miércoles, 19 de agosto de 2026

6/03/2026 Práctica del dinamismo de la Palabra Encuentro de Jesús y la Samaritana.Juan 4, 5-42.


Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber

Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber
"En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria, llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José. Ahí estaba el pozo de Jacob. Jesús, que venía cansado del camino, se sentó sin más en el brocal del pozo. Era cerca del mediodía.
Entonces llegó una mujer de Samaria a sacar agua y Jesús le dijo: "Dame de beber" (Sus discípulos habían ido al pueblo a comprar comida). 
La samaritana le contestó: "¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?". (Porque los judíos no tratan a los samaritanos). Jesús le dijo: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva".
La mujer le respondió:
"Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua y el pozo es profundo, ¿cómo vas a darme agua viva? ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del que bebieron él, sus hijos y sus ganados?".
 Jesús le contestó: "El que bebe de esta agua vuelve a tener sed. Pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed; el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un manantial capaz de dar la vida eterna".

La mujer le dijo: 
"Señor, dame de esa agua para que no vuelva a tener sed ni tenga que venir hasta aquí a sacarla". 
Él le dijo: "Ve a llamar a tu marido y vuelve". 
La mujer le contestó:
 "No tengo marido".
 Jesús le dijo: "Tienes razón en decir 'No tengo marido'. Has tenido cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad".
La mujer le dijo: 
"Señor, ya veo que eres profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte y ustedes dicen que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén". 
Jesús le dijo: 
"Créeme, mujer, que se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos.
Porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, y ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así es como el Padre quiere que se le dé culto. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad”.
La mujer le dijo:
 "Ya sé que va a venir el Mesías (es decir, Cristo). Cuando venga, él nos dará razón de todo".
 Jesús le dijo: "Soy yo, el que habla contigo".
En esto llegaron los discípulos y se sorprendieron de que estuviera conversando con una mujer; sin embargo, ninguno le dijo: "¿Qué le preguntas o de qué hablas con ella?".
 Entonces la mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y comenzó a decir a la gente: "Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será éste el mesías?". Salieron del pueblo y se pusieron en camino hacia donde él estaba.

Mientras tanto, sus discípulos le insistían: "Maestro, come". Él les dijo: "Yo tengo por comida un alimento que ustedes no conocen". 
Los discípulos comentaban entre sí: "¿Le habrá traído alguien de comer?". Jesús les dijo: "Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra.
¿Acaso no dicen ustedes que todavía faltan cuatro meses para la siega? Pues bien, yo les digo: Levanten los ojos y contemplen los campos, que ya están dorados para la siega. Ya el segador recibe su jornal y almacena frutos para la vida eterna.
De esto es verdadero el dicho: 'Uno es el que siembra y otro el que cosecha'. 
Yo los envié a cosechar lo que no habían trabajado. Otros trabajaron y ustedes recogieron su fruto".

Muchos samaritanos de aquel poblado creyeron en Jesús por el testimonio de la mujer: 'Me dijo todo lo que he hecho'. Cuando los samaritanos llegaron a donde él estaba, le rogaban que se quedara con ellos, y se quedó allí dos días. Muchos más creyeron en él al oír su palabra. Y decían a la mujer: "Ya no creemos por lo que tú nos has contado, pues nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es, de veras, el salvador del mundo".
2 Práctica del dinamismo de la Palabra 
Encuentro de Jesús y la Samaritana.

La historia empieza ubicándonos en el lugar de los hechos, en una ciudad de Samaria, llamada Sicar. para orar, necesitamos ponernos en el lugar de los protagonistas, y meternos en la historia.
Podríamos decir que 
  “Jesús llegó a un pueblo ,llegó  a la isla de Mallorca .
Este llamado So Pobla ,
(era alrededor del mediodía 3 pm 
 En plena siesta donde no encontramos a nadie y el recorrido del camino muy caluroso
Ubicados en el tiempo y en el espacio, es bueno presenciar al protagonista principal: 
1.Jesús. 
Dice la historia que 
Jesús, fatigado del camino se sentó junto al pozo. 

La oración es contemplar fijarnos en todos los detalles fijar la mirada en Jesús.
Contempla a Jesús y pregúntale: ¿Señor, por qué te has fatigado? ¿Será que te cansas de mi indiferencia?
 ¿te estarás cansando de que yo siempre le diga: “más tarde, Señor, ahora estoy ocupado”? 

Tal vez esté cansado, porque toda la semana te estuvo esperando para hablar contigo al menos 15 minutos. 

Escucha su respuesta.
 Sin embargo, por muy cansado que esté, Él sigue creyendo en tu vida y propicia un encuentro.
 Es más, Jesús ha deseado tanto encontrarse a solas con la samaritana, que envió a sus discípulos a la ciudad a comprar comida, 
Hoy también Jesús ha propiciado un encuentro contigo, ¡que sea a solas!

2. Ahora veamos al otro personaje: la Samaritana. Oh
Ella iba al mediodía, a pesar del calor, porque, como veremos más adelante, había cosas de su vida que le daban vergüenza, y prefería no encontrarse con nadie.
 Tal vez en tu vida también hay cosas quisieras ocultar; sin embargo, Jesús quiere encontrarse contigo para transformar tus defectos, tus debilidades, tus pecados. 
Por eso conociendo lo que sucedía en el corazón de la samaritana le pide como un mendigo 
 “Dame de beber”.

Pasos del dinamismo de la palabra
1PREPARACIÓN: 
abrirse a la Palabra de Dios.
Actitud abrirse a Dios,de acogida  
 Y cuál ha sido la respuesta Tal vez la respuesta de la  samaritana 
 «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?», 
Quizás la respuesta de la Samaritana ,no nos parezca muy amistosa, ni que se éste abriendo mucho a la presencia de Jesús. 
Sin embargo teniendo en cuenta el contexto, en que los judíos no se trataban con los samaritanos (algo así como palestinos e israelíes hoy en día), en el simple hecho de responder y seguir la conversación ya le está dando entrada a Jesús. 
en esa época estaba mal visto que un hombre y una mujer conversaron solos en un lugar público, 
tal vez la respuesta más lógica hubiera sido algo como: 
“¡sal de acá, judío!”. 
Pero Si la mujer no lo hubiera    aceptado , Jesús nunca hubiera podido transformar su corazón.
 Veremos cómo poco a poco, Jesús va cambiando la actitud de la mujer.
2 ESCUCHA: 
Escuchar atentamente el proyecto de Dios para tu vida.

«Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva». Mientras que ella sólo buscaba agua, Jesús le ofrece mucho más: le ofrece agua viva.
 El proyecto de Dios siempre es mucho más grande que nuestros proyectos limitados.

Prestemos atención a lo que dice Jesús: 
Si conocieras quién te pide de beber…”. 
Quizás nuestra primera reacción sea: 
“¡pero Señor, yo ya te conozco!”. ¿Estás seguro que conoces todo sobre un Dios que es infinito?
  ¡dejemos que Jesús siga hablando!

“Si conocieras QUIÉN ES el que te pide de beber…”:
 date cuenta QUIÉN ES 
el que te habla. Su consejo no es un consejo más entre los que te pueden dar el psicólogo, tus amigos, etc. Jesús no es uno más entre ellos, Él es Aquel puede darte agua viva que calme tu sed de amor.

III ASIMILACIÓN:
 Meditar y dialogar, el plan de Dios, a través de su Palabra.
Luego de escuchar el plan de Dios para con su vida, empieza el proceso de asimilación. 
Aunque la samaritana siguió el diálogo educadamente; lo primero que hace es sacar todos sus “peros”: 
Señor, no tienes con qué sacarla: Muchas veces nosotros también pensamos el Señor no tiene con qué sacar de nuestro corazón las cosas que nos hacen daño, ni cómo llegar a nuestro corazón. 
Es una forma de decirle: “no creo que tengas lo que yo busco, o lo que yo necesito”.
Pero
El pozo es hondo: 
Señor, entiendo que tienes buena voluntad; pero  mi insatisfacción ,mis dudas ,mis miedos  o mi pecado, es muy grande. 
¿Queremos convencer al Señor que somos un imposible para Él?.
Pero 
¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob?: 
Muchos han tratado de ayudarme y no han podido, ¿qué más puedes hacer tú?. 
Volviendo con historia de la samaritana, luego de soltar todos sus “peros”, se queda a escuchar la respuesta de Jesús. 
«Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed». 
¿En que fuentes estás buscando la felicidad? 
¿Con qué agua estás tratando de saciar tu sed de amor?
 ¿Acaso es posible encontrar la felicidad permanente en un sinnúmero de felicidades pasajeras?
 ¿No te das cuenta que si sigues así nunca podrás saciar tu corazón y seguirás buscando eternamente? 
Nuestro gran error es buscar la felicidad en las cosas, en el dinero, en los títulos, en los honores, en las personas, Aunque nos alegren en determinado momento, ninguno de ellos llena realmente nuestro corazón.
 decía San Agustín. “Nos hiciste, Señor, para ti y nuestra alma estará inquieta hasta que descanse en ti”.
"pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás».
Nos diría Jesús: quien me encuentra, ya no tiene que buscar más. 
Te puede faltar dinero, salud, familia, pero nunca te faltará paz, nunca te faltará el amor de Dios que llena tu corazón.

El agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.
No sólo calmarás tu propia sed, sino que serás como un manantial, donde brote el agua viva de Cristo, que puede a su vez llenar el corazón de los demás. Que puedan dar alegría y felicidad a tu familia, a tus vecinos, a tus compañeros, etc.

"Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla, dice la samaritana.
Señor, dame de tu amor porque mi corazón no tiene paz, porque mi corazón tiene sed, porque buscar cansa, desgasta y no tengo paz. Dame tu agua viva para que mi corazón descanse y no tener que seguir buscando.

✔️Mirad el dinamismo de la Palabra. 
Al principio la mujer estaba reacia a conversar con Jesús. 
Luego entra a la conversación aunque con muchas dudas, y finalmente termina pidiendo a Jesús que le dé el agua viva de la que le habló. 
Todo esto gracias a que escuchó su Palabra, la meditó y la asimiló. Vemos que la asimilación, la va convenciendo. 

3.Jesús podría haber terminado la conversación aquí; sin embargo Él no hace las cosas a medias, sino que le gustan las transformaciones profundas, y por ello va hasta el fondo de su corazón.

Llama a tu marido y vuelve acá. ¿A quién representa el marido? Aquí el “marido” representa a todo ello que es dueño de tu corazón. 
Pregúntate quién es tu marido. Puede ser el dinero, la belleza,los títulos , las modas, el prestigio, tu tu propio orgullo.

No tengo marido. 
Ya no sé a quién entregar mi corazón, porque todos me han fallado.
 Me sirvieron durante un tiempo, me dieron alegrías pasajeras, pero finalmente estoy vacía.

"Bien has dicho que no tienes marido, porque has tenido cinco maridos y el que ahora tienes no es marido tuyo; en eso has dicho la verdad."
Prácticamente, le dice abiertamente lo que la mujer sentía, pero no quería admitir.
 ¿Por qué es que tratamos nuestros problemas con todos, menos con el único que realmente nos conoce, porque nos ha creado?
Dice la mujer 
Señor, veo que eres un profeta. 
Se da cuenta que ésta con alguien que realmente la conoce, y la comprende mejor como nunca nadie la había comprendido.

"Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo".
 Va aflorando una esperanza, hay alguien que no la va defraudar, hay alguien en que sí puede confiar. Cuando venga, nos lo explicará todo. 
Se da cuenta que aunque hay muchas cosas que ella no entiende, hay alguien una sabiduría superior que gobierna todas las cosas.

"Jesús le dijo: «Yo soy, el que te está hablando contigo». 
Ya no sigas buscando, convéncete que yo soy el que buscas, que yo soy el que te puede cambiar, transformar, y saciar la sed de amor que tiene tu corazón. 
Escucha mis Palabras porque son vida para ti, y para los demás. Con estas Palabras el Señor, como buen galán, la terminó de conquistar.

4.- VIVIR: 
La Palabra nos transforma en Cristo, Palabra viva.
El diálogo con Jesús, fue capaz de transformar el corazón de la mujer. 


5.- ANUNCIAR: Transmitir a Cristo con el ejemplo de vida y la Palabra.

Nos dice la Palabra que dejando su cántaro, corrió a la ciudad y llamó a la gente. 
El cántaro es el instrumento utilizado para sacar agua, por lo tanto aquí simboliza todas aquellas cosas a las que se aferraba, y con eso quería calmar su sed. 
Simboliza su vida antigua, sus miedos, sus complejos, 
La mujer, dejando su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente: «Venid a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será el Cristo?»
La mujer salió corriendo de ahí, porque había encontrado el Amor que su corazón buscaba. 
Pero ese convencimiento sólo fue posible a través de un encuentro con Jesús, de escucharlo, de asimilar sus Palabras y de dejarse transformar por Él. 
Dijimos que no hay persona ni cosa que pueda llenar nuestro corazón; 
sin embargo la oración sí nos llena de una alegría tan grande, que DESBORDA nuestro propio ser, y por ello la necesidad de compartirla.

Sigue el ejemplo de la samaritana, que lo único que hizo por contar lo que Dios había hecho en su vida. (“Me ha dicho todo lo que he hecho”). 
Empieza por lo más sencillo, por cosas pequeñas. 
Puedes empezar hoy, compartiendo en casa un versículo, una Palabra sencilla que Él Señor haya hablado a tu corazón. 
 Tú puedes compartir a Cristo, HOY. Y también como la samaritana, llévalos a Cristo.

Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en Él por las Palabras de la mujer que atestiguaba: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»
 La oración sólo se completa cuando se comparte. 

Pràctica del dinamisme de la paraula.Trobada de Jesús amb la samaritana.Juan 4, 5-42.

“Si coneguessis el do de Déu i qui és el qui et demana de beure"
En aquell temps, Jesús arribà a un poble de Samaria anomenat Sicar, prop del camp que Jacob havia donat al seu fill Josep. Allà hi havia el pou de Jacob.
 Jesús, que venia cansat del camí, s’assegué sense més al brocal del pou. Era cap al migdia.
Llavors arribà una dona de Samaria a treure aigua, i Jesús li digué:
«Dóna’m de beure».
(Els seus deixebles havien anat al poble a comprar menjar).
La samaritana li contestà:
«Com és que tu, essent jueu, em demanes de beure a mi, que som samaritana?»
(Perquè els jueus no es tractaven amb els samaritans).
Jesús li respongué:
«Si coneguessis el do de Déu i qui és el qui et diu “dóna’m de beure”, tu li’n demanaries a ell, i ell et donaria aigua viva».
La dona li digué:
«Senyor, ni tan sols tens amb què treure aigua i el pou és fondo. D’on trauràs aquesta aigua viva?
¿Que potser ets més gran que el nostre pare Jacob, que ens va donar aquest pou, del qual begueren ell, els seus fills i els seus ramats?»
Jesús li respongué:
«Qui beu d’aquesta aigua torna a tenir set.
Però el qui begui de l’aigua que jo li donaré, mai més no tindrà set; l’aigua que jo li donaré es convertirà dins ell en una font que brollarà fins a la vida eterna».

La dona li digué:
«Senyor, dóna’m d’aquesta aigua, perquè no torni a tenir set ni hagi de venir fins aquí a treure’n».
Ell li digué:
«Ves a cridar el teu marit i torna aquí».
La dona li contestà:
«No tenc marit».
Jesús li digué:
«Tens raó quan dius “no tenc marit”. N’has tengut cinc, i el que tens ara no és el teu marit. En això has dit la veritat».
La dona li digué:
«Senyor, veig que ets profeta. Els nostres pares adoraren en aquesta muntanya, i voltros deis que el lloc on s’ha d’adorar és a Jerusalem».
Jesús li digué:
«Creu-me, dona: arriba l’hora en què ni en aquesta muntanya ni a Jerusalem adorareu el Pare.
Voltros adorau allò que no coneixeu; nosaltres adoram allò que coneixem, perquè la salvació ve dels jueus.
Però arriba l’hora —i ja és aquí— en què els veritables adoradors adoraran el Pare en esperit i en veritat, perquè així és com el Pare vol ser adorat.
Déu és esperit, i els qui l’adoren ho han de fer en esperit i en veritat».
La dona li digué:
«Ja sé que ha de venir el Messies (és a dir, el Crist). Quan vengui, ens ho explicarà tot».
Jesús li digué:
«Som jo, el qui parla amb tu».

DINAMISMO DE LA PALABRA Práctica de la oración para enseñar a orar

 

PRIMER PASO DE LA ORACIÓN.- PREPARA LA PALABRA

Es preparar el corazón, la mente, todo tu ser, para tener una actitud y preguntarte 

¿Delante de quien estoy?

Has un saludo ......

 Pide al Espíritu Santo, confiar en Dios, pide que te ilumine, si vas a escuchar o leer pautas, o el comentario del evangelio , 

escribe en un cuaderno todo lo que en tu corazón Te llama la atención ,y ya es una actitud de fe 

¿Crees en la Palabra? ¿Crees que tiene la fuerza para cambiar tu vida?

 Despójate de todo aquello que te impide orar 

(preocupaciones, problemas, trabajo, estudios ) 

porque ya cuando has decidido ir a escuchar una predicación, y orar, se supone que ya todo lo has planificado y organizado. 

Por lo tanto vas a una oración sosegad@, más tranquil@.

Pídele perdón a Dios.

Agradécele por este rato de oración, por lo bueno que es y nos ama tal cual somos.

Pide el fruto de la oración.
 Lo puedes desde el evangelio de hoy ,desde el comentario de la palabra.

Ponle un título a tu oración del tema que entiendes que Jesús te habla.
Ejemplo: Entonan la canción: Tú has venido a mi orilla, no has buscado, ni a sabios ni a ricos Señor, tan sólo quieres que yo te siga. Señor, me has mirado a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre, en la arena he dejado mi barca, junto a Ti buscaré otro mar. 

Lees la cita " Ven y sígueme 

¿Qué frutos intuyes, que vas a obtener, después de tu oración?  

El fruto será: El Señor me llama por mi nombre y quiere que yo le siga ( el cómo te lo dirá en oración) 

Ponte en manos de María y pídele sencillez de corazón para dejarte guiar por el Espíritu Santo. 

 Dile que te enseñe a cuidar ese tesoro que Dios te ha regalado, como Ella cuidó a Jesús.

SEGUNDO PASO DE LA ORACIÓN.- ESCUCHA LA PALABRA

Vuelve a leer las pautas escritas o predicadas o el texto bíblico y subraya lo que más te ha impactado o que parecen dirigidas a ti.

Lee la cita detenidamente. 

Un ejemplo es el de Jeremías 1,4-10) 
"Me llegó una palabra de Yavé: Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones.»
 Es Dios quien te está hablando y con fe escucha esa Palabra que hoy te quiere dirigir, se dirige a ti ahora de manera personal, con tus nombres y apellidos, y te habla en tu lenguaje, porque te conoce, disfruta de su voz cuando lees y agudiza tu oído para escucharle desde tu corazón, desde lo más profundo de tu ser.

Ponte de protagonista en la cita. 
En este caso ya no se dirige a Jeremías, se dirige a ti. 
A mí, me llegó una palabra de Yavé: Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones.

¿Qué entiendes por su Palabra?  

A mí, me dice que me conoce desde que estaba en el seno de mi madre y que antes de que naciera el me consagró para hacer profeta de las naciones.

 Aquí comienza el diálogo con el mismo Dios, que está buscando a su criatura y tú sales a su encuentro y le dice habla Señor ,que te escucho.

  ¿Qué me quieres decir, Señor?  

Jesús en su palabra me dice : Conozco, lo más profundo de tí, desde tus entrañas, el fondo de tu corazón, la profundidad de tu mente y todo tu ser, por eso sé lo que eras en el seno de tu madre, desde que estabas ahí, soñé con tu vida y me ilusionaba, pensar, que con mi Palabra, tú irías a sanar los corazones tristes, rotos por las decepciones, malos tratos o tanto activismo: van y vienen, hacen cosas , y se les va la vida, sin llegar a ser felices.

Señor ¿Con que intención, me dices esto?
Jesús:
 Mi Padre, cuando te creó a tí y a todos los seres humanos, os ofreció un mundo bonito, todo en orden y en armonía para que disfrutasen, os dió todo, para ser feliz, y sobre todo os regaló mi presencia, nosotros estamos vivos en tu corazón para dialogar, para disfrutar ser feliz con un único proyecto amar como Yo Jesús.

¿Tú, que dices de esto? 

Señor Yo siento que en el fondo de mi corazón, deseo un mundo mejor, quisiera amar a todo el mundo conforme tú los amas, mirarlos con tus ojos, quisiera ser como tú, pasar por esta vida haciendo el bien.

 Sentir ese llamado a ser como tú, para ayudar a mis hermanos a no estar tristes, deprimidos, que vean lo que tú, cada día nos regalas.

✔️ TERCER PASO DE LA ORACIÓN.- ASIMILA LA PALABRA:

Es el momento, más crítico, y que a veces no queremos vivirlo, pero es un paso de conocernos a nosotros mismos, como Dios nos conoce.

Es reconocer que no vivimos lo que entendemos de la Palabra 
Continuamos con el diálogo:
 Si deseo hacer el bien ¿Por qué no lo hago? 

Jesús, recuesto mi cabeza sobre tu pecho, para sentir el gran amor que tú sientes por mí, quiero escuchar los latidos de tu corazón y sentir que a veces no soy lo buena que quisiera y que no sé corresponder al gran amor que tú me tienes.

Jesús: ¿Por qué?  

 Me falta la fe para creer en tu Palabra, en todo lo que me dices, que me conoces, que me has dado capacidades para amar a todos, no abro mi corazón para acoger tu Palabra.

Jesús: 

¿A quién no puedes acoger?

Discierne lo que has de cambiar:

Jesús: 

Sabes, que aunque tú no me veías, ni me conocías, yo estaba a tu lado como hoy, amándote, tanto te he amado que vales el precio de mi sangre, he entregado mi vida, para que tengas vida y vida en abundancia. 

 Jesús dime ¿cómo volver a ti? ¿Cómo valorar mi vida, como tú la valoras? 

Jesús:

 Yo mismo te enseñaré a creer en mi Padre, a valorar tu vida, y hacer de ti una persona dócil a mi Palabra y serás lo que mi Padre sueña contigo, profeta de las naciones.

Decídete por su Palabra

 Lo que tú me pides Señor, coincide con lo que yo profundamente deseo y me haces feliz, me haces más amiga tuya, y sobre todo me acompañas y me enseñas, cómo vivir tu Palabra, me dispongo a querer a amar a todas las personas sobre todo a las que me rodean y me son difícil de aceptar .

✔️ CUARTO PASO DE LA ORACIÓN.- VIVE LA PALABRA

Define concretamente con quién, cuándo y dónde vas a dar vida a la Palabra que Dios te ha regalado hoy.

 Es el fruto de la oración, es el tesoro que Dios te ha dado, dile a la Mamá, que te ayude a guardarlo como Ella lo hizo, y que este fruto se haga Vida por obra del Espíritu, para que Jesús se encarne en nosotros.

Gusta y saborea cuán bueno es el Señor

Gracias Papá, Hijo, y Espíritu Santo, porque realmente es un gozo hablar con vosotros, es disfrutar del inmenso Amor-Vida que nos quieren regalar con cada una de sus palabras, ya no soy la misma que cuando empecé la oración, siempre termino feliz, porque me llamas a ser realidad tu sueño, ser feliz, no hay mayor felicidad, que hacer tu voluntad, me haces libre, dar a conocer que tu Amistad es fuente para hacer amistad con cada una de las personas con quien me relacione hoy.

Comparte lo que quieres vivir

Voy a compartir lo que quiero vivir hoy, con mi familia, mis amigos en el trabajo, ahí donde vaya.

✔️ QUINTO PASO DE LA ORACIÓN.- ANUNCIA LA PALABRA

Esta oración me puede ayudar para dar pautas, para dar un testimonio de lo que Dios va haciendo con mi vida, puedo prepara una charla, esto hará que permanezca unida a Él y dar frutos en abundancia. Y así seré profeta de las naciones y hazle que otros también sean profetas.

Nota.- ¿Quién es profeta? Aquel a quien Dios reviste de su autoridad para que comunique su voluntad a los hombres y los instruya. Para realizarla según el plan de Dios, es necesario que hablemos verdaderamente en nombre de Dios, o mejor aún, que el Espíritu Santo se sirva de nuestros labios para comunicar sus mensajes a través de nosotros. Profeta es todo cristiano que asume su tarea de anunciar a Jesucristo y denunciar el pecado y los atentados a la vida. 








El tesoro del tiempo


'El tesoro del tiempo
Desde la primera hora. El reino de los cielos se parece a un padre de familia,
que al romper el día salió a alquilar jornaleros para su viña. Ya conocéis el relato: aquel hombre vuelve en diferentes ocasiones a la plaza para contratar trabajadores: unos fueron llamados al comenzar la aurora; otros, muy cercana la noche.

Todos reciben un denario: «el salario que te había prometido, es decir, mi imagen y semejanza.
 En el denario está incisa la imagen del Rey».
Esta es la misericordia de Dios, que llama a cada uno de acuerdo con sus circunstancias personales, porque quiere que todos los hombres se salven. 
Pero nosotros hemos nacido cristianos, hemos sido educados en la fe, hemos recibido, muy clara, la elección del Señor. 
Esta es la realidad. Entonces, cuando os sentís invitados a corresponder, aunque sea a última hora, ¿podréis continuar en la plaza pública, tomando el sol como muchos de aquellos obreros, porque les sobraba el tiempo?

No nos debe sobrar el tiempo, ni un segundo: y no exagero. Trabajo hay; el mundo es grande y son millones las almas que no han oído aún con claridad la doctrina de Cristo. 
✔️Me dirijo a cada uno de vosotros.
 Si te sobra tiempo, recapacita un poco: es muy posible que vivas metido en la tibieza; o que, sobrenaturalmente hablando, seas un tullido.
 No te mueves, estás parado, estéril, sin desarrollar todo el bien que deberías comunicar a los que se encuentran a tu lado, en tu ambiente, en tu trabajo, en tu familia.
San José María Escrivá de Balaguer, prebítero (s. XX)

martes, 18 de agosto de 2026

¿DONDE ESTA PUESTA NUESTRA VERDADERA RIQUEZA?


  Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre
para enriqueceros con su pobreza.

Mt 19, 23-30
Jesús nos habla del peligro de poner nuestra seguridad en las riquezas y nos invita a confiar plenamente en Dios. 

🌿 “Para Dios todo es posible”
Jesús nos invita hoy a mirar dónde está puesta nuestra verdadera riqueza. 
El problema no son los bienes materiales en sí mismos, sino cuando ocupan el lugar de Dios en nuestro corazón y nos hacen creer que podemos encontrar en ellos nuestra seguridad.
Pedro pregunta: «Nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?» Jesús responde que quien deja algo por Él recibirá mucho más y heredará la vida eterna.

✔️ Jesús, ayúdame a descubrir qué cosas ocupan demasiado espacio en mi corazón.
 ✔️Enséñame a vivir con un corazón libre, desprendido y disponible para Ti.
✔️ Que no ponga mi seguridad en lo que tengo, sino en tu amor y en tu providencia.
✔️Que pueda aprender a dar, compartir, servir y amar, sabiendo que la verdadera riqueza no consiste en acumular, sino en entregar la vida por amor.
Y cuando me parezca que algo es imposible, recuérdame tu Palabra:
«Para los hombres es imposible, pero para Dios todo es posible».

❤️ Mensaje central 
La verdadera riqueza es tener a Jesús como el tesoro de nuestro corazón.
Cuando dejamos que Dios sea nuestra seguridad, aprendemos a vivir con libertad, a compartir lo que tenemos y a poner nuestros dones al servicio de los demás.
 El Evangelio nos recuerda que Dios puede hacer posible aquello que nosotros creemos imposible.
Jesús no nos llama para quitarnos, sino para darnos.
No necesita nuestras cosas ni nuestro servicio;
  nosotros necesitamos de Él.
 Cuando respondemos a su llamada con libertad y generosidad, Dios nos hace participar de su Vida, de su luz y de su Salvación.
Seguir a Jesús no es perder: es recibir el tesoro más grande, que es Él mismo.

🙏*Jesús, que nada ni nadie ocupe en mi corazón el lugar que solo Tú puedes ocupar. Dame un corazón desprendido para amar, generoso para compartir y confiado para seguirte. 

🌿 San Ireneo nos recuerda que Dios no necesita de nosotros.
✔️Jesús no nos llama para quitarnos algo, sino para darnos mucho más: la Vida, su amistad y la Salvación.

Él es perfecto y no necesita nada que nosotros podamos darle. Sin embargo, nos llama, nos elige y nos invita a seguirlo porque nosotros sí necesitamos de Él.
Abrahán respondió libremente a la llamada de Dios y llegó a ser “amigo de Dios”. También nosotros somos llamados a entrar en esa amistad. 
Seguir a Jesús no significa perder nuestra vida, sino encontrar la verdadera Vida.
Cuando Jesús nos pide dejar algo, desprendernos de algo o ponerlo todo en sus manos, no lo hace para empobrecernos. Lo hace porque quiere liberarnos de aquello que nos impide recibir sus dones.
Como la luz: nosotros no iluminamos a Dios; es Dios quien nos ilumina.
 Cuanto más caminamos hacia Él, más recibimos su luz y más podemos reflejarla en nuestra vida.
❤️  Jesús,
hoy quiero recordar que cuando me llamas
vienes  a regalarme tu Vida.
Tú no necesitas de mí,
pero yo te necesito a Ti.
Ayúdame a confiar en tu llamada,
a seguirte con libertad y generosidad,
y a descubrir que todo desprendimiento
hecho por amor a Ti
se convierte en una oportunidad
para recibir más de tu gracia.
No me elegisteis vosotros a mí;
fui yo quien os elegí a vosotros.”

🙏Gracias, Señor, porque me has elegido.
Hazme perseverar en tu servicio,
no por obligación,
sino por amor,
porque seguirte es entrar cada día
más profundamente en tu Vida.
Amén.

El Tesoro Más Grande Cristo

El encuentro de Jesús con el joven rico. 

Si quieres llegar hasta el final vende lo que tienes, así tendrás un tesoro en el cielo.Mt 19, 16-22 • 

🌿 “¿Qué me falta?”
Un joven se acerca a Jesús y le pregunta qué debe hacer para alcanzar la vida eterna. 
Jesús le recuerda los mandamientos. 
El joven responde que los ha cumplido desde pequeño, pero siente que todavía le falta algo.
Entonces Jesús lo mira más profundamente y le propone dejar aquello que ocupa el primer lugar en su corazón: vender sus bienes, compartir con los pobres y seguirlo. 
El joven se marcha triste porque tenía muchas riquezas y no fue capaz de desprenderse de ellas.

❤️ Mensaje central
Jesús no quiere solamente que cumplamos normas; quiere nuestro corazón entero.
El joven era bueno y cumplía los mandamientos, pero todavía tenía algo que le impedía entregarse totalmente a Dios.
El Evangelio nos invita hoy a preguntarnos:
¿Qué es aquello de lo que todavía me cuesta desprenderme para seguir a Jesús con mayor libertad?
No se trata únicamente de riquezas materiales. Puede ser una seguridad, un apego, una preocupación, una persona, un proyecto o incluso una manera de querer controlar nuestra vida.
Jesús nos llama a confiar más en Él que en aquello que creemos que nos da seguridad
Porque seguirlo es encontrar el verdadero tesoro: una vida entregada al amor, a Dios y a los demás.
🌷 Una frase para guardar hoy:
**“Señor, muéstrame qué me falta para entregarme más a Ti y dame la libertad de dejar aquello que me impide seguirte.”**

San Juan de la Cruz, doctor de la Iglesia (s. XVI)

Cuanto más te separes de las cosas de la tierra, más te acercarás a las del cielo y más encontrarás las riquezas de Dios.

El que sabrá morir a todo, encontrará vida en todo. Apártate del mal, haz el bien, busca la paz (Sal 33, 14).

"El que se queja o murmura no es nada perfecto, ni tan sólo buen cristiano."

"Es humilde el que se esconde en su propia nada y sabe abandonarse a Dios. Es pacífico el que sabe soportar al prójimo y soportarse a sí mismo."

"Si quieres ser perfecto, vende tu voluntad y dala a los pobres de espíritu; después vuélvete hacia Cristo para obtener de Él la suavidad y la humildad, y síguele hasta el Calvario y el sepulcro."

domingo, 16 de agosto de 2026

🌿 UNA FE QUE NO SE RINDE.Mateo 15, 21-28

LA MUJER CANANEA
"Una mujer cananea se acerca a Jesús con un corazón lleno de fe y le suplica por su hija. Aunque al principio parece no recibir respuesta, ella no se desanima ni abandona la oración. Permanece confiando y vuelve a pedir:
«Señor, ayúdame».
Jesús finalmente le dice:
«Mujer, ¡qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que deseas».

🌿 Mensaje para hoy:
La verdadera fe persevera incluso cuando Dios parece guardar silencio.
Que aprendamos de esta mujer a no rendirnos en la oración, a confiar en Jesús aun cuando no comprendamos sus caminos y a seguir creyendo que Él escucha nuestro clamor.

🙏 Señor Jesús, aumenta nuestra fe. 
Enséñanos a perseverar, a confiar y a esperar en Ti, incluso cuando no vemos todavía la respuesta.
❤️ «Señor, que mi fe no dependa de lo que veo, sino de la confianza que tengo en Ti».