Preparándonos para la cuaresma
Una llamada a la conversión.
Jesús Maestro,profeta,Misionero
Como te explayas ante un público tan variado,tendrías delante de ti a los discípulos , enfermos, publicanos, escribas, fariseos .
Y como predicas con Autoridad .
Invitándonos a una conversión de corazón y a un cambio de mentalidad que es más difícil, pasar de lo Antiguo a lo nuevo sin anular lo Antiguo más bien detallandolo, dándole un nuevo sentido ,no anulando la ley más bien dándole plenitud.
Llevándonos a lo esencial Amar desde el corazón
I. Jesús y la Ley ( Mt.5,17-20)
1. Plenitud, no abolición
Jesús no viene a abolir la Ley ni los Profetas.
Viene a dar plenitud.
Nos estás hablando a nosotros los discípulos
"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud"
2. Cumplimiento de la Ley
Ni una “i” ni una “tilde” pasarán sin que todo se cumpla.
"Yo os aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley. Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los Cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos
La fidelidad a los mandamientos es esencial.
Jesús va a la raíz nos está invitando amar a Dios con todo el corazón y al prójimo .
3. Justicia superior
La justicia de los discípulos debe ser mayor que la de los escribas y fariseos.
"Os aseguro que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entraréis en el Reino de los Cielos."
Una justicia que es la misericordia
No basta el cumplimiento externo.
II. Jesús nos enseña una nueva interpretación de la Ley (5,21-37)
Jesús profundiza la Ley llevándola al corazón.
1. Del homicidio a la reconciliación ( Mt.5,21-26)
Muchas veces creemos que no necesitamos convertirnos por qué no mato, no robo, etc.
Pero Jesús va al corazón matamos cuando ofendemos, cuando despreciamos , cuando criticamos etc
➡️ “No matarás”.
Evitar la ira, el enfado ,el insulto y el desprecio.
"Habeis oído que se dijo a los antiguos: No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal. Pero Yo os digo: Todo el que se enoje con su hermano... el que insulte a su hermano, .... el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo.
Jesús no quiere la muerte quiere nos convirtamos vivamos .
Cuánto tenemos que dejarnos curar el corazón Jesús a base de dejarnos amar por tí para poder amar al prójimo .
➡️ Reconciliarse antes de presentar la ofrenda.
Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar,
te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda....
2. Del adulterio a la pureza del corazón ( Mt.5,27-30)
No solo el acto externo.
El deseo desordenado también rompe la fidelidad.
Llamado radical a evitar el pecado.
"También habeis oído que se dijo a los antiguos:
No cometerás adulterio;
pero yo os digo que quien mire con malos deseos a una mujer, ya cometió adulterio con ella en su corazón.
Por eso, si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, arráncatelo y tíralo lejos, por que más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo. Y si tu mano derecha es para ti ocasión de pecado, córtatela y arrójala lejos de ti, porque más te vale perder una parte de tu cuerpo y no que todo él sea arrojado al lugar de castigo.
Nos está invitando a cuidar nuestra mirada ,a cuidar nuestras manos no para maltratar si no para servir.
3. Sobre el divorcio (5,31-32)
Jesús eleva la exigencia sobre la fidelidad matrimonial.
Defensa de la unidad del matrimonio.
"También se dijo antes: El que se divorcie, que le dé a su mujer un certificado de divorcio; pero Yo os digo que el que se divorcia, salvo el caso de que vivan en unión ilegítima, expone a su mujer al adulterio y el que se casa con una divorciada comete adulterio.
4. Sobre los juramentos (5,33-37)
No jurar en falso.
Hablar con verdad y sencillez.
“Que vuestro sí sea sí y vuestro no, no”.
Habeis oído que se dijo a los antiguos: No jurarás en falso y le cumplirás al Señor lo que le hayas prometido con juramento.
Pero Yo os digo: No juren de ninguna manera, ni por el Cielo, que es el trono de Dios; ni por la Tierra....
Decid simplemente sí, cuando es sí; y no, cuando es no. Lo que se diga de más, viene del maligno».
Jesús no elimina la Ley, sino que la lleva a su plenitud, trasladándola del cumplimiento externo a la transformación interior del corazón.
El verdadero discípulo:
Vive una justicia más profunda.
Practica la reconciliación.
Cultiva la pureza interior.
Es fiel en el amor.
Vive en la verdad y coherencia.
La santidad cristiana no consiste solo en evitar el mal exterior, sino en dejar que Dios transforme el corazón para vivir el amor en plenitud.
Papa Francisco nos hace un comentario sobre este pasaje del evangelio .
"Qué nos recuerda la radicalidad en el seguimiento de Cristo.
Es muy parecido al momento en que dice: «o eres frío o caliente, porque a los tibios los vomito de mi boca».
Ésta es una clara invitación a la coherencia de vida.
No podemos seguir a dos amos porque amaremos a uno y odiaremos al otro.
El que sabe decirle sí al Señor, se mantiene en amistad con Dios y cada día va creciendo en el amor a los demás.
Pero el tibio, que pretende servir a Dios y al diablo, está dividido internamente. No es capaz de escuchar ninguna voz, no experimente su miseria, por tanto no se siente necesitado de la Misericordia Divina. Es éste el gran peligro, su alma se encuentra privada voluntariamente de la gracia de Dios.
Jesús mío, no permitas que me convierta en un alma tibia, sacude mi corazón e inflama mi alma de amor por Ti para que yo sea capaz de buscarte, servirte y proclamarte como único Dios y Señor de mi vida.
«La memoria es muy importante para recordar la gracia recibida, porque si expulsamos este entusiasmo que viene del recuerdo del primer amor, los cristianos nos exponemos a un peligro muy grande: la tibieza. Los cristianos "tibios", están ahí, sí, son cristianos, pero perdieron la memoria del primer amor. Y sí, perdieron el entusiasmo. También perdieron la paciencia para «tolerar» las dificultades de la vida con el espíritu de amor de Jesús».