Lunes,
16 deMarzo
LUNES DE LA CUARTA SEMANA DE CUARESMA.JUAN 4, 43-54
Jesús nuestro salvador
Jesús cuanto te agradezco esta llamada que me haces a vivir en la confianza , cuando fijo la mirada en ti, experimento profundamente seguridad, creer que tú cuidas de nuestra vida y de las vidas que tú nos encargas ,y contigo tenemos la eterna compañía.
Gracias Jesús por creer que si algo tengo bueno es porque viene de ti y así me siento confiada viviendo el carisma que nos has regalado.
Gracias por el don de la oración y predicación de la palabra,porque tú Jesús eres la Palabra viva del Padr.
En esta etapa de mi vida tú te acercas a nuestra casa con tu promesa de vida eterna que sana profundamente las zonas más ocultas de mi corazón donde ni yo llegó ni los demás solo tú Jesús.
Gracias porque tú miras nuestras urgencias y temores, y como buen Maestro educas nuestro corazón en la confianza , que estamos en buenas manos y nos podemos fíar de tu voz y creer que tú palabra es viva y eficaz. Nos invitas a vivir en la confianza creyendo en tu Palabra.
Como el funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo y le pedía que bajase a curar a su hijo, que estaba muriéndose.
Jesús le dijo:
«Si no veis signos y prodigios, no creéis».
El funcionario insiste:
«Señor, baja antes de que se muera mi niño».
Jesús le contesta:
«Anda, tu hijo vive».
El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino.
Danos la humildad de este funcionario que tiene un hijo enfermoy te suplica que vayas a sanarlo y la obediencia inmediata de ponerse en camino, sostenido solo por tu Palabra.
Que tu Palabra convierta nuestras prisas en confianza serena y nuestras necesidades en esperanza .
aumenta nuestra fe y haz de este día un paso hacia la Pascua, donde todas nuestras heridas y de nuestros seres queridos encuentren su medicina en tu amor.
Y nos transformes en un corazón más confiado ,poniéndonos en camino con la plena confianza que la palabra de Jesús se cumple.
"Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo vivía. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría.
Y le contestaron:
«Ayer, a la hora séptima, lo dejó la fiebre».
El padre cayó en la cuenta de que esa era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda su familia".
Cuantos signos Jesús ya has realizado en nuestras vidas donde hemos experimentado la confianza en ti.
Los primeros curados hemos sido nosotros mismos y nuestras familias
COMENTARIO ORANTE
"La fe verdadera comienza confiando en Jesús antes de ver los resultados. El milagro lleva a la fe y la fe, a su vez, abre espacio para el milagro.
En Cuaresma, el Señor nos llama a pasar del afán de controlarlo todo a la obediencia confiada; de pedir señales a escuchar su Palabra y caminar con ella; de una fe encerrada en lo personal a una fe que transforma la casa y la comunidad.
Podemos vivirlo con gestos sencillos: presentar a Dios nuestras preocupaciones, meditar su Palabra con corazón abierto, obedecer lo que nos inspira hoy y agradecer los pequeños signos de su presencia. Cuando confiamos en su hora, la vida se renueva y la esperanza florece en familia.
Nos dice santa Teresita en una de sus cartas:
«Mantengámonos, pues, muy lejos de todo lo que brilla; amemos nuestra pequeñez, amemos no sentir nada.
Entonces seremos pobres de espíritu y Jesús vendrá a buscarnos, por lejos que nos encontremos, y nos transformará en llamas de amor… ¡Ay, cómo quisiera hacerte comprender lo que yo siento…! La confianza, y nada más que la confianza, puede conducirnos al amor…».
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