domingo, 26 de abril de 2026

El Señor es mi pastor, nada me falta.

 
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. 
Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. 
Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis contrarios;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. 
Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. Sal.23

  Habéis vuelto al pastor de vuestras vidas.
Si, obrando el bien, soportáis el sufrimiento, hacéis una cosa hermosa ante Dios.....
  Sus heridas os han curado
Andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras vidas.1 P 2, 20b-25

 • Yo soy la puerta de las ovejas.
«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas
A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. 
Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: 
a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. 

Explicación de la Parábola 
«En verdad, en verdad os digo:
  yo soy la puerta de las ovejas. 
Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta
quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos;
  yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».

Comentario al Evangelio
0 Introducción 
Benedicto XVI, papa (s. XXI) •
 La liturgia del IV domingo de Pascua nos presenta uno de los iconos más bellos que, desde los primeros siglos de la Iglesia, han representado al Señor Jesús: el del buen Pastor. 
1.El Evangelio , nos describe los rasgos peculiares de la relación entre Cristo pastor y su rebaño, una relación tan íntima que nadie podrá jamás arrebatar las ovejas de su mano. 
De hecho, están unidas a él por un vínculo de amor y de conocimiento recíproco, 
que les garantiza el don de la vida eterna.

2 Al mismo tiempo, el Evangelista presenta la actitud del rebaño hacia el buen Pastor, Cristo.
 Escuchar y seguir. 
Estos términos designan las características fundamentales de quienes viven el seguimiento del Señor.
 Ante todo la escucha de su Palabra, de la que nace y se alimenta la fe.
 Sólo quien está atento a la voz del Señor es capaz de evaluar en su propia conciencia 
las decisiones correctas para obrar según Dios.
 De la escucha deriva, luego, el seguir a Jesús: 
se actúa como discípulos después de haber escuchado y acogido interiormente las enseñanzas del Maestro, para vivirlas cada día.

 

"Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura." Marcos 16,15-20.



«Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. 
 El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes, y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación con los milagros que hacían."

Reflexión.
El evangelio Explicado📖
La oración es un encuentro personal con Cristo. 
Y hoy le debemos este encuentro a san Marcos. Él pudo acompañar a Pedro y Pablo en sus viajes apostólicos. 
Escuchó atentamente su anuncio de la Buena Nueva y puso todo en un libro, el Evangelio. 
San Marcos nos ha dejado un maravilloso testimonio de Jesús. Y dos mil años después seguimos nutriéndonos con lo que escribió.
A nosotros nos toca escribir también un Evangelio para transmitir a las generaciones que vienen; pero no en papel, ni en formato electrónico, sino con la propia vida. 
Así fue el Evangelio que predicó san Pedro y el resto de los Apóstoles: dejaron su casa en Galilea para estar con el Señor. Tres años después, son testigos de su pasión, muerte y resurrección. 
Se encontraron así con aquél que es el Camino, la Verdad y la Vida. Y no podían callar este encuentro; a los cincuenta días de la Pascua salieron a las plazas y las calles de Jerusalén para anunciar la salvación que nos trajo Cristo.
Como su maestro, curaron paralíticos, expulsaron demonios, resucitaron muertos. Pero, sobre todo, fundaron la Iglesia, un signo ante el mundo de “un solo corazón y una sola alma” (He 4, 32). 
Años más tarde, incluso en Roma se hablaba de los cristianos: “Mirad cómo se aman”. 
Como dice el Papa Francisco: «Todos estamos llamados a ser escritores vivos del Evangelio, portadores de la Buena Noticia a todo hombre y mujer de hoy.» 
Es tarea personal, sí, pero ¿depende todo de nuestras fuerzas? 
Ciertamente que no, y por eso le pedimos todos los días, «¡Venga tu Reino!»
 Nos dice el Evangelio de hoy: «El Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban». 
Y siempre lo hace, si somos dóciles a su acción.
«Todos estamos llamados a ser escritores vivos del Evangelio, portadores de la Buena Noticia a todo hombre y mujer de hoy.

 Pregón del evangelizador Jaime Bonet 
POR QUÉ QUIERO EVANGELIZAR.

"¿Por qué quiero evangelizar, anunciar la Buena Nueva del Reino, dedicarme a la propagación de la FE hasta los confines de la tierra? ¿Por qué quiero predicar el Evangelio de Jesús de Nazareth, consagrar toda mi vida a la oración y ministerio de la Palabra? ¿Por qué, para qué la Evangelización?
Porque quiero colaborar con toda mi mente, corazón y fuerzas y de la forma más eficaz a la Redención y liberación de todos los hombres. Quiero que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad"

sábado, 25 de abril de 2026

Vestid como un delantal la humildad .


Consejos para la humildad 
➝ Jesús enseña la humildad como camino a la verdadera grandeza.
"Hijo, actúa con humildad en tus quehaceres, y te querrán más que al hombre generoso.
Cuanto más grande seas, más debes abajarte, y así alcanzarás el favor del Señor.
«Muchos son los altivos e ilustres, pero él revela sus secretos a los mansos».
 Porque grande es el poder del Señor y es glorificado por los humildes."(Eclo 3, 17-29)

➝ La humildad como base de la convivencia .
“Nada hagáis por rivalidad o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.” (Filipenses 2:3-4)
La humildad es parte de la “vestidura” 
“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.” Colosenses 3:12
“En el trato mutuo, vestid como un delantal la humildad.(lPe.5,5b)

La humildad atrae la gracia de Dios.
Dios otorga su favor a los humildes.
Encomendad a Dios vuestros afanes que él se ocupará de vosotros .
1 Pedro 5:5-7



Florecillas de San Francisco” (capítulo 29).La Humildad

“Florecillas de San Francisco” (capítulo 29).
Este relato es profundamente espiritual y refleja cómo San Francisco enseñaba a sus hermanos a vencer la tentación del orgullo y a vivir en la humildad verdadera.
🌿 San Francisco y fray Rufino: la lección de la santa humildad

Un día, fray Rufino —uno de los primeros compañeros de San Francisco, hombre santo y puro— fue tentado  con pensamientos de desesperanza.
 haciéndole creer que estaba condenado, y que todo lo que hacía era inútil.
Fray Rufino, entristecido, comenzó a alejarse de la oración y de la comunidad.
Cuando San Francisco supo lo que pasaba, se fue a su encuentro.
Al verlo, le dijo con ternura:
Hermano Rufino, hijo mío, ¿qué te ocurre?
Rufino, con lágrimas en los ojos, respondió:
—Padre, Dios me ha abandonado. Ya no soy digno de su amor. Siento que estoy condenado.
Entonces San Francisco, movido por el Espíritu Santo, dijo:
—Hermano, cuando el enemigo te diga que estás condenado, respóndele con esta palabra: “Dios es misericordioso, y yo confiaré en Él”.
Y además, cuando te diga que no vales nada, dile: “Es verdad, y por eso necesito aún más de la misericordia de Dios.”
Luego, Francisco añadió:
Escúchame bien, Rufino:
el Señor me ha mostrado que tú serás uno de los más humildes y santos de todos.
Por eso el tentador  te ataca tanto, porque teme esa humildad que te unirá al Corazón de Cristo.
Y San Francisco, lleno de fervor, oró diciendo:
> “Oh Señor, que diste a fray Rufino la gracia de soportar la tentación con paciencia,
concédenos también a nosotros la santa humildad,
que vence todas las fuerzas del maligno.”
Desde aquel momento, fray Rufino quedó libre de su tristeza y fue colmado de una gran paz interior.
Comprendió que la humildad no es desprecio de uno mismo, sino reconocimiento de la verdad:
que somos pequeños, pero infinitamente amados por Dios.


Carta a la Humildad

"Oh humildad, flor de gran belleza, veo cuan pocas almas te poseen – ¿es porque eres tan bella y al mismo tiempo tan difícil de alcanzar? 
Oh sí, lo uno y lo otro.
 El mismo Dios tiene predilección por ella. Sobre el alma llena de humildad se entreabren las esclusas del cielo y sobre ella se derrama un océano de gracias.

 Oh, qué bella es el alma humilde; de su corazón, como si fuera un incensario, sube un perfume extremadamente agradable y, a través de las nubes, llega hasta el mismo Dios y llena de gozo su  corazón. 
Dios no niega nada a esta alma; una alma así es todopoderosa, influye en el porvenir del mundo entero. Dios, ama a  tal alma, la levanta hasta su trono. 

Cuanto más se humilla, más Dios se inclina hacia ella, la sigue con sus gracias y con su poder la acompaña en todo momento. Esta alma está profundamente unida a Dios.
Oh humildad, implántate profundamente en todo mi ser.
 Oh Virgen purísima y también la más humilde, ayúdame a obtener una profunda humildad.
 Ahora comprendo porque hay tan pocos santos, es porque hay pocas almas profunda y verdaderamente humildes".
(Santa Faustina)

Historieta sobre la Humildad

Un joven aprendiz trabajaba en un taller de cerámica. Cada día, al terminar sus piezas, las llevaba con orgullo al maestro.

—“Mira qué perfectos son mis vasos, maestro”, decía levantando la barbilla.

El maestro los observaba en silencio, y luego los colocaba en una repisa sin comentar nada.
Un día, mientras el aprendiz moldeaba, un niño pequeño entró al taller. El joven, impaciente, le dijo con tono duro:
—“No molestes, no sabes nada de esto.”
El maestro, entonces, se acercó y le pidió al niño que moldeara un pequeño cuenco. Aunque torpe y lleno de imperfecciones, el niño lo entregó sonriente.
El maestro lo colocó junto a las piezas del aprendiz y dijo:
—“Este cuenco, aunque imperfecto, guarda más valor que tus vasos, porque está hecho con sencillez y sin orgullo.”
El aprendiz bajó la cabeza y comprendió: la verdadera belleza no estaba en mostrar perfección, sino en trabajar con humildad.

viernes, 24 de abril de 2026

"El que come de este pan vivirá para siempre».Juan 6, 52-59.

Como el Padre, que me ha enviado, posee la vida y yo vivo por él, así también el que me come de este pan vivirá para siempre». 

 "Todo un Dios en un sagrario a la espera de que alguien lo visite, ¿puede haber un acto más conmovedor?, 
¿puede haber un deseo más enternecedor que el de ti, mi Creador, anhelando unirse a mí, su criatura?
Y todo es puro don, Dios mío: don del amor, don que se acoge con el don de la fe.
 Tu carne es verdadera comida, tu sangre es verdadera bebida.
 Y el que come tu carne y bebe tu sangre, permanece en ti y Tú en él. El que te come vivirá por ti. 
Tú eres el pan que descendió del cielo, y el que coma de este pan vivirá para siempre.
 Esto lo dijiste Tú, Señor Dios mío –y la verdad de cada palabra pronunciada se confirma con el testimonio de tu amor. 
Yo confieso con el mismo amor la fe en ti. 
Gracias por el don de la fe. Gracias por el don de ti mismo en la Eucaristía, Señor.
«Jesús se identifica con ese pan partido y compartido, y eso se convierte para Él en “signo” del Sacrificio que le espera. 
Este proceso tiene su culmen en la Última Cena, donde el pan y el vino se convierten realmente en su Cuerpo y su Sangre. 
Y la eucaristía, que Jesús nos deja con un fin preciso: que nosotros podamos convertirnos en una sola cosa con Él. 
De hecho dice: “Quien come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él”
Ese permanecer en Jesús y Jesús en nosotros.
 La comunión es asimilación: comiéndole a Él, nos hacemos como Él. 
Pero esto requiere nuestro “sí”, nuestra adhesión a la fe».(Francisco)

Meditación 
Escritos Jaime Bonet Me Amó 

Cuando Jesús pensó en instituir la Eucaristía,
¡pensó en ti!... Sabes ciertamente, aunque no lo sientas, que Jesús
está en la Eucaristía... Seguid a Cristo en la soledad del Sagrario….
¡Mira su ilusión de amarte y consolarte!».
Jesús dice «con gran deseo he deseado comer esta Pascua con
vosotros», porque había encontrado la manera de dar el Amor del Padre…
 La Eucaristía es el amor entre vosotros... 
El amor mutuo reconstruye al mundo… 
¡Ama sin recompensa, sin mirar a los otros!... 
Si flaqueas y te vuelves al Sagrario, encontrarás el alimento
a tu medida...
 Él te reanima. Es el amor de Dios hecho a la medida
de cada uno… 

Poesía Hostia de Amor 
Quiero ser lo que recibo:
tu mismo Amor eucarístico
al que a diario yo me ofrezco;
darme a todos a Ti unido,
contigo ser el Cordero
para el mundo redimido.
Sumarme a tu mismo precio,
ya sé que yo no soy digno,
pero sueño que es tu anhelo.
En tu mirar lo adivino
y en tu comulgar lo siento.
Ser uno contigo quiero
y de tu fuego divino,
deseo yo estar ardiendo.
por el mundo, peregrino.
De tu amor ser yo tu incendio
es lo que oro y te ruego.
Ser ritmo de tu latido,
ser mis huellas tu camino,
de tu corazón ser fuego.
Jaime Bonet