dios antes bien inclina a ellos tus oídos y dígnate atenderlas favorablemente. Amen.
(Oración de san Bernardo.)

miércoles, 4 de junio de 2025

JESUS ORA POR LA COMUNIÓN

JESÚS ORA POR NOSOTROS 

 Cristo sigue orando al Padre, y no deja de hacerlo por nosotros.
Él desea nuestra alegría, pero no nos quiere reconcentrados en el calor cómodo de nuestras propias comunidades y grupos de fe. Jesús nos da su Palabra como anuncio y tesoro, y nos invita a salir.

El mundo nos espera, pero no son sus valores los que nos pueden llenar de profunda alegría.
Cristo mismo sabe de riesgos y tentaciones, pero no nos evita la prueba que nos hace fuertes, sino que ruega al Padre que nos «libre del enemigo».

Cristo ora por nosotros y pide al Padre que nos santifique en la Verdad.
Él es la única Verdad, Camino y Vida.
En medio del mundo, nos ponemos en camino hacia Dios.


Jesús levantando los ojos al cielo oro al Padre 

Diciéndole guárdalos en tu nombre 

A los que me has dado  por que a estos los amo son los que me has encomendado.

Yo he estado con ellos y los he acompañado 

Ahora ruego por ellos son los que yo he custodiado 

Padre guárdalos en tu nombre 

Y que no se pierda ninguno 

porque este es mi deseo   que todos  sean uno .

Ahora voy a ti  y digo esto en el mundo

Que tengan  en si mismo 

mi alegría  plena 

Porque son ellos a quienes yo he elegido.

les he dado mi Palabra y por ellos soy consagrado 

Para que todos  sean santificados 

 mis discípulos amados .

Que todos sean uno 

como Tú  en mi y yo en ti

Sean ellos en nosotros

 para que el mundo 

Conozca  que tú me enviaste 

 y los amaste como me amaste a mí

 padre quiero que estén con migo

Donde estoy yo

 para que contemplen mi gloria la que me diste

Este es mi deseo para todos aquellos que me confiaste.


"En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, oró Jesús diciendo:
    «Padre santo, guárdalos en tu nombre, a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros.
    Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba, y ninguno se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura.
    Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría cumplida.
    Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
    No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno.
    No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.
    Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad.
    Como tú me enviaste al mundo, así yo los envío también al mundo.
    Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad».Jn.17,11b-19

Hay alegrías pasajeras y otras que son capaces de colmar toda una vida.
La de Cristo, la que él desea para todos nosotros, es una alegría cumplida, rebosante, distinta a tantas otras que hemos gustado.

La alegría de vivir en Cristo lleva el sello de la comunión.
El Señor ora al Padre por nosotros y ruega que guardemos la unidad, la comunión con Dios mismo, como signo silencioso de nuestra fe ante todos.

Hoy podemos meditar nuestra acogida a los dones del Señor: Él nos ha dado su Palabra, nos ha visitado con su presencia, nos ha guardado en el Padre, nos santifica y nos envía.
¿Pienso, quizás, que todos esos dones son para otros y no para mí?
¿Cómo respondo ante tanto derroche de atenciones y de Gracia?

Señor Jesús, tú que vives en el Padre, en la comunión del Espíritu, sigue santificándonos en la Verdad.

martes, 3 de junio de 2025

OS DOY VIDA ETERNA

"Padre les he dado Vida eterna a todos los que tú me has confiado.
La vida eterna consiste en dar a conocer al Padre y a tu enviado Jesucristo. Yo te he glorificado Padre en la tierra llevando acabo la  obra que me encomendaste hacer.Ahora tu Padre dame gloria junto a ti"(Jn17,1.5)


La vida eterna es un deseo que arde en el interior de cada hombre. También dentro de mí está este grande anhelo, aunque no siempre lo piense o lo sienta.

En este pasaje me das una señal de lo que significa la vida eterna. Hoy me dices que la vida eterna consiste en el conocimiento tuyo. A veces puedo pensar que la vida eterna inicia después de la muerte y es algo totalmente incomprensible. Pero me dices, que no es del todo así.

La vida eterna inicia desde esta vida; más si se piensa desde esta perspectiva que me enseñas hoy. Puedo conocerte y amarte desde ya, entonces la vida eterna ha iniciado para mí. Lo que venga después de la muerte será la continuación y la plenitud de lo que he venido haciendo en esta tierra.

Conocerte y amarte es la vida eterna. Qué bello es pensar en el momento en que me encontraré contigo cara a cara. Entonces no serás para mí un desconocido, sino mi amado. Allí podré tocarte, verte, abrazarte y decirte lo mucho que te quiero, lo mucho que anhelé conocerte plenamente, que quise conocerte directamente.

Dame la gracia, Señor, de conocerte desde esta vida. Haz que arda en mi interior el celo porque más y más hombres puedan vivir la vida eterna gracias a mi predicación de tu Reino. Inflama, Señor, mi corazón de amor por ti.

«Antes de la Pasión, Jesús pre-anuncia que será “glorificado” en la cruz: ahí aparecerá su gloria. Pero es una gloria nueva: la gloria mundana se manifiesta cuando se es importante, admirado, cuando se tiene bienes y éxito. En cambio, la gloria de Dios se revela en la cruz: es el amor, que ahí resplandece y se difunde. Es una gloria paradójica: sin fragor, sin ganancia y sin aplausos. Pero sólo esta gloria hace el Evangelio fecundo».
(Discurso de S.S. Francisco, 18 de marzo de 2016).