miércoles, 17 de junio de 2026

TALLER DE LA ALFARERIA

         En el taller de la alfarería
          
En manos del alfarero

"Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza."Gn1,26

Pues tú Señor formaste mis entrañas me tejiste en el seno de mi madre te doy gracias por tantas maravillas"Salm 139,13.15

"La Palabra de Dios fue dirigida a Jeremías levántate y baja a la casa del que trabaja el barro allí te haré oír mis palabras.Bajé, pues donde el alfarero que estaba haciendo un trabajo al torno, pero el cántaro que estaba haciendo le salió mal, mientras amoldaba el barro lo volvió entonces a empezar, transformándolo en otro cántaro a su gusto. Entonces,Dios   me  dirigió esta palabra: Yo puedo hacer lo mismo contigo ,como el barro en la mano del alfarero así eres tú en mi mano".Jr.18,1.6

Llevamos este tesoro en vasos de barro .
"Con todo llevamos este tesoro en vasos de barro para que esta fuerza soberana parezca cosa de Dios y no nuestra".(2Cr.4, 7)
"He aquí que estoy creando algo nuevo ¿no lo notáis"? Isaías 43,19
"Mira como te tengo grabada en la palma de mis manos. ".(Is.49, 16)

lunes, 15 de junio de 2026

Orando con los Salmos

Señor Tú me conoces
tú me examinas y conoces; sabes cuándo me siento y cuándo me levanto, mi pensamiento calas desde lejos; esté yo en camino o acostado, tú lo adviertes, familiares te son todas mis sendas.Que no está aún en mi lengua la palabra, y ya tú, la conoces entera;
me aprietas por detrás y por delante, y tienes puesta sobre mí tu mano.
Ciencia es misteriosa para mí,  no puedo alcanzarla.
¿A dónde iré yo lejos de tu espíritu, a dónde de tu rostro podré huir?
Si hasta los cielos subo, allí estás tú, si me acuesto, allí te encuentras.
Si tomo las alas de la aurora, si voy a parar a lo último del mar,
  también allí tu mano me conduce,y me tiene tomado tu derecha.
Aunque diga: «¡Me cubra al menos la tiniebla, y  la luz se haga noche sobre mí!"
ni la misma tiniebla es tenebrosa para ti, y la noche es luminosa como el día. 
Porque tú mis riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre;
Te doy gracias por tantas maravillas
admirables son tus obras y mi alma bien lo sabe.
 Mi alma conocías cabalmente, y mis huesos no se te ocultaban, cuando era yo formado en lo secreto, tejido en las honduras de la tierra.
Mi embrión tus ojos lo veían; 
en tu libro están inscritos todos los días que han sido señalados, 
sin que aún exista uno solo de ellos.
¡Tus pensamientos, Dios, cuanto me superan, qué impresionante es tu obra !
Son más que las arenas, 
 y al terminar, todavía estoy contigo!

Examíname, oh Dios, mira mi corazón, pruébame, conoce mis desvelos;
fíjate si es que voy por mal camino y condúceme por el camino eterno.


Acción de gracias.
 ¡Aclamad a mi Dios , toda la tierra, servid al Señor con alegría, llegaos ante él entre gritos de júbilo!
Sabed que es Dios, él nos ha hecho y suyos somos, su pueblo y el rebaño de su pasto.
 ¡Entrad en su presencia con acciones de gracias, con alabanzas , dadle gracias, bendecid su nombre!
 Porque es bueno , para siempre su amor, su lealtad,es eterna.(Salm100)

El Árbol junto al agua 
" Te agrada Señor que  medite Tu Palabra de noche y de  día.
Entonces mi vida 
es como árbol plantado junto al río que da fruto a su tiempo, y tiene su follaje siempre verde. 
Todo lo que hago me  resulta bien."(Sal.1,2-3)


Tú eres mi hij@ amad@
"Yo soy quien ha consagrado a mi  Discipul@, en mi monte santo."
Voy a comunicar el decreto del Señor: El me ha dicho: "Tú eres hij@ mí@, yo te he engendrado hoy.
Pídeme y serán tu herencia las naciones, tu propiedad, los confines de la tierra."(Sal.2,6-8)

Mi escudo eres Tu
Mas tú, Señor, eres mi escudo, mi gloria, el que levanta mi cabeza.
Tan pronto como llamo al Señor, me responde desde su monte santo.
Yo me acuesto y me duermo, y me levanto: el Señor me sostiene.(Sal.3, 4-6)


Tú me das Seguridad 
Sepan que por mí maravillas hace el Señor, tan pronto como lo llamo, él me escucha.
En paz me acuesto y en seguida me duermo, pues tú sólo, Señor, me das seguridad."(Sal. 4, 4.9)


Dios protege mi vida 
"Desde la mañana oyes mi voz. Desde la mañana te hago promesas y me quedo a la espera.
Que se alegren cuantos a Ti se acogen, que estén de fiesta los que tú proteges, y te celebren los que aman tu nombre.
Pues tú, Señor, bendices al justo y como un escudo lo cubre tu favor."
(Sal. 5, 4.12-13)

El Señor Recogió mi oración 
"Ten compasión de mí 
que estoy sin fuerzas; 
sáname pues no puedo sostenerme.
El Señor atendió mi súplica,
 el Señor recogió mi oración."
(Sal 6, 3.10)

Dios mío Salvador 
Dios es el escudo que me cubre, él, que salva a los de recto corazón.
Yo alabaré al Señor por su justicia y cantaré al Nombre del Altísimo.
(Sal. 7, 11.18)

Mi creador se acuerda de mi 
¡Oh Señor, nuestro Dios, qué grande es tu nombre en toda la tierra! Y tu gloria por encima de los cielos.
Al ver tu cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has fijado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él? 
 (Sal. 8, 2.4-10)

En ti confiaré .

Que mi alma alabe al Señor y proclame todas sus maravillas...
En ti me alegraré y confiaré, y cantaré a tu Nombre, oh Altísimo.
Te has sentado en tu trono, cual juez justo y has reinvindicado mi causa y mis derechos.
El Señor es un bastión para el oprimido, un refugio para los tiempos de angustia.
Que en ti confíen los que veneran tu nombre, porque no abandonas, Señor, a los que te buscan.
Canten al Señor, que mora en Sión, y publiquen entre los pueblos sus hazañas.
se acuerda de los oprimidos y no olvida su clamor.
para que proclame tus maravillas, en las puertas de la hija de Sión, feliz y agradecido por tu salvación.
Porque no será olvidado el pobre para siempre ni será en vano la esperanza del humilde.
Sal. 9, 2-19

El Señor nos mira y nos recoge en sus manos 

Me recoges en tus manos.
A ti el desamparado se encomienda, a ti que al huérfano socorres.
El Señor es rey ahora y para siempre.
Tú escuchas, Señor, el ruego de los humildes, reconfortas su corazón y están atentos tus oídos
para defender al huérfano y al oprimido y así los hombres de barro no puedan oprimirlos.
Salmos 10, 14-18

Te socorro en momentos dificiles

"Los pobres son despojados, gimen los humildes, ahora me levanto - dice el Señor - y prestaré socorro al que es despreciado."
Las palabras del Señor son palabras seguras, son como plata pura siete veces purificada en el crisol.
Tú, Señor, cuidarás de nosotros; protégenos por siempre de esta generación.Salmos 12, 6-8

Tú, Señor, eres el lote de mi heredad.
Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
mi suerte está en tu mano. 
Bendeciré al Señor que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. 
Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. Sal 15, 1-2a.5.7-8.11

Yo curo todas tus dolencias de
Salmos 103, 1-5
Bendice al Señor, alma mía, alabe todo mi ser su santo Nombre.
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.
El perdona todas tus ofensas y te cura de todas tus dolencias.
El rescata tu vida de la tumba, te corona de amor y de ternura.
El colma de dicha tu existencia y como el águila se renueva tu juventud.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?

El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? 
Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. 
Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. 

La Gratuidad de Dios

«Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis» (Mt 10,8)

Gracias, Jesús, porque en ti reconocemos a un Dios gratuito, generoso y fiel a sus promesas, que ama sin esperar nada a cambio.
La gratuidad es una de las características más hermosas de tu amor. 
Todo lo recibimos de ti: la vida, la fe, la salvación y la santidad. 
No llegaremos a ser santos por nuestros propios méritos o esfuerzos, sino por el don de tu gracia.

1. Elegidos gratuitamente para ser un pueblo santo.

«Seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa» (Ex 19,6).

Moisés subió hacia Dios, y el Señor lo llamó desde el monte diciendo:
«Vosotros habéis visto lo que hice con Egipto y
 cómo os llevé sobre alas de águila y os traje a mí.
 Ahora, pues, si escucháis mi voz y guardáis mi alianza, 
seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; 
seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa».

La elección de Israel no fue fruto de sus méritos, sino del amor gratuito de Dios. 
También nosotros hemos sido llamados gratuitamente a participar de su vida y de su santidad.
2. Somos su pueblo y las ovejas de su rebaño.

«Nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño» (Sal 100).

nos invitas a darte gracias  aclamanfo tú nombre  Señor y a servirte con alegría, entrando en tu presencia con júbilo.
Sabemos que tú Señor eres Dios: que nos hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas de tu rebaño.
Todo es fruto de un amor gratuito. La gratuidad nace de un corazón bueno y compasivo, como el tuyo, Jesús.
«El Señor es bueno, su misericordia es eterna, su fidelidad por todas las edades».

3. Salvados gratuitamente por el amor de Cristo.

«La prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros»
Cuando aún estábamos sin fuerzas y alejados de Dios, Cristo entregó su vida por nosotros. 
(Rm 5,8). 

Nadie merece un amor tan grande. Dios no esperó a que fuéramos justos o perfectos para amarnos; nos amó primero.
Por su muerte hemos sido reconciliados  y, por su vida resucitada, somos salvados. 
Todo es gracia, todo es don, todo es gratuidad.

4. Llamados a dar gratuitamente lo que hemos recibido

«Al ver Jesús a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban cansadas y abatidas, como ovejas que no tienen pastor» (Mt 9,36).

La compasión mueve el corazón de Jesús. Por eso llama a sus discípulos, los conoce por su nombre y los envía a continuar su misión.
«La mies es abundante y los trabajadores pocos; rogad al dueño de la mies que envíe trabajadores a su mies».
A los Doce les confió autoridad para sanar, liberar y anunciar el Reino.
 Y les dió una consigna que sigue siendo válida para todos nosotros los discípulos:
«Id y proclamad que el Reino de los cielos está cerca.
 Curad enfermos, limpiad leprosos, expulsad demonios. 
Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis».

También nosotros estamos llamados a transmitir la vida de Dios desde un corazón compasivo, sin buscar recompensa, compartiendo gratuitamente el amor, el perdón, la esperanza y la fe que hemos recibido gratuitamente de Él.

domingo, 14 de junio de 2026

Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que teníamos que hacer.”»

Servir desde la gratuidad y humildad 
Jesús, venimos ante ti confiados, con el corazón abierto, deseando escuchar tu Palabra.
Tú eres quien guía nuestros pasos, quien llama a servir no para el reconocimiento, sino por amor.
Que tu Espíritu Santo nos conceda el gozo de reconocernos como simples siervos, pues tú lo has hecho todo, tú lo has dado todo.
Porque tú eres Dios: no hay otro como tú, y tus obras ninguna otra puede igualar.

Hoy, Jesús, nos hablas de la actitud del siervo y nos haces esta pregunta:

> «¿Quién de vosotros, si tiene un criado que ha estado arando o pastoreando, le dice cuando vuelve: “Pasa, siéntate a la mesa”?

¿No le diréis más bien: “Prepárame la cena, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú”?»
Y concluyes:
> «¿Acaso tiene que estar agradecido al siervo porque ha hecho lo mandado?
Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid: “Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que teníamos que hacer.”»

Jesús, nos enseñas que ser discípulo es servir con disponibilidad y gratitud, reconociendo que todo es don recibido.
Si reconocemos que todo es gracia —la fe, la vocación, la misión que realizamos— comprendemos que lo que verdaderamente cuenta es el servicio ofrecido como respuesta agradecida.

San Martín de Tours sirvió con sencillez y generosidad, viendo en los hermanos a Cristo mismo.

Esta actitud del siervo es la que tú, Jesús, nos propones.
No se trata de vivir esperando recompensas ni de buscar reconocimientos; se trata de vivir desde la gratuidad, desde el servicio humilde, desde la conciencia de que todo lo que somos y tenemos es don recibido de Dios.

Cuando uno vive desde esta actitud, no se cansa de servir ni se agota en el esfuerzo, porque sabe que su vida tiene sentido en el amor entregado.
El siervo inútil no es el que no vale, sino el que no presume de lo que hace, porque sabe que todo lo ha recibido.
🙏 Jesús  danos esta humildad, esta capacidad de servir sin esperar nada a cambio, y esta alegría de sabernos instrumentos de su amor.


Multiplicación de los Panes Don gratuito

 
 "Viendo Jesús que mucha gente lo seguía, le dijo a Felipe:
 "¿Cómo compraremos pan para que coman éstos?".
Felipe le respondió: 
"Ni doscientos denarios de pan bastarían para que a cada uno le tocara un pedazo de pan". 
Otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: "Aquí hay un muchacho que trae cinco panes de cebada y dos pescados. 
Pero, ¿qué es eso para tanta gente?". 
Jesús le respondió: "Díganle a la gente que se siente". 
En aquel lugar había mucha hierba. Todos, pues, se sentaron ahí; y tan sólo los hombres eran unos cinco mil. 
Enseguida tomó Jesús los panes, y después de dar gracias a Dios, se los fue repartiendo a los que se habían sentado a comer. Igualmente les fue dando de los pescados todo lo que quisieron. Después de que todos se saciaron, 
dijo a sus discípulos: "Recojan los pedazos sobrantes, para que no se desperdicien". 
Los recogieron y con los pedazos que sobraron de los cinco panes llenaron doce canastos. "
 
Reflexión.
Jesús se encamina hacia las regiones más lejanas; 
sé a dónde va. 
Son largos los caminos que Él toma, o al menos a mí me parecen complejos, cuando de repente me pide que dé de comer a una gran masa…

¿Cómo es posible?, ¿qué no te das cuenta que son muchísimos personas ? 
No tenemos los recursos, sólo piénsalo, tendríamos que trabajar demasiado para conseguir que algunos se logren saciar, y sólo algunos lograrán tener algún trozo… Mi vida se complica, me pones en un mundo que no reconoce mi trabajo, lo da por supuesto, la competencia me quiere comer desde el primer día, estoy solo, y encima de todo esto me pones como luz para los demás, pero ¿qué no te das cuenta que no soy la persona que Tú necesitas, que no tengo las cualidades necesarias, qué…?

Aquí es cuando Jesús se ríe de mí, me sorprende la respuesta que da un hermano mío:
 "Aquí hay cinco peces…" ¿Cómo que aquí hay cinco peces? ¿Qué no se da cuenta que no será suficiente ni siquiera lo que yo le intenté ofrecer como propuesta?

El rostro de Jesús se vuelve sereno, mira al cielo y los peces ¡se multiplican! 
¿Qué ocurre aquí?... 
Otra mirada al rostro de Cristo me dice que no desprecie todos los dones que Él me da y que no piense en ellos como si dependiera de mí solamente; es con Él que llegaré a dar lo mejor.

«¿Por qué privar a una persona, sobre todo a un muchacho, de lo que ha traído de casa y tiene derecho a quedárselo para sí? ¿Por qué quitarle a uno lo que en cualquier caso no es suficiente para saciar a todos? Humanamente es ilógico. Pero no para Dios. 
De hecho, gracias a ese pequeño don gratuito y, por tanto, heroico, Jesús puede saciar a todos. Es una gran lección para nosotros. Nos dice que el Señor puede hacer mucho con lo poco que ponemos a su disposición. Sería bueno preguntarnos todos los días:
 “¿Qué le llevo hoy a Jesús?”. 
Él puede hacer mucho con una oración nuestra, con un gesto nuestro de caridad hacia los demás, incluso con nuestra miseria entregada a su misericordia. Nuestras pequeñeces a Jesús, y Él hace milagros. A Dios le encanta actuar así: hace grandes cosas a partir de las pequeñas, de las gratuitas».
(Ángelus del papa Francisco, 25 de julio de 2021).

Agosto 2022:Os reuniré de todas las naciones os traeré a vuestra tierra

Mi querida Trinidad cuanto te agradezco estar en este hermoso lugar donde se cumple tu palabra del profeta Ezequiel "os reuniré de todos las naciones y os traeré de vuelta a vuestra tierra.Os rociare con un agua pura y os daré un corazón nuevo  y pondré dentro de vosotros un espíritu nuevo."Ez 36.24_26
Cuanto te agradezco poder encontrarme con todos mis hermanos de distintos países el regalo de la universalidad es una maravilla, encontrarme que esto se hace realidad.Australia,Filipinas,Singapur,Nigeria,Honduras,Italia,África,España,México,Colombia.
Gracias porque tú nos adelantas un poquito que probemos el Reino qué alegría Trinidad del cielo es demasiada alegría para mí corazón tan pequeño.
Pero me lo estás haciendo gustar saborear.Gracias mi querida Trinidad  porque como dice el Vaticano ll "sabemos que Dios prepara una nueva morada y una nueva tierra, en la que habita la justicia y cuya bienaventuranza llenará y sobrepasará todos los deseos de paz que brotan en el corazón del hombre.Si ya desde ahora estás construyendo una nueva morada  en la que habita la misericordia  y cuya felicidad llenará sobre todos los deseos de paz que brotan en el corazón.
Gracias mi querida Trinidad y mi querida mamá María .
Pongo en tus manos este día poder ponerme a tu servicio en lo que me necesites.
Te pido nuevamente por mi querida comunidad del poblado y en especial por Felixa poder ponerme a su servicio a  lo que me necesite.

miércoles, 10 de junio de 2026

El Papa en Barcelona: Ser testigos y profetas de unidad, acogida, concordia y paz

Vatican News Ser testigos y profetas de unidad, acogida, concordia y paz
El primer encuentro del León XIV en Barcelona ha tenido lugar en la catedral de la Santa Cruz y de Santa Eulalia para la oración de la Hora Media. En su homilía, el Pontífice recordó que, en la riqueza de los dones recibidos, somos fuertes porque estamos unidos, y estamos unidos porque estamos animados por el mismo Espíritu. Asimismo, exhortó a no permitir que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido y hacia cuya plenitud nos conduce día tras día.

Rocio Lancho García - Ciudad del Vaticano

El Papa León XIV ha llegado a Barcelona procedente de Madrid este martes 9 de junio, iniciando así la segunda etapa de su viaje a España. A su llegada al aeropuerto de El Prat, el Santo Padre fue recibido por algunos representantes de la Generalitat de Catalunya. Desde allí se ha trasladado en coche hasta la catedral de Barcelona, para la oración de la Hora Media.

Al llegar a la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, el Papa fue recibido por el arzobispo metropolitano de Barcelona, el cardenal Juan José Omella Omella. Posteriormente entró en una de las capillas para un momento de oración delante de Santísimo Sacramento y, sucesivamente, recorrió la nave central. Tras unas palabras de bienvenida del cardenal Omella, el Santo Padre pronunció  su homilía, en la que leyó algunos fragmentos en catalán.   

Hogar amplio y abierto a la fraternidad cristiana

Haciendo referencia a la lectura proclamada, León XIV reflexionó sobre dos imágenes: la Esposa y el Cuerpo. La primera, explicó el Papa, nos recuerda que la Iglesia, y en particular esta asamblea, rica de dones y carismas y de la variedad de las historias de cada uno, es ante todo una Esposa amada.

“Dios os ha querido aquí, porque ama en vosotros y en vuestro estar juntos una belleza y una bondad únicas y sagradas”, aseguró a los presentes. Asimismo, subrayó que la Iglesia “es fruto de un acto de amor que la precede y que viene de Dios” y, ante todo, “crece dejándose amar por Él, unida, con corazón humilde y agradecido, porque sólo quien se deja amar por Dios puede construir, con los demás, las obras del amor”.

Haciendo referencia a unas palabras que el Papa Francisco dedicó a esta comunidad diocesana, León XIV explicó que el “clima que estamos llamados a difundir en nuestros ambientes” debe ser “un clima de familia, en el que se vive juntos, conscientes de la filiación y de la llamada común, solidarios, abiertos, capaces de misericordia, de sacrificio, de atención recíproca, de perdón”. También evocó unas palabras de su predecesor Juan Pablo II durante su visita a esta ciudad en 1982, cuando animó a “proclamar ante la Iglesia que esta ciudad y esta región son un hogar amplio y abierto a la fraternidad cristiana”. En sus palabras – prosiguió el Papa - encuentran un lugar los rostros de tantos hermanos y hermanas que entre vosotros se han entregado y se entregan para construir armonía y comunión, más allá de toda polarización. Según afirmó León XIV, estas personas hoy se ven confirmadas en la vitalidad de las numerosas obras de anuncio, de formación y de caridad de las que todos vosotros sois animadores y protagonistas.


En la riqueza de los dones recibidos somos fuertes

En segundo lugar, el Papa profundizó sobre el Cuerpo: “Si Cristo es el Esposo que nos amó primero, Él es también la Cabeza a la que estamos unidos como miembros de un único organismo, unos al servicio de otros”, “todos animados por la acción del mismo Espíritu, todos llamados a la misma santidad”. El Papa destacó la importancia de este aspecto porque “nos recuerda que para nosotros trabajar juntos no es una elección de ‘estilo’, sino una necesidad fisiológica”, y a la que “correspondemos poniendo en juego los carismas recibidos en el respeto de los ministerios confiados”. Es el Espíritu quien, “nos impulsa no sólo a entregarnos sin reservas allí donde la Providencia nos llama, sino a hacerlo según los designios de Dios, en la obediencia y en la confianza”, indicó el Pontífice.

En esta misma línea reflexionó sobre la “variedad y la importancia de los roles y de las misiones que encontramos entre nosotros”, asegurando que el mensaje es siempre el mismo: “en la riqueza de los dones recibidos, somos fuertes porque estamos unidos, y estamos unidos porque estamos animados por el mismo Espíritu”. Por ello, León XIV advirtió de la importancia de “no permitir que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido y hacia cuya plenitud nos conduce día tras día”.

Testigos y profetas de unidad

En un mundo desgarrado por guerras y divisiones, y en una sociedad cada vez más fragmentada e individualista, el Papa invitó a ser “mártires”, es decir, “testigos y profetas de unidad, de acogida, de concordia y de paz, incluso a costa de sacrificios y renuncias”. Queremos responder nuestros ‘sí’, - afirmó el Pontífice - dispuestos, en lo que sea necesario, a morir a nosotros mismos, a perdernos para reencontrarnos, a renunciar a lo superfluo para construir sobre lo que es esencial y dura para siempre.

Para concluir su intervención, el Obispo de Roma recordó las palabras de Jesús en la Última Cena: “Yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí”.

Al finalizar, el Papa fue a la cripta para un momento de oración delante de la tumba de santa Eulalia. Después salió a la calle e improvisó un saludo a la multitud que le esperaba. Sucesivamente, acude a la Casa Arzobispal donde comerá y se reunirá de forma privada con el presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa i Roca, y a los miembros de la Orden Agustina.

Audiencias Papales