Dios nuestro Padre cuida de nuestra vida
"Yo seré para ti un padre y tu serás para mí un hij@.
Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mí, tu trono durará para siempre"».2 Sam 7, 4-5a.12-14a.16 •
Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
Su linaje será perpetuo.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste:
«La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad.
«Sellé una alianza con mi elegido,
Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades».
«Tu me invocarás:
"Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora"; mantendré eternamente mi favor, y mi alianza contigo será estable». Sal 88, 2-3.4-5.27.29
Os invito a vivir
Apoyados en la esperanza, creyendo contra toda esperanza.
Así como Abrahán,que por si fe es padre de todos nosotros.
«Te he constituido padre de muchos pueblos»; la promesa está asegurada ante aquel en quien creyó, el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia lo que no existe.
Apoyado en la esperanza, creyó contra toda esperanza que llegaría a ser padre de muchos pueblos, de acuerdo con lo que se le había dicho:
«Así será tu descendencia»
Rm 4, 13.16-18.22 •
Llamados a imitar a San José que por su fidelidad será eternamente recordado
"José tomó como esposa a María, la Virgen inmaculada, de la que había de nacer, por obra del Espíritu Santo, Jesucristo, quien pasó ante los ojos de todos como hijo de José y le fue sumiso en todo.
Aquel que tantos profetas y reyes deseaban ver ,José no sólo lo vio sino que conversaba con él, lo abrazaba con ternura paternal y lo cubría de besos; con un cuidado y solicitud sin igual alimentaba a Aquel que se haría para los fieles pan de vida eterna.
José, un hombre justo; un hombre de Dios… un hombre.
Confiaba, pero la realidad lo traicionaba…, lo que tenía ante sus ojos no lo podía entender. Quería entenderlo, se esforzaba por hacerlo… pero no podía.
La duda, la confusión y la angustia lo acompañaban; buscaba ver a Dios con una mirada de fe y desde el corazón… y nada.
Dios que ve lo más profundo del corazón pone atención a sus deseos de consuelo, de apoyo… de una explicación y por medio del ángel comienza diciendo: «José, Hijo de David, No dudes…» No temas…
Esas primeras palabras son muchas veces el consuelo, el apoyo y la explicación de Dios ante la realidad que parece muchas veces golpearnos; que parece ir en contra de lo que planeamos.
Dios espera que recibamos la paz de sus palabras como un niño que sabe que, ante la realidad más desfavorable, sólo basta ponerse detrás de su padre para estar seguro… Sólo basta escuchar estas palabras de la persona que sabes más te ama para encontrar la paz…«no temas».
Estas palabras implican una escucha atenta y una acción pronta de la voluntad.
Implican decirle al Señor:
¡Está bien! Pero dime qué hago… a dónde voy….
Implica vivir en la libertad de la voluntad de Dios.
Fue difícil san José, pero gracias por enseñarme que, ante la realidad más confusa, ahí está Dios pues nada va más allá de Él… Gracias por enseñarme a confiar y, sobre todo, a escuchar.
… ¿Señor qué quieres de mí hoy?
El Papa Francisco muy amigo de San José
«Yo quisiera también decirles una cosa muy personal.
Yo quiero mucho a san José. Porque es un hombre fuerte y de silencio.
Y tengo en mi escritorio tengo una imagen de san José durmiendo.
Y durmiendo cuida a la Iglesia.
Sí, puede hacerlo. Nosotros no.
Y cuando tengo un problema, una dificultad, yo escribo un papelito y lo pongo debajo de san José para que lo sueñe. Esto significa para que rece por ese problema».
(Homilía del papa Francisco,
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