viernes, 10 de julio de 2026

La Esperanza que no defrauda" (Romanos 5:5).

1. Dios tiene un proyecto de esperanza para mí.
Un futuro lleno de esperanza.
Jeremías 29:11 
Porque yo conozco los planes que tengo para ustedes —afirma el SEÑOR—… Jeremías 29:11
Porque yo conozco los planes que tengo para ustedes,planes de bienestar ,de vida eterna a fin de darte un futuro  y una Esperanza .Jeremías 29:11
Que alegría Señor escuchar estás palabras tan conmovedoras , tu Palabra nos llena de Esperanza ,de una Vida sana, feliz, tú no quieres para nosotros sufrimientos calamidades ,aunque tú hayas pasado por el sufrimiento en la Cruz ,tú en tus sufrimientos nos has salvado  ,en tus heridas nos has curado.
Te pido hoy Jesús por todos los enfermos que padecen ,sufren que te dicen :
Cúrame, Señor , y sea yo curado; sálvame, y sea yo salvo, pues mi Esperanza eres tú.Jer.17,14
. Cuando el corazón está abatido
Solo te digo 
Espera en Dios en medio de la tristeza.
¿Por qué estás tan abatida,tan estresada , alma mía? 
¿Por qué estás angustiada?
Hoy puedes decir 
 En Dios pondré mi esperanza y lo seguiré alabando. ¡Él es mi salvación y mi Dios! 
Salmo 42:11   

Jesús, descanso para el cansado.
Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados; yo les daré descanso.Mateo 11:28   

Jesús los minutos se vuelven eternos cada segundo son como horas sin termino,
Y te puedo decir estoy cansada ,es como si mi cuerpo ya no responde,no tengo fuerzas .
Pero hoy te digo :
Espero al Señor, lo espero con toda el alma; en su palabra he puesto mi esperanza.
Salmo 130:5  

. Dios es mi refugio y mi protector
El Señor cuida cada paso de mi vida.
El Señor te cuidará; de todo mal guardará tu vida. El Señor cuidará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.Salmo 121:7-8 

Gotas de Esperanza.

1. Dios tiene un proyecto de esperanza para mí.
Un futuro lleno de esperanza.
Jeremías 29:11 
Porque yo conozco los planes que tengo para ustedes —afirma el SEÑOR—… Jeremías 29:11

2. Cuando el corazón está abatido
Esperar en Dios en medio de la tristeza.
¿Por qué estás tan abatida, alma mía? ¿Por qué estás angustiada? En Dios pondré mi esperanza y lo seguiré alabando. ¡Él es mi salvación y mi Dios! Salmo 42:11   

Jesús, descanso para el cansado.
Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados; yo les daré descanso.Mateo 11:28   

3. Dios es mi refugio y mi protector
El Señor cuida cada paso de mi vida.
El Señor te cuidará; de todo mal guardará tu vida. El Señor cuidará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.Salmo 121:7-8 

Tu Palabra sostiene mi esperanza.
Tú eres mi escondite y mi escudo; en tu palabra he puesto mi esperanza.
Salmo 119:114  

 Esperar confiando en la Palabra.Salmo 130:5 –

4. Aprender a esperar con fe
Hebreos 11:1 – La fe hace visible la esperanza.
 La paciencia que madura la esperanza.Romanos 8:25 –

5. La esperanza que fortalece
Renovar las fuerzas en el Señor.
Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.(Isaías 40:31 )

Cobren ánimo los que esperan en Dios.Salmo 31:24 – 
Miqueas 7:7 – Esperar al Dios que escucha.

6. La esperanza nace del amor de Dios
El sufrimiento da fruto en la esperanza.Romanos 5:3-5 
. La esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado.(Rm.5.5)

Llenos de alegría, paz y esperanza por el Espíritu.Romanos 
Y no solo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.Rm15:13 – 
1 Corintios 13:13 – La esperanza que permanece con la fe y el amor.

1 Pedro 1:3 – Cristo resucitado, nuestra esperanza viva.
7. Cristo, esperanza para el mundo
Isaías 61:1 – Ungidos para sanar y anunciar la Buena Noticia.
Efesios 4:4 – Llamados a una sola esperanza.
Colosenses 1:27 – Cristo en nosotros, esperanza de gloria.
1 Pedro 3:15 – Dar razón de la esperanza que llevamos.
Oración por la sanación
8. La fe que sana
Santiago 5:15 – La oración de la fe levanta al enfermo.
Santiago 5:16 – La fuerza de la oración perseverante.
Marcos 5:34 – Tu fe te ha salvado.
Juan 5:8-9 – Levántate y camina.
Jeremías 17:14 – Sáname, Señor, porque tú eres mi esperanza.

La esperanza fortalece mi corazón.
Cristo llena mi vida de esperanza.
  • Pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; levantarán el vuelo como las águilas, correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.
  • Ahora bien, la fe es tener confianza en lo que esperamos, es tener certeza de lo que no vemos.
  • Ahora, pues, permanecen la fe, la esperanza y el amor. Pero el amor es el más importante.
  • Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa.
  • Cobren ánimo y ármense de valor, todos los que en el Señor esperan.
  • Pero yo he puesto mi esperanza en el Señor; yo espero en el Dios de mi salvación. ¡Mi Dios me escuchará!
  • Pero si esperamos lo que todavía no vemos, en la espera mostramos nuestra constancia.
  • La esperanza que se demora aflige al corazón; el deseo cumplido es un árbol de vida.
  • Me digo a mí mismo: «El Señor es mi herencia. ¡En él esperaré!».
  • Encamíname en tu verdad. Y enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvación. ¡En ti pongo mi esperanza todo el día!

  • Que tu gran amor, Señor, nos acompañe, tal como lo esperamos de ti.

  • ¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, para que tengamos una esperanza viva.
  • El Espíritu del Señor y Dios está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas noticias a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar libertad a los cautivos y la liberación de los prisioneros.
  • Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que pida razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con gentileza y respeto.
  • Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también fueron llamados a una sola esperanza.
  • A estos Dios se propuso dar a conocer cuál es la gloriosa riqueza de este misterio entre las naciones, que es Cristo en ustedes, la esperanza de gloria.

Ten en cuenta que así es la sabiduría a tu alma; si das con ella, tendrás buen futuro; tendrás una esperanza que no será destruida.

Salmo 130:5  

Santiago 5, 15
La oración hecha con fe salvará al que no puede levantarse; el Señor hará que se levante; y si ha cometido pecados, se le perdonarán.
Santiago 5, 16
 Recen unos por otros para que sean sanados. La súplica del justo tiene mucho poder con tal de que sea perseverante:

San Marcos 5, 34
Jesús le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda sana de tu enfermedad.»

San Juan 5, 8-9
Jesús le dijo: «Levántate, toma tu camilla y anda.»
Al instante el hombre quedó sano, tomó su camilla y empezó a caminar. Pero aquel día era sábado.

Cúrame, Señor , y sea yo curado; sálvame, y sea yo salvo, pues mi Esperanza eres tú.Jer.17,14





jueves, 9 de julio de 2026

Orando con los Salmos

El Señor es tu guardián,estemos dormidos o despiertos el vigila nuestra vida .
El Señor te protegerá de todo mal; él cuidará tu vida». Es la promesa de una vigilancia constante, día y noche.
Dirijo la mirada hacia los montes: ¿de dónde me llegará ayuda?
Mi socorro me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra.
No deja que tu pie dé un paso en falso, no duerme tu guardián;
jamás lo rinde el sueño o cabecea el guardián de Israel.

El Señor es tu guardián y tu sombra, el Señor está a tu diestra.

Durante el día el sol no te maltratará, ni la luna de noche.

Te preserva el Señor de todo mal, él guarda tu alma.
El te guarda al salir y al regresar, ahora y para siempre.

Señor Tú me conoces
tú me examinas y conoces; sabes cuándo me siento y cuándo me levanto, mi pensamiento calas desde lejos; esté yo en camino o acostado, tú lo adviertes, familiares te son todas mis sendas.
Que no está aún en mi lengua la palabra, y ya tú, la conoces entera;
me aprietas por detrás y por delante, y tienes puesta sobre mí tu mano.
Ciencia es misteriosa para mí,  no puedo alcanzarla.
¿A dónde iré yo lejos de tu espíritu, a dónde de tu rostro podré huir?
Si hasta los cielos subo, allí estás tú, si me acuesto, allí te encuentras.
Si tomo las alas de la aurora, si voy a parar a lo último del mar,
  también allí tu mano me conduce,y me tiene tomado tu derecha.
Aunque diga: «¡Me cubra al menos la tiniebla, y  la luz se haga noche sobre mí!"
ni la misma tiniebla es tenebrosa para ti, y la noche es luminosa como el día. 
Porque tú mis riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre;
Te doy gracias por tantas maravillas
admirables son tus obras y mi alma bien lo sabe.
 Mi alma conocías cabalmente, y mis huesos no se te ocultaban, cuando era yo formado en lo secreto, tejido en las honduras de la tierra.
Mi embrión tus ojos lo veían; 
en tu libro están inscritos todos los días que han sido señalados, 
sin que aún exista uno solo de ellos.
¡Tus pensamientos, Dios, cuanto me superan, qué impresionante es tu obra !
Son más que las arenas, 
 y al terminar, todavía estoy contigo!

Examíname, oh Dios, mira mi corazón, pruébame, conoce mis desvelos;
fíjate si es que voy por mal camino y condúceme por el camino eterno.


Acción de gracias.
 ¡Aclamad a mi Dios , toda la tierra, servid al Señor con alegría, llegaos ante él entre gritos de júbilo!
Sabed que es Dios, él nos ha hecho y suyos somos, su pueblo y el rebaño de su pasto.
 ¡Entrad en su presencia con acciones de gracias, con alabanzas , dadle gracias, bendecid su nombre!
 Porque es bueno , para siempre su amor, su lealtad,es eterna.(Salm100)

El Árbol junto al agua 
" Te agrada Señor que  medite Tu Palabra de noche y de  día.
Entonces mi vida 
es como árbol plantado junto al río que da fruto a su tiempo, y tiene su follaje siempre verde. 
Todo lo que hago me  resulta bien."(Sal.1,2-3)


Tú eres mi hij@ amad@
"Yo soy quien ha consagrado a mi  Discipul@, en mi monte santo."
Voy a comunicar el decreto del Señor: El me ha dicho: "Tú eres hij@ mí@, yo te he engendrado hoy.
Pídeme y serán tu herencia las naciones, tu propiedad, los confines de la tierra."(Sal.2,6-8)

Mi escudo eres Tu
Mas tú, Señor, eres mi escudo, mi gloria, el que levanta mi cabeza.
Tan pronto como llamo al Señor, me responde desde su monte santo.
Yo me acuesto y me duermo, y me levanto: el Señor me sostiene.(Sal.3, 4-6)


Tú me das Seguridad 
Sepan que por mí maravillas hace el Señor, tan pronto como lo llamo, él me escucha.
En paz me acuesto y en seguida me duermo, pues tú sólo, Señor, me das seguridad."(Sal. 4, 4.9)


Dios protege mi vida 
"Desde la mañana oyes mi voz. Desde la mañana te hago promesas y me quedo a la espera.
Que se alegren cuantos a Ti se acogen, que estén de fiesta los que tú proteges, y te celebren los que aman tu nombre.
Pues tú, Señor, bendices al justo y como un escudo lo cubre tu favor."
(Sal. 5, 4.12-13)

El Señor Recogió mi oración 
"Ten compasión de mí 
que estoy sin fuerzas; 
sáname pues no puedo sostenerme.
El Señor atendió mi súplica,
 el Señor recogió mi oración."
(Sal 6, 3.10)

Dios mío Salvador 
Dios es el escudo que me cubre, él, que salva a los de recto corazón.
Yo alabaré al Señor por su justicia y cantaré al Nombre del Altísimo.
(Sal. 7, 11.18)

Mi creador se acuerda de mi 
¡Oh Señor, nuestro Dios, qué grande es tu nombre en toda la tierra! Y tu gloria por encima de los cielos.
Al ver tu cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has fijado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él? 
 (Sal. 8, 2.4-10)

En ti confiaré .

Que mi alma alabe al Señor y proclame todas sus maravillas...
En ti me alegraré y confiaré, y cantaré a tu Nombre, oh Altísimo.
Te has sentado en tu trono, cual juez justo y has reinvindicado mi causa y mis derechos.
El Señor es un bastión para el oprimido, un refugio para los tiempos de angustia.
Que en ti confíen los que veneran tu nombre, porque no abandonas, Señor, a los que te buscan.
Canten al Señor, que mora en Sión, y publiquen entre los pueblos sus hazañas.
se acuerda de los oprimidos y no olvida su clamor.
para que proclame tus maravillas, en las puertas de la hija de Sión, feliz y agradecido por tu salvación.
Porque no será olvidado el pobre para siempre ni será en vano la esperanza del humilde.
Sal. 9, 2-19

El Señor nos mira y nos recoge en sus manos 

Me recoges en tus manos.
A ti el desamparado se encomienda, a ti que al huérfano socorres.
El Señor es rey ahora y para siempre.
Tú escuchas, Señor, el ruego de los humildes, reconfortas su corazón y están atentos tus oídos
para defender al huérfano y al oprimido y así los hombres de barro no puedan oprimirlos.
Salmos 10, 14-18

Te socorro en momentos dificiles

"Los pobres son despojados, gimen los humildes, ahora me levanto - dice el Señor - y prestaré socorro al que es despreciado."
Las palabras del Señor son palabras seguras, son como plata pura siete veces purificada en el crisol.
Tú, Señor, cuidarás de nosotros; protégenos por siempre de esta generación.Salmos 12, 6-8

Tú, Señor, eres el lote de mi heredad.
Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
mi suerte está en tu mano. 
Bendeciré al Señor que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. 
Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. Sal 15, 1-2a.5.7-8.11

Yo curo todas tus dolencias de
Salmos 103, 1-5
Bendice al Señor, alma mía, alabe todo mi ser su santo Nombre.
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.
El perdona todas tus ofensas y te cura de todas tus dolencias.
El rescata tu vida de la tumba, te corona de amor y de ternura.
El colma de dicha tu existencia y como el águila se renueva tu juventud.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?

El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? 
Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. 
Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. 

sábado, 4 de julio de 2026

ALZO LA MIRADA MIS OJOS EN JESUS

    

  ALZO LA MIRADA 
Mis ojos en Jesús 
 Alzo la mirada 
clavada en la cruz .
   
 ALZO LA MIRADA 
 Cuando miro al cielo 
todo es nuevo con su luz

 
ALZO LA MIRADA 
No estoy hecho 
para mirar al suelo,


Al mirarte sé por qué nací.
 Me creaste 
para mirar al cielo


 ALZO LA MIRADA
estoy inquieto ,
 hasta que no descanse en ti
 ALZO LA MIRADA 

 El Señor es mi fuerza y mi esperanza ,no vacilaré

 ALZO LA MIRADA 
él es la roca de la salvación, 
en el confío y no tiemblo .
 ALZO LA MIRADA 
 Por los que buscan la paz
 y la libertad, 
para que encuentren en tus ojos donde descansar .
ALZO LA  MIRADA 
 Por los que cruzan el mar
buscando un hogar

 
ALZO LA MIRADA 
 Para que vean más allá
 de la tempestad. 


ALZO LA MIRADA 
Mis ojos en Jesús ".


Solo en Tu mirada puedo descansar
 porque encuentro en ti 
el reposo y la paz .
ALZO LA MIRADA 
Abrazando  la esperanza y 
Mirando más allá ,
de todo lo que vivimos en este suelo  como tempestad .
ALZO LA MIRADA 
 una y otra vez 
 "Alzo la mirada  mis ojos en Jesús "
Siendo tu Jesús la calma
Cuando el  corazón anda inquieto 
ALZO LA MIRADA 
Y es entonces cuando mi corazón descansa en tí 
Gracias mi Señor 

martes, 30 de junio de 2026

¿Quien es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?”. Mc.4, 35-41.



Un día, al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: “Vamos a la otra orilla del lago”. Entonces los discípulos despidieron a la gente y condujeron a Jesús en la misma barca en que estaba. Iban además otras barcas.

 De pronto se desató un fuerte viento y las olas se estrellaban contra la barca y la iban llenando de agua. Jesús dormía en la popa, reclinado sobre un cojín. 
Lo despertaron y le dijeron:
“Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?”.
 Él se despertó, reprendió al viento y dijo al mar: 

“Cállate, enmudece!”. 
Entonces el viento cesó y sobrevino una gran calma. 
Jesús les dijo: 
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?».
Todos se quedaron espantados y se decían unos a otros: 
Quien es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen?”.

Reflexión.Papa Francisco

Jesús, Tú duermes en medio de una tormenta.
 No sé cómo puedes hacerlo. Es como si yo viajara en un avión, el piloto dijera que acaba de perder el control de la nave y que es posible que nos estrellemos, y yo pidiera a la azafata un par de audífonos para ver una película… ¿es que no te importa que se hundan? 
La misma pregunta me surge muy a menudo Señor, veo tanto mal en el mundo, tanta violencia, tanta injusticia… y Tú callas, casi como si durmieses…
 ¿Es que no te importa a dónde vaya a parar este mundo?, ¿o acaso duermes y no te enteras que vamos a la deriva? 

Te miro en silencio, allí, en el sagrario y me pregunto si duermes, si no te importa tanto dolor… 


Tú despertaste, Señor, e increpaste al mar y al viento… y te obedecieron. En un segundo cambiaste la tempestad en calma
y la incredulidad de tus discípulos, en fe.

Miro alrededor, Señor, y me doy cuenta que de ninguna manera duermes, que trabajas. 
Tantos misioneros, tantos sacerdotes y almas consagradas, tantos laicos que, en silencio, transforman las peores tempestades en paz, portando tu palabra a los hospitales, pan a los hambrientos y consuelo a los tristes… 

No duermes, Jesús. Trabajas…
sí, pero en silencio. 
Y yo ni escucho tu voz ni veo tus obras porque estoy más ocupado viendo y escuchando el mar y el viento.

 Que mirando tus obras
Jesús, me miras allí, hablando en lo profundo de mi corazón, y me invitas a dejarme de lamentos estériles y a ponerme a trabajar por la extensión de tu Reino.

Confío en ti, Jesús. ¡Aumenta mi confianza! 
Yo también quiero trabajar por tu Reino y por mis hermanos. 
Lo haré.
 Dame la fuerza que necesito.

«Prometemos que nunca los olvidaremos. Nunca vamos a dejar de hablar por vosotros .
Haremos todo lo posible para abrir los ojos y los corazones del mundo.
 La paz no es el fin de la historia. La paz es el inicio de una historia ligada al futuro.
 Europa debería saber esto mejor que cualquier otro continente. Esta hermosa isla, donde nos encontramos ahora, es sólo un punto en el mapa.
 Para domar el viento y el mar agitado Jesús ordenó al viento que cesase justo cuando la barca en el que estaban él y sus discípulos estaba en peligro. Luego la calma siguió a la tormenta».


JESÙS NACE EN BELEN

Lc2,1-38




Allí estaba Maria y José, le miraban y no entendían nada, nace en una cueva, en un pesebre, un niño, el Salvador del mundo,
¿Aquel bebe, era el enviado, para salvar, el mundo?
Dios era todo poderoso, el niño toda desvalido, el hijo esperado era la Palabra. Aquel bebe no sabia hablar, el Mesías, será el camino, pero este no sabia andar, será la verdad omnisciente, mas esta criatura, no sabia, ni siquiera encontrar el seno de su madre, para mamar,
Este era Dios, el Salvador, y tu Madre lo sabias, por eso lo mirabas, y lo remirabas, admirada por eso lo abrazabas, abrazabas a Dios.
Abrazar a este niño en una pesebrera es aceptar que este niño ha escogido lo peor, lo indigno, me ha escogido a mí, y yo he de aceptar sentirme amada, por ti Jesús. Y aceptar que tu has nacido en el pesebre de mis hermanas, ayúdame aprender a verte a ti y no quedarme con la paja, ni los animales, ni el mal olor (limites, pecados)
Sino saber verte a ti.

¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?».

"Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar
y vino una gran calma.

En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron.
En esto se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía.
 Se acercaron y lo despertaron gritándole:
«¡Señor, sálvanos, que perecemos!».
Él les dice:
«¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?».
Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma. 
Los hombres se decían asombrados:
«¿Quién es este, que hasta el viento y el mar lo obedecen?».

Comentario al Evangelio

La tempestad apaciguada
¿Por qué tener miedo?

Hijos míos, pase lo que pase, recordad que yo estoy siempre con vosotros.
 Acordaros que, visible o invisible, despierto o dormido, vigilo siempre, estoy por todas partes, soy todopoderoso. 
No tengáis jamás ningún temor, ninguna inquietud: estoy ahí, vigilo, os amo, lo puedo todo ¿Qué más hacer por vosotros? 
Acordaros de estas tempestades, cuando erais tranquilizados con una palabra, haciendo suceder una gran calma.
Tened confianza, fe, y coraje; acordaros sin inquietud por parte de vuestro cuerpo y vuestra alma, pues yo estoy ahí, todopoderoso y amándoos.
  Y en esta vida, la tempestad es casi constante, y vuestra barca estás siempre cerca de zozobrar.
 Más no olvidéis, estoy ahí, contigo, ¡esta barca es insumergible!
 Desconfiad de todo, sobretodo de vosotros, 
pero tened una confianza total en mí que he desterrado toda inquietud.