sábado, 28 de marzo de 2026

Jesús sube a Jerusalén con la decisión de entregar su vida por nosotros.Juan 11, 45-56.

" Caifás,  sumo sacerdote aquel año, les dijo: conviene que un solo hombre muera por el pueblo y no que toda la nación perezca». Sin embargo, esto no lo dijo por sí mismo, sino que, siendo sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús iba a morir por la nación, y no sólo por la nación, sino también para congregar en la unidad a los hijos de Dios, que estaban dispersos. Por lo tanto, desde aquel día tomaron la decisión de matarlo.
Por esta razón, Jesús ya no andaba públicamente entre los judíos, sino que se retiró a la ciudad de Efraín, en la región contigua al desierto y allí se quedó con sus discípulos.

Se acercaba la Pascua de los judíos y muchos de las regiones circunvecinas llegaron a Jerusalén antes de la Pascua, para purificarse. Buscaban a Jesús en el templo y se decían unos a otros: «¿Qué pasará? ¿No irá a venir para la fiesta?»

La semana Santa es una verdadera fiesta llamados a disfrutarla .
Jesús nos invita acompañarlo en estos días y descubrir el amor tan grande que tiene con cada uno de nosotros.
Necesitamos tomar la decisión de subir a Jerusalén contemplando a Jesús para seguirle más de cerca .

Hoy nos preparamos para subir a Jerusalén con el Señor. 
Mañana lo veremos que entra en medio de aclamaciones a Jerusalén.
 Y, ¿cómo podemos ver los acontecimientos que estamos por vivir?
 ¿Qué actitud debemos de tener?
Poder contemplar a Jesús en su entrega gratuitamente.
Actitud de dejarnos Salvar.
 El Evangelio de hoy nos puede dar mucha luz .
 Lo primero que vemos es que el pueblo se preparaba para la fiesta y muchos esperaban a Jesús, se preguntaban si iba a venir.
 En estos días vivimos una verdadera fiesta y todos esperamos a Jesús, pues Él es centro y el motivo.
Es gracias a Él que quedaremos purificados y recibiremos la vida nueva.
 La Semana Santa y la Pascua son momentos de fiesta.

¿Y en que consiste esta fiesta?
 Lo principal es el sacrificio del Señor para que nosotros podamos tener vida.
 Jesús se ofrece como víctima por todo el pueblo, por cada persona que quiere recibir su gran amor. 
Y así como antes se rociaban las puertas de las casas judías con la sangre de los corderos para recordar el día de la liberación, 
hoy deben marcarse en las puertas de nuestros corazones para demostrar que es Cristo quien reina en nuestras vidas y que ya no somos esclavos del pecado; que el bien ha vencido el mal; que la gracia ha vencido el pecado.

Finalmente viene el prodigio. Jesús nos da vida con su sangre y, así como resucitó a Lázaro, viene a resucitarnos a nosotros. Después de esta Semana Santa que estamos por comenzar debemos cambiar nuestros rostros por los de la alegría, porque son días para contemplar en el silencio el gran amor de Dios, su gran misericordia. 
Y que el mundo, la gente con la convivimos, al vernos, pueda ver el gran milagro de Dios en nuestra vida y creer que, así como el amor nos ha cambiado a nosotros, también lo puede hacer con ellos. Eso es el apostolado, transmitir esta experiencia.

«Él habla claro a los que decidían todo: pensemos en Anás y Caifás, que han juzgado a Jesús, o a esa palabra de Caifás: es más ventajoso para nosotros que muera un hombre por el pueblo y que no se estropee la nación entera.
Ellos eran los sacerdotes, los jefes. Estas personas habían llegado a este estado de prepotencia, incluso de tiranía hacia el pueblo, instrumentalizando la ley; pero una ley que ellos rehicieron muchas veces hasta llegar incluso a quinientos mandamientos: todo estaba regulado, ¡todo! Era una ley científicamente construida, porque esta gente estaba capacitada, conocía bien, le daban muchos matices.
 Pero, era una ley sin memoria: habían olvidado el primer mandamiento que Dios dio a nuestro padre Abraham: camina en mi presencia y sé irreprensible. Ellos no caminaban, siempre estuvieron firmes en sus propias convicciones y no eran irreprensibles».

(Homilía del papa Francisco, 16 de diciembre de 2016, en santa Marta).

jueves, 26 de marzo de 2026

CREDO DE LA RESURRECCIÓN pagola

CREDO DE LA RESURRECCIÓN


Porque Cristo resucitó y es el Hijo,
creemos en el Padre y en los hermanos.
Porque Cristo resucitó y es la Vida,
creemos en la vida y no en la muerte.
Porque Cristo resucitó y es la Luz
creemos en la luz y en la belleza.
Porque Cristo resucitó y es Palabra
creemos en el diálogo y no en el monólogo.
Porque Cristo resucitó y está en el camino,
creemos en el futuro y no en el miedo.
Porque Cristo resucitó y está en la mesa,
creemos en la amistad y no en el rechazo.
Porque Cristo resucitó y está en el pan,
creemos en la siembra y no en el hambre.
Porque Cristo resucitó y está en los pobres,
creemos en la justicia y no en la opresión.
Porque Cristo resucitó y está en la comunidad,
creemos en la unidad y no en la división.
Porque Cristo resucitó y es la paz,
creemos en la paz y no en la guerra.
Porque Cristo resucitó y está llagado,
creemos en el amor y no en el odio.
Porque Cristo resucitó y está en la orilla,
creemos en el que espera y no abandona.
Porque Cristo resucitó y está en la barca,
creemos en la debilidad y no en el poder.
Porque Cristo resucitó y se apareció primero a Magdalena,
creemos en la mujer explotada y no en el explotador.
Porque Cristo resucitó y se apareció a Pedro,
creemos en la Iglesia confiada a hombres pecadores.
Porque Cristo resucitó y se apareció a los Once,
creemos en la misión abierta a todos.
Porque Cristo resucitó y es perdón,
creemos en los que salvan y no condenan.
Porque Cristo resucitó y nos da su Espíritu,
creemos que somos hijos amados para siempre.(José Antonio Pagola)


Jueves V de Cuaresma. El Anhelo de Vivir eternamente Juan 8, 51-59.


 
«Os aseguro: quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre». 

¡Qué promesa tan consoladora! La vida eterna…, que tanto anhela el corazón humano, mi propio corazón. Pero ¿qué significa guardar tu palabra, qué palabra?

San Juan nos revela: “Aquél que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros, lleno de amor y verdad. Y hemos visto su gloria, la gloria que como Hijo único recibió del Padre” (Jn 1,14), y “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14, 6).

En este camino hacia el culmen de la Redención, te nos sigues revelando… y hoy nos hablas de la Palabra que da Vida, que eres Tú mismo; te nos presentas como el Camino, la Verdad y la Vida. Por tanto, guardar tu Palabra, ¿es acogerte, dejarte entrar en nuestro corazón, transformarnos y dejarnos guiar por ti, con toda confianza? Quiero comprender lo que esto significa para mí; entender qué significa que Tú seas mi camino, mi verdad y mi vida. Ayúdame a abrir mi corazón y acoger tu gracia para comprender un poco más lo que esto significa para mí y cómo he de vivirlo.

Señor, ¡cuántas personas ignoran o rechazan esta maravillosa verdad! Permíteme dejarme transformar por esta verdad, tu Verdad, y ser testigo, para que muchos otros se acerquen a ti, te conozcan, te amen… y alcancen la vida eterna.

«Dios Padre ama a los hombres hasta el punto de “dar” a su Hijo: lo dio en la Encarnación y lo dio al entregarlo a la muerte. La finalidad del don de Dios es la vida eterna de los hombres: en efecto, Dios envía a su Hijo al mundo no para condenarlo, sino para que el mundo se salve por medio de Jesús. La misión de Jesús es misión de salvación, de salvación para todos».

(S.S. Francisco, Ángelus del 14 de marzo de 2021).

martes, 24 de marzo de 2026

Martes V de Cuaresma. ¿Quién eres tú?”. Juan 8, 21-30.

 
 “Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, entonces conocerán que Yo Soy y que no haga nada por mi cuenta; lo que el Padre me enseñó, eso digo. El que me envió está conmigo y no me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que a él le agrada”. 
Después de decir estas palabras, muchos creyeron en él.

Yo Creo en ti Jesús pero aumenta mi fe 
Señor Jesús, ¿quién eres? Permíteme preguntártelo abiertamente. 
Mi alma desea saberlo, mi corazón tiene sed de ti. 
¿Quién eres? El discípulo conoce a su maestro y las ovejas conocen a su pastor; ¡Tú eres mi Maestro, Tú eres mi Pastor, Señor!
¿Quién eres, Señor, que generas reacciones tan contrarias? 
Unos te odian intensamente, otros te aman hasta la locura.
 ¿Quién eres, Señor, para mí? 
Yo quiero estar del lado de los que te aman, aquellos que te acompañan hasta la cruz e incluso dan la vida por ti. 
Quiero conocerte porque te amo, porque quiero seguir tu ejemplo y poner en práctica tus palabras.
¿Quién eres, Señor, que mueres en una cruz?
 Parece un absurdo, morir del modo más humillante y doloroso… y sin embargo, ahí mismo, sobre la cruz, nos muestras quién eres. «Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, entonces conocerán que Yo Soy.»
¿Quién eres, Señor?
¿No eres Tú el Pastor que da la vida por las ovejas? 
¿Acaso no eres Tú el Maestro que nos enseña a amar al Padre también en las horas de dolor?
¿Quién eres, Señor, que nos invitas a amar hasta el extremo? 
¡Tú eres, el Hijo de Dios, Tú tienes palabras de Vida Eterna! Esto, Señor Jesús, lo creo, pero aumenta mi fe.

«A Dios-Amor se le anuncia amando: no a fuerza de convencer, nunca imponiendo la verdad, ni mucho menos aferrándose con rigidez a alguna obligación religiosa o moral.
 A Dios se le anuncia encontrando a las personas, teniendo en cuenta su historia y su camino.
 El Señor no es una idea, sino una persona viva: 
su mensaje llega a través del testimonio sencillo y veraz, con la escucha y la acogida, con la alegría que se difunde. 
No se anuncia bien a Jesús cuando se está triste; tampoco se transmite la belleza de Dios haciendo sólo bonitos sermones. Al Dios de la esperanza se le anuncia viviendo hoy el Evangelio de la caridad, sin miedo a dar testimonio de él incluso con nuevas formas de anuncio».
(papa Francisco.)

lunes, 23 de marzo de 2026

Sorprendida en adulterio” y quieren apedrearla.Juan 8, 1-11.

Noche de oración en el monte de los olivos 
"Jesús se retiró al monte de los Olivos.
 Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.
Jesús el único Maestro que enseña con Autoridad con palabras y gestos .
 "Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio y, colocándola en medio, le dijeron:
 «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. 
La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?».
No es una consulta es un juicio  frente a esta mujer aferrados a la ley que mata no es una ley que de vida ,la intención profunda es acusar a Jesús 
 "Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo. 
La Misericordia se inclina ante la miseria 
Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra». 
E inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. 
Jesús nos mira desde dentro amándonos y entra en diálogo tratándonos con dignidad
"Y quedó solo Jesús, con la mujer, que seguía allí delante.
 Jesús se incorporó y le preguntó:
 «Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?». Ella contestó: «Ninguno, Señor».
Jesús nos enseña con la vida a tratar al otro con misericordia,como nos trata a nosotros.
No nos condena,ni nos juzga al contrario nos libera ,nos salva,nos devuelve la vida,como le devolvió la vida a esta mujer.
 Jesús dijo: «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».

Contemplar a Jesús en su mirada y en su corazón  

"De la muerte a la vida…, de la muerte del pecado a la resurrección de la vida de gracia….
Tú nos buscas, Señor, y nos das la mano para poder salir de la muerte del pecado y devolvernos la dignidad propia de los hijos de Dios.
Quiero ahondar en tu mirada y en tu corazón, Señor, en esos momentos en que unos hombres denuncian a una mujer “sorprendida en adulterio” y quieren apedrearla; quiero contemplar tu mirada dirigida hacia la mujer y hacia sus acusadores.
Los escribas y fariseos te llevaron a esta mujer (a la que seguramente ellos mismos habían lastimado) para ponerte a prueba. 
Tú prefieres no mirarlos, tú prefieres abrir una puerta al reconocimiento de sus propios pecados, al arrepentimiento, al camino de salvación, a través del perdón de los pecados de esta pobre mujer.
 Tú nos abres la puerta a todos para que nos arrepintamos…, pero no todos acogemos este perdón.
Señor, tu miraste profundamente a esta mujer, tocando su corazón, y le ofreciste el perdón. 
Ella acogió esta salvación y recibió una nueva vida.
 En cambio, los escribas y fariseos no fueron capaces de reconocer sus pecados y huyeron sin el perdón que les daría una nueva vida…. ¡Cuánta tristeza en tu corazón, Señor, pues rechazaron la salvación que les ofrecías!
Dios mío, tú nos ofreces la salvación, pero sólo la aprovecha quien, con un corazón humilde, la acoge y se deja transformar por ella. 
Señor, quiero abrir mi corazón para que me redimas de mi propio pecado y pueda recibir la salvación que me alcanzaste con tu Pasión, Muerte y Resurrección. 
Quiero aprovechar estos días de Cuaresma, para encontrarme con tu amor, tu perdón y tu redención.

«Jesús apela a la conciencia de aquellos hombres: ellos se sentían “paladines de la justicia”, pero Él los llama a la conciencia de su condición de hombres pecadores, por la cual no pueden reclamar para sí el derecho a la vida o a la muerte de los demás.
 En ese momento uno tras otro, empezando por los más viejos, es decir, por los más expertos de sus propias miserias, todos se fueron, renunciando a lapidar a la mujer. 
Esta escena también nos invita a cada uno de nosotros a ser conscientes de que somos pecadores, y a dejar caer de nuestras manos las piedras de la denigración y de la condena, de los chismes, que a veces nos gustaría lanzar contra otros. Cuando chismorreamos de los demás, lanzamos piedras, somos como estos».Papa Francisco

jueves, 19 de marzo de 2026

San José obediente a los planes del Padre

Dios nuestro Padre cuida de nuestra vida 
"Yo seré para ti un padre y tu serás para mí un hij@. 
Tu casa y tu reino se mantendrán siempre firmes ante mí, tu trono durará para siempre"».2 Sam 7, 4-5a.12-14a.16 • 

Cantaré eternamente las misericordias del Señor,

 Su linaje será perpetuo.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dijiste: 
«La misericordia es un edificio eterno»,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad. 
«Sellé una alianza con mi elegido,
Te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades». 
«Tu me invocarás:
 "Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora"; mantendré eternamente mi favor, y mi alianza contigo será estable». Sal 88, 2-3.4-5.27.29
Os invito a vivir  
 Apoyados en la esperanza, creyendo  contra toda esperanza.
 Así como Abrahán,que por si fe  es padre de todos nosotros. 
«Te he constituido padre de muchos pueblos»; la promesa está asegurada ante aquel en quien creyó, el Dios que da vida a los muertos y llama a la existencia lo que no existe.
Apoyado en la esperanza, creyó contra toda esperanza que llegaría a ser padre de muchos pueblos, de acuerdo con lo que se le había dicho:
«Así será tu descendencia»
Rm 4, 13.16-18.22 •

Llamados a  imitar a San José  que por su fidelidad será eternamente recordado 
"José tomó como esposa a María, la Virgen inmaculada, de la que había de nacer, por obra del Espíritu Santo, Jesucristo, quien pasó ante los ojos de todos como hijo de José y le fue sumiso en todo. 
Aquel que tantos profetas y reyes deseaban ver ,José no sólo lo vio sino que conversaba con él, lo abrazaba con ternura paternal y lo cubría de besos; con un cuidado y solicitud sin igual alimentaba a Aquel que se haría para los fieles pan de vida eterna.
José, un hombre justo; un hombre de Dios… un hombre. 
Confiaba, pero la realidad lo traicionaba…, lo que tenía ante sus ojos no lo podía entender. Quería entenderlo, se esforzaba por hacerlo… pero no podía.
La duda, la confusión y la angustia lo acompañaban; buscaba ver a Dios con una mirada de fe y desde el corazón… y nada.
Dios que ve lo más profundo del corazón pone atención a sus deseos de consuelo, de apoyo… de una explicación y por medio del ángel comienza diciendo: «José, Hijo de David, No dudes…» No temas…

Esas primeras palabras son muchas veces el consuelo, el apoyo y la explicación de Dios ante la realidad que parece muchas veces golpearnos; que parece ir en contra de lo que planeamos.

Dios espera que recibamos la paz de sus palabras como un niño que sabe que, ante la realidad más desfavorable, sólo basta ponerse detrás de su padre para estar seguro… Sólo basta escuchar estas palabras de la persona que sabes más te ama para encontrar la paz…«no temas».

Estas palabras implican una escucha atenta y una acción pronta de la voluntad. 
Implican decirle al Señor:
 ¡Está bien! Pero dime qué hago… a dónde voy…. 
Implica vivir en la libertad de la voluntad de Dios.
Fue difícil san José, pero gracias por enseñarme que, ante la realidad más confusa, ahí está Dios pues nada va más allá de Él… Gracias por enseñarme a confiar y, sobre todo, a escuchar.
… ¿Señor qué quieres de mí hoy?

El Papa Francisco muy amigo de San José 
«Yo quisiera también decirles una cosa muy personal. 
Yo quiero mucho a san José. Porque es un hombre fuerte y de silencio. 
Y tengo en mi escritorio tengo una imagen de san José durmiendo. 
Y durmiendo cuida a la Iglesia.
 Sí, puede hacerlo. Nosotros no. 
Y cuando tengo un problema, una dificultad, yo escribo un papelito y lo pongo debajo de san José para que lo sueñe. Esto significa para que rece por ese problema».
(Homilía del papa Francisco, 

La Paternidad de San José


La paternidad de San José

San José vivió una paternidad auténtica, aunque no biológica, profundamente responsable y amorosa. San José también basa su paternidad en la confianza absoluta en Dios sin entender nada, acoge una misión vital en el plan de salvación.

Padre en la obediencia: 

Aceptó a María y al Niño que llevaba en su vientre, obedeciendo a Dios, incluso cuando la situación superaba toda lógica humana. Sin embargo dice sí a la paternidad a la que Dios le está confiando, y más adelante el anuncio del ángel a José que le dice no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo y al recibir este anuncio experimenta una paz que el mundo no puede  dar,  entiende que es obra de Dios y que se le invita a participar en ella ,el ángel le anuncia lo esencial de su misión y Jose la coge con todas sus implicaciones. 

José concreta esta llamada llevando a su casa a María. Proporcionándole un hogar. Mt1,18-25

José seguramente no captó la trascendencia de su sí, pero se fío de la palabra que le venía de Dios y así nos dejó un ejemplo vivo de confianza total en Dios a través de la situaciónes más oscuras y difíciles que se presentan en la vida. 

En su paternidad San José se convierte en educador de Jesús.

Aceptando a Jesús como su hijo y así educarle y enseñarle la Toráh, 

Protector y proveedor:

 Trabajó con sus manos para sostener a su familia y enseñarle a trabajar en el oficio que el desempeñaba la carpintería ,así cuidar de Jesús y de María eso es algo que ningún hombre en esta tierra podrá decir de sí mismo.

Protegió a Jesús del peligro (la huida a Egipto) y le dio un hogar seguro.

Educador silencioso:

 Enseñó a Jesús un oficio la carpintería, valores humanos, el amor a la Ley de Dios, la oración y el trabajo honrado.

Amor sin protagonismo: 

No pronuncia una sola palabra en los Evangelios, pero su presencia es constante. Fue padre desde el servicio y la entrega.


EL ENCUENTRO CON JOSE

Tu ausencia Madre había preocupado José, a los tuyos, y más cuando te vio después de tu ausencia embarazada.
Y era a Dios que llevabas, doble conflicto experimento José, si José callaba y aceptaba a este niño, violaba la ley, pero si el no reconocía a este niño. El problema se multiplicaría,
Maria tendría que ser juzgada, públicamente, de adulterio, y será lapidada.
Pero en esta situación difícil, Señor, tu saca adelante sus planes, aclarando mas adelante en sueños a José.

San José Fiel a los planes de Dios.(Mt 1, 18-24)

Señor Jesús, abre nuestro corazón para acoger tu venida en lo sencillo y cotidiano. En medio de nuestras dudas y cansancios, repítenos como a José cuando el ángel en sueños le dijo: “José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. No temas”. 

Que esta palabra, pronunciada en el silencio de la noche, encienda en nosotros la confianza y desate nuestros miedos

Enséñanos a reconocer tus pasos en el taller de cada día, en lo pequeño, en lo que no luce, allí donde tu amor se hace humilde y fiel.

Que, al estilo de José y de María, aprendamos a acoger tus sorpresas y a custodiar tu presencia, para que tu voluntad se cumpla en nosotros hoy y siempre.

José enseña en el camino del Adviento a escuchar, discernir y obedecer a Dios. 

No entiende todo, pero confía y acoge a María y al Niño. Así, la promesa se hace historia concreta y “Dios-con-nosotros” entra en su casa. También nosotros vivimos dudas, planes rotos y miedos; el Espíritu susurra en medio de ellos: “no temas”

Acoger a Jesús hoy es abrir espacio en la familia, en el trabajo y en la comunidad, para la fidelidad, la ternura y la justicia. Cuando obedecemos a Dios en lo pequeño, el mundo recibe al Salvador y nuestra vida se convierte en hogar para la esperanza.


miércoles, 18 de marzo de 2026

Miércoles IV de Cuaresma.."el Hijo da la vida a quien él quiere dársela." Juan 5, 17-30

 "Mi Padre trabaja siempre y yo también trabajo". 
Yo les aseguro: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta y sólo hace lo que le ve hacer al Padre; lo que hace el Padre también lo hace el Hijo.
 El Padre ama al Hijo y le manifiesta todo lo que hace; le manifestará obras todavía mayores que éstas, para asombro de ustedes.
 Así como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a quien él quiere dársela.
El Padre no juzga a nadie, porque todo juicio se lo ha dado al Hijo, para que todos honren al Hijo, como honran al Padre.
 El que no honra al Hijo tampoco honra al Padre. 
Yo les aseguro que, quien escucha mi palabra y cree en el que me envió, tiene vida eterna y no será condenado en el juicio, porque ya pasó de la muerte a la vida.
Les aseguro que viene la hora, y ya está aquí, en que los muertos oirán la voz del hijo de Dios, y los que la hayan oído vivirán.
 Pues así como el Padre tiene la vida en sí mismo, también le ha dado al Hijo tener la vida en sí mismo; y le ha dado el poder de juzgar, porque es el Hijo del hombre. No se asombren de esto, porque viene la hora en que todos los que yacen en la tumba oirán mi voz y resucitarán: los que hicieron el bien para la vida; los que hicieron el mal, para la condenación. Yo nada puedo hacer por mí mismo. Según lo que oigo, juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió".
Reflexión.
"Yo les aseguro que, quien escucha mi palabra y cree en el que me envió, tiene vida eterna y no será condenado en el juicio, porque ya pasó de la muerte a la vida"
Quiero detenerme a meditar esta frase que puede decir mucho a mi vida.
Escuchar tu palabra. Es la primera indicación que me das.
Es necesario en este tiempo de Cuaresma entrar en contacto directo contigo a través de la Escritura.
 Es allí donde escucho tu voz, oigo lo que quieres para mí.
 Basta con un poco de fe y atención para descubrir los susurros que me das por medio de tu Evangelio.
Creer en el que me envió. 
La cuaresma es también tiempo de fe.
Me invitas a creer en el Padre que te ha enviado para salvarme. 
No basta con escuchar, es necesario dar el paso y creer.
 Si la Escritura muestra el camino a seguir, la fe es la respuesta, la disposición firme a ir por esa vía marcada.
Tiene vida eterna.
El camino que me muestras es el camino de la salvación. 
Es un camino estrecho y difícil, pero de nuevo, no estoy solo: contigo lo puedo recorrer. 
Como cristiano no puedo olvidar jamás que me has creado para la vida eterna, y todo lo que hago en esta vida está en dirección a esa meta.

Pasar de la muerte a la vida. 
Allí donde se abría un abismo, Tú has tendido un puente con tu cruz. Pasar de la muerte a la vida era algo que sólo podías hacer Tú.

Gracias, Señor, por la redención con la que me has abierto el paso a la vida de salvación. 
Gracias, porque esto es lo que reviviré en esta Semana Santa que se acerca.
Que estas cuatro ideas me sigan ayudando a acompañarte camino de Jerusalén.
«Nuestro tiempo personal alcanzará su plenitud en el encuentro con Jesucristo, el Dios hecho hombre.
 Sin embargo, este misterio contrasta siempre con la dramática experiencia histórica. Cada día, aunque deseamos vernos sostenidos por los signos de la presencia de Dios, nos encontramos con signos opuestos, negativos, que nos hacen creer que él está ausente. La plenitud de los tiempos parece desmoronarse ante la multitud de formas de injusticia y de violencia que golpean cada día a la humanidad. […] Este río en crecida nada puede contra el océano de misericordia que inunda nuestro mundo.
 Todos estamos llamados a sumergirnos en este océano, a dejarnos regenerar para vencer la indiferencia que impide la solidaridad y salir de la falsa neutralidad que obstaculiza el compartir.
 La gracia de Cristo, que lleva a su cumplimiento la esperanza de la salvación, nos empuja a cooperar con él en la construcción de un mundo más justo y fraterno».
papa Francisco.

martes, 17 de marzo de 2026

Martes IV de Cuaresma.Juan 5, 1-3. 5-16. ¿Quieres curarte?

 
Encuentro de Jesús y el paralítico en la Piscina.
Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda. ...y allí estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos. 
Estaba también allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo. 
La Mirada de Jesús 
Jesús se adelanta para ayudarnos a liberarnos de todas las ataduras 
Jesús, al verlo echado, y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo, le dice: 
«¿Quieres quedar sano?»
Jesús nos pide permiso para curarnos ante todo está la libertad de la persona que , puede vivir atado con cargas pesadas,o puede vivir en libertad .
Puede suceder que Jesús nos está brindado la curación ,y nosotros estemos acomodados a un pasado con una mirada pesimista víctimas de una situación que no queremos soltar .
Y parece que ya no hay solución y tenemos que vivir así toda una vida .
"El enfermo le contestó: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado». 
A pesar de nuestras quejas,negativismo y falta de esperanza .
"Jesús le dice: 
«Levántate, toma tu camilla y echa a andar». 
Jesús tiene Autoridad para liberarnos , su palabra actúa inmediatamente.
"Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar. "
Aquel día era sábado, y los judíos dijeron al hombre que había quedado sano:
 «Hoy es sábado, y no se puede llevar la camilla». 
Estaban aferrados a la ley no les interesa que este hombre esté sano, sino que cumpla la ley .
Cuantas prácticas religiosas que las realizamos como un cumplimiento ,pero a tí Jesús lo que te interesa es el corazón que ame , cuantas heridas curadas a base de mucho amor tuyo Jesús Pero no te conocemos 
"Él les contestó:
 «El que me ha curado es quien me ha dicho: 
Toma tu camilla y echa a andar». Ellos le preguntaron:
 «¿Quién es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?».
Cuantos milagros Jesús ha realizado en nuestra vida y no siquiera sabemos reconocer que ha sido Jesús,y no las personas .
No te conocemos como este hombre "que había quedado sano no sabía quién era, porque Jesús, aprovechando el barullo de aquel sitio, se había alejado. 
Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice: 
«Mira, has quedado sano; no peques más, no sea que te ocurra algo peor». 

Reflexión.
Hoy Jesús te hace la misma pregunta 
"¿Quieres curarte? ¿Quieres? Parecería que la respuesta es obvia:
 ¿por qué preguntas? 
Y es que nada lo haces por casualidad, con este gesto me muestras lo importante que es para ti mi libertad. 
Solo quieres entrar en mi vida y hacer tus milagros, si yo quiero. Solo puedes actuar, si yo quiero.
Y aún hay más, a veces me preguntas:
 “¿qué quieres?”, y te respondo cualquier otra cosa. 
Respondo con mis quejas, mis lamentaciones. 
Respondo como ese hombre tendido dando explicaciones de todo lo que no puedo hacer para obtener lo que quiero. 
Pero, Jesús, no lo tomes a mal, no es que no quiera aceptar tu ayuda. A veces ni siquiera me he detenido a saber lo que realmente quiero y si lo sé a veces me aferro a pensar que llegará por “la agitación del agua” (por otros caminos). 
No me doy cuenta de que eres Tú quien me pregunta porque eres Tú quien lo hará. ¡Creo, Jesús, pero dame la fe que me falta!
Que mi fe sea ese espacio que te doy para poder actuar en mí. ¡Quiero que puedas manifestar tus obras en mí!
Encuéntrame en el camino, detenme, mírame con esa mirada que lo penetra todo y enséñame a guardar silencio para ir al interior, para dejar que mi corazón revele lo que en verdad quiero pedirte y ahí en ese encuentro permíteme pedírtelo todo para poder recibirlo todo de ti".(Oración Papa Francisco)

lunes, 16 de marzo de 2026

7/03/2026. Si conocieras el don de Dios. Pueblo Lloret

"Si conocieras el don de Dios "   


Introducción 
Nos estamos preparándo hacia la Pascua y para esta preparación necesitamos ejercitarnos en la oración diaria para conocer más a Jesús  y ponerlo como el centro de nuestra vida .
Nos dice el Papa León XIV
La Cuaresma 
es un tiempo de gracia es una invitación en  volver a✔️ poner a Dios en el centro de nuestra vida, 
dejando atrás distracciones y superficialidades. 
✔️Es un camino de conversión 
que comienza cuando acogemos con docilidad la Palabra de Dios y permitimos que transforme nuestro corazón escuchando su voz .
✔️Esto supone hacer un camino de oración .

✔️Es una invitación a orar desde una actitud de :
Escucha
La escucha es el primer paso de la conversión,escuchando  la voz del Señor, llegamos a un conocimiento  profundo renovando la decisión de seguir a Jesús  en sus mismos pasos,esto supone tomar la decisión de encontrarnos con Cristo ,aunque no lo sepamos .
Es la experiencia de una mujer Samaritana que vamos a ver qué sucedió en ese encuentro que desconocía. 
"En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria, llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José. Ahí estaba el pozo de Jacob. Jesús, que venía cansado del camino, se sentó sin más en el brocal del pozo. Era cerca del mediodía.
Entonces llegó una mujer de Samaria a sacar agua y Jesús le dijo: 
"Dame  de Beber" 
Dice San Agustín: 
La oración es el encuentro de la sed de Dios con la sed del hombre 
La oración es un diálogo íntimo con la Palabra .
  Es el espacio donde aprendemos a escuchar a Dios y conocerlo. 

  Escuchamos a Dios 
al leer la Biblia 
porque se establece un diálogo de amor.
Hablamos a Dios cuando oramos y le escuchamos al leer sus Palabras(Dei Verbum 25 del Concilio Vaticano II,)
La Palabra de Dios es una declaración de amor. 
Jesús,que es nuestro enamorado que se ha fijado en ti , quiere casarse contigo .
Te hace una declaración de amor 
"Tú serás mi esposa para siempre"
Os.2,21 .22
"Eres preciosa a mis ojos yo te amo,no temas yo estoy contigo"Is.43,1-4
 Yo te conozco te amo como eres 
Jesús nuestro enamorado  nos habla así, la biblia son citas de amor, lo que lo desconocemos y por eso  no lo escuchamos.
 y no  hablamos con El.
Como podrá  conquistar nuestro corazón, seducirnos , atraernos,sino hablamos con El ?
✔️Para hacer amistad con Dios necesitamos  tratar de amistad muchas veces asolas con el que sabemos que nos ama.
Y como se que Dios me habla y no me lo invento ?
Cuando lo escuchamos en la palabra 
" En el principio existía la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios" (Juan 1, 1). 
“Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros.Juan 1, 14
Jesús es la Palabra de Dios, la sabiduría de Dios, que viene del Padre y nos lleva al Padre. 
a través de la Palabra de Dios, llegamos al conocimiento profundo de Dios. 
La oración es don es regalo 
Basta tener un poquitín de fe ,de humildad , para pedirle al Maestro como lo pedían los discípulos Señor enséñanos a orar.
✔️Necesitamos aprender a orar 
Siempre hemos de estar en aprendizaje ,porque 
La oración es un proceso, sólo se aprende a orar, orando. 
 Jesús es como ese enamorado que insiste una y otra vez hasta que le abramos la puerta. 
Mira que estoy a la puerta y llamo si alguno escucha mi voz y me abre yo entraré y cenaremos juntos .(Apc.3,20)
Él nos está esperando. 
Él da el primer paso, es Él quien sale a nuestro encuentro.
Como sale al encuentro con la samaritana así hoy sale a nuestro encuentro.
 Jesús llega a sapobla  para encontrarse contigo .y te dice dame de Beber Jesús tiene sed de que tú tengas sed de él 
La oración es Dios me habla y yo le respondo ,es un diálogo 
Ante la petición de Jesús dame de Beber , está mujer Samaritana primero se quedó sorprendida que un judío le hablara ,los samaritanos no se hablaban con los Judíos estaban enemistados 
  Jesús le dijo:
 "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva".
La mujer le respondió:con muchos peros 
Pero 
"Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua 
Pero  el pozo es profundo,
Pero  ¿cómo vas a darme agua viva? 
Pero ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del que bebieron él, sus hijos y sus ganados?".

 Jesús le contestó: "El que bebe de esta agua vuelve a tener sed. Pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed; el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un manantial capaz de dar la vida eterna".
II  La mujer le dijo: 
"Señor, dame de esa agua para que no vuelva a tener sed ni tenga que venir hasta aquí a sacarla". 

 La oración tiene su propio   dinamismo, la Palabra que leemos, oramos, y meditamos, actúa sobre nosotros. En está mujer Samaritana surge un primer cambio quiere El agua que Jesús le ofrece aunque no lo conozca mucho  ,las palabras de Jesús han penetrado hasta lo más profundo del corazón.

Hebreos 4, 12
"En efecto, la palabra de Dios es viva y eficaz, más penetrante que espada de doble filo, y penetra hasta donde se dividen el alma y el espíritu, los huesos y los tuétanos, haciendo un discernimiento de los deseos y los pensamientos y sentimientos  más íntimos del corazón."
Para poder gustar de esta agua que Jesús nos ofrece,Jesús necesita tiempo para poder hacer ese proceso de transformación.
Necesitamos sacar tiempo para orar .  
✔️¿Qué necesitamos para orar ?
I.Para orar necesitamos un ambiente de 
PREPARACIÓN:
Busca un lugar, separa tu horario,  pide  fe, abriéndote a su presencia, con confianza.
 Acalla todos los ruidos exteriores e interiores (que son los más difíciles).  
empiesa el día con el Señor, que su Palabra oriente todo tu día.
La mujer Samaritana estaba en el mejor ambiente de oración 
Empezó a tener una actitud de escucha cuando le dijo dame de esa agua 
II ESCUCHA. 
Y es que  a Dios se le escucha con el corazón.
 Acoge su Palabra con fe.
 Escucha el plan de Dios para con su vida. 
Para orar necesitamos Recuerdar que Él es el Maestro, y que puede llevar la conversación por donde Él quiera hablar contigo.

 III Asimilación de la Palabra  .
  Consiste en dialogar cariñosamente con el Señor. 
Una buena asimilación genera convicciones. Lo que te diga el mismo Jesús, tiene mucho más peso que lo que te digan los demás,cuándo la Palabra genera convicciones en ti, Jesús te va enamorando, y va transformando tu vida.
Jesús  continúa el diálogo y le dijo a la mujer : 
"Ve a llamar a tu marido y vuelve". 
La mujer le contestó:
 "No tengo marido".
 Jesús le dijo:
 "Tienes razón en decir 'No tengo marido'. Has tenido cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad".
La oración nos va llevando a reconocer cómo estamos por dentro ,que cosas ocultamos a Dios y a los demás la palabra nos va llevando a una transformación desde dentro .
Vamos avanzando en un paso más en la oración .

VIVENCIA:
 Si nuestra oración no nos conduce a cosas concretas, sólo sería una linda poesía.
 Al orar, pregunta al Señor: ¿cómo hacer esto que me pides?  Aterriza en algo concreto  
Vivir la Palabra, no debe significar una obligación, sino que debe brotar como respuesta generosa al amor de un Dios que dió el primer paso y nos salió al encuentro.
"Señor, ya veo que eres profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte y ustedes dicen que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén". 
Jesús le dijo: 
"Créeme, mujer, que se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos.
Porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, y ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así es como el Padre quiere que se le dé culto. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad”.

5.- ANUNCIAR: Transmitir a Cristo con el ejemplo de vida y la Palabra.
La mujer, dejando su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente: «Venid a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será el Cristo?»
La mujer salió corriendo de ahí, porque había encontrado el Amor que su corazón buscaba. 
Pero ese convencimiento sólo fue posible a través de un encuentro con Jesús, de escucharlo, de asimilar sus Palabras y de dejarse transformar por Él. 
Dijimos que no hay persona ni cosa que pueda llenar nuestro corazón; sin embargo la oración sí nos llena de una alegría tan grande, que DESBORDA nuestro propio ser, y por ello la necesidad de compartirla.

Sigue el ejemplo de la samaritana, que lo único que hizo por contar lo que Dios había hecho en su vida. (“Me ha dicho todo lo que he hecho”). 
Empieza por lo más sencillo, por cosas pequeñas. 
Puedes empezar hoy, compartiendo en casa un versículo, una Palabra sencilla que Él Señor haya hablado a tu corazón. 
 Tú puedes compartir a Cristo, HOY. Y también como la samaritana, llévalos a Cristo.

Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en Él por las Palabras de la mujer que atestiguaba: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»
 La oración sólo se completa cuando se comparte. 


IV SEMANA DE CUARESMA VIVIR EN LA CONFIANZA


Lunes,
16 deMarzo
LUNES DE LA CUARTA SEMANA DE CUARESMA.JUAN 4, 43-54
Jesús nuestro salvador
Jesús cuanto te agradezco esta llamada que me haces a vivir en la confianza , cuando fijo la mirada en tí, experimento profundamente seguridad, creer que tú cuidas de nuestra vida  y de las vidas que tú nos encargas y sobre todo contigo en  la eterna compañía.
Gracias Jesús por creer que si algo tengo bueno es porque viene de tí y así me siento confiada viviendo el carisma que nos has regalado.
Gracias por el don de la oración y predicación de la Palabra,porque tú Jesús eres la  Palabra viva del Padre.
En esta etapa de mi vida tú  te acercas a nuestra casa con tu promesa  de vida eterna que sana profundamente las zonas más ocultas de mi corazón donde ni yo llegó ni los demás solo tú Jesús.
Gracias porque tú  miras nuestras urgencias  y temores y como buen Maestro educas nuestro corazón en la confianza,que  estamos en buenas manos y nos podemos fíar de tu voz y creer que tú Palabra es viva y eficaz.
 Nos invitas a vivir en la confianza creyendo en tu Palabra. 
Como "el  funcionario real que tenía un hijo enfermo en Cafarnaún. Oyendo que Jesús había llegado de Judea a Galilea, fue a verlo y le pedía que bajase a curar a su hijo, que estaba muriéndose.
Jesús le dijo:
    «Si no veis signos y prodigios, no creéis».
El funcionario insiste: 
    «Señor, baja antes de que se muera mi niño».
Jesús le contesta:
    «Anda, tu hijo vive».
El hombre creyó en la palabra de Jesús y se puso en camino."
Danos la humildad de este  funcionario  que tiene un hijo enfermo y te suplica  que vayas a sanarlo y la obediencia inmediata de  ponerse en camino, sostenido solo por tu Palabra.
Que tu Palabra  convierta nuestras prisas en confianza serena y nuestras necesidades  en esperanza .
 aumenta nuestra fe y haz de este día un paso hacia la Pascua, donde todas nuestras  heridas y de nuestros seres queridos   encuentren su medicina en tu amor.
Y nos transformes en un corazón más confiado ,poniéndonos en camino con la plena confianza que la palabra  de Jesús se cumple.
"Iba ya bajando, cuando sus criados vinieron a su encuentro diciéndole que su hijo vivía. Él les preguntó a qué hora había empezado la mejoría.
Y le contestaron:
 «Ayer, a la hora séptima, lo dejó la fiebre».
El padre cayó en la cuenta de que esa era la hora en que Jesús le había dicho: «Tu hijo vive». Y creyó él con toda su familia".
Cuantos signos Jesús ya has realizado en nuestras vidas donde hemos experimentado la confianza en ti.
Los primeros curados hemos sido nosotros mismos y nuestras familias 

COMENTARIO ORANTE
"La fe verdadera comienza confiando en Jesús antes de ver los resultados. El milagro lleva a la fe y la fe, a su vez, abre espacio para el milagro.
En Cuaresma, el Señor nos llama a pasar del afán de controlarlo todo a la obediencia confiada; de pedir señales a escuchar su Palabra y caminar con ella; de una fe encerrada en lo personal a una fe que transforma la casa y la comunidad.
Podemos vivirlo con gestos sencillos: presentar a Dios nuestras preocupaciones, meditar su Palabra con corazón abierto, obedecer lo que nos inspira hoy y agradecer los pequeños signos de su presencia. Cuando confiamos en su hora, la vida se renueva y la esperanza florece en familia.

Nos dice santa Teresita en una de sus cartas:
«Mantengámonos, pues, muy lejos de todo lo que brilla; amemos nuestra pequeñez, amemos no sentir nada.
 Entonces seremos pobres de espíritu y Jesús vendrá a buscarnos, por lejos que nos encontremos, y nos transformará en llamas de amor… ¡Ay, cómo quisiera hacerte comprender lo que yo siento…! La confianza, y nada más que la confianza, puede conducirnos al amor…».




Orando con los Salmos



El Árbol junto al agua 
" Te agrada Señor que  medite Tu Palabra de noche y de  día.
Entonces mi vida 
es como árbol plantado junto al río que da fruto a su tiempo, y tiene su follaje siempre verde. 
Todo lo que hago me  resulta bien."(Sal.1,2-3)


Tú eres mi hij@ amad@
"Yo soy quien ha consagrado a mi  Discipul@, en mi monte santo."
Voy a comunicar el decreto del Señor: El me ha dicho: "Tú eres hij@ mí@, yo te he engendrado hoy.
Pídeme y serán tu herencia las naciones, tu propiedad, los confines de la tierra."(Sal.2,6-8)

Mi escudo eres Tu
Mas tú, Señor, eres mi escudo, mi gloria, el que levanta mi cabeza.
Tan pronto como llamo al Señor, me responde desde su monte santo.
Yo me acuesto y me duermo, y me levanto: el Señor me sostiene.(Sal.3, 4-6)


Tú me das Seguridad 
Sepan que por mí maravillas hace el Señor, tan pronto como lo llamo, él me escucha.
En paz me acuesto y en seguida me duermo, pues tú sólo, Señor, me das seguridad."(Sal. 4, 4.9)


Dios protege mi vida 
"Desde la mañana oyes mi voz. Desde la mañana te hago promesas y me quedo a la espera.
Que se alegren cuantos a Ti se acogen, que estén de fiesta los que tú proteges, y te celebren los que aman tu nombre.
Pues tú, Señor, bendices al justo y como un escudo lo cubre tu favor."
(Sal. 5, 4.12-13)

El Señor Recogió mi oración 
"Ten compasión de mí 
que estoy sin fuerzas; 
sáname pues no puedo sostenerme.
El Señor atendió mi súplica,
 el Señor recogió mi oración."
(Sal 6, 3.10)

Dios mío Salvador 
Dios es el escudo que me cubre, él, que salva a los de recto corazón.
Yo alabaré al Señor por su justicia y cantaré al Nombre del Altísimo.
(Sal. 7, 11.18)

Mi creador se acuerda de mi 
¡Oh Señor, nuestro Dios, qué grande es tu nombre en toda la tierra! Y tu gloria por encima de los cielos.
Al ver tu cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has fijado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él? 
 (Sal. 8, 2.4-10)

En ti confiaré .

Que mi alma alabe al Señor y proclame todas sus maravillas...
En ti me alegraré y confiaré, y cantaré a tu Nombre, oh Altísimo.
Te has sentado en tu trono, cual juez justo y has reinvindicado mi causa y mis derechos.
El Señor es un bastión para el oprimido, un refugio para los tiempos de angustia.
Que en ti confíen los que veneran tu nombre, porque no abandonas, Señor, a los que te buscan.
Canten al Señor, que mora en Sión, y publiquen entre los pueblos sus hazañas.
se acuerda de los oprimidos y no olvida su clamor.
para que proclame tus maravillas, en las puertas de la hija de Sión, feliz y agradecido por tu salvación.
Porque no será olvidado el pobre para siempre ni será en vano la esperanza del humilde.
Sal. 9, 2-19

El Señor nos mira y nos recoge en sus manos 

Me recoges en tus manos.
A ti el desamparado se encomienda, a ti que al huérfano socorres.
El Señor es rey ahora y para siempre.
Tú escuchas, Señor, el ruego de los humildes, reconfortas su corazón y están atentos tus oídos
para defender al huérfano y al oprimido y así los hombres de barro no puedan oprimirlos.
Salmos 10, 14-18

Te socorro en momentos dificiles

"Los pobres son despojados, gimen los humildes, ahora me levanto - dice el Señor - y prestaré socorro al que es despreciado."
Las palabras del Señor son palabras seguras, son como plata pura siete veces purificada en el crisol.
Tú, Señor, cuidarás de nosotros; protégenos por siempre de esta generación.Salmos 12, 6-8

Tú, Señor, eres el lote de mi heredad.
Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
mi suerte está en tu mano. 
Bendeciré al Señor que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. 
Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. Sal 15, 1-2a.5.7-8.11

Yo curo todas tus dolencias de
Salmos 103, 1-5
Bendice al Señor, alma mía, alabe todo mi ser su santo Nombre.
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.
El perdona todas tus ofensas y te cura de todas tus dolencias.
El rescata tu vida de la tumba, te corona de amor y de ternura.
El colma de dicha tu existencia y como el águila se renueva tu juventud.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?

El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? 
Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. 
Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. 

viernes, 13 de marzo de 2026

6/03/2026 Práctica del dinamismo de la Palabra Encuentro de Jesús y la Samaritana.Juan 4, 5-42.


Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber
Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber
"En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria, llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José. Ahí estaba el pozo de Jacob. Jesús, que venía cansado del camino, se sentó sin más en el brocal del pozo. Era cerca del mediodía.

Entonces llegó una mujer de Samaria a sacar agua y Jesús le dijo: "Dame de beber" (Sus discípulos habían ido al pueblo a comprar comida). 
La samaritana le contestó: "¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?". (Porque los judíos no tratan a los samaritanos). Jesús le dijo: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva".

La mujer le respondió:
"Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua y el pozo es profundo, ¿cómo vas a darme agua viva? ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del que bebieron él, sus hijos y sus ganados?".
 Jesús le contestó: "El que bebe de esta agua vuelve a tener sed. Pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed; el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un manantial capaz de dar la vida eterna".

La mujer le dijo: 
"Señor, dame de esa agua para que no vuelva a tener sed ni tenga que venir hasta aquí a sacarla". 
Él le dijo: "Ve a llamar a tu marido y vuelve". 
La mujer le contestó:
 "No tengo marido".
 Jesús le dijo: "Tienes razón en decir 'No tengo marido'. Has tenido cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad".

La mujer le dijo: 
"Señor, ya veo que eres profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte y ustedes dicen que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén". 
Jesús le dijo: 
"Créeme, mujer, que se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos.
Porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, y ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así es como el Padre quiere que se le dé culto. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad”.

La mujer le dijo:
 "Ya sé que va a venir el Mesías (es decir, Cristo). Cuando venga, él nos dará razón de todo".
 Jesús le dijo: "Soy yo, el que habla contigo".

En esto llegaron los discípulos y se sorprendieron de que estuviera conversando con una mujer; sin embargo, ninguno le dijo: "¿Qué le preguntas o de qué hablas con ella?".
 Entonces la mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y comenzó a decir a la gente: "Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será éste el mesías?". Salieron del pueblo y se pusieron en camino hacia donde él estaba.

Mientras tanto, sus discípulos le insistían: "Maestro, come". Él les dijo: "Yo tengo por comida un alimento que ustedes no conocen". 
Los discípulos comentaban entre sí: "¿Le habrá traído alguien de comer?". Jesús les dijo: "Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra.
¿Acaso no dicen ustedes que todavía faltan cuatro meses para la siega? Pues bien, yo les digo: Levanten los ojos y contemplen los campos, que ya están dorados para la siega. Ya el segador recibe su jornal y almacena frutos para la vida eterna.
De esto es verdadero el dicho: 'Uno es el que siembra y otro el que cosecha'. 
Yo los envié a cosechar lo que no habían trabajado. Otros trabajaron y ustedes recogieron su fruto".

Muchos samaritanos de aquel poblado creyeron en Jesús por el testimonio de la mujer: 'Me dijo todo lo que he hecho'. Cuando los samaritanos llegaron a donde él estaba, le rogaban que se quedara con ellos, y se quedó allí dos días. Muchos más creyeron en él al oír su palabra. Y decían a la mujer: "Ya no creemos por lo que tú nos has contado, pues nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es, de veras, el salvador del mundo".

2 Práctica del dinamismo de la Palabra 
Encuentro de Jesús y la Samaritana.

La historia empieza ubicándonos en el lugar de los hechos, en una ciudad de Samaria, llamada Sicar. para orar, necesitamos ponernos en el lugar de los protagonistas, y meternos en la historia.
Podríamos decir que 
  “Jesús llegó a un pueblo Este llamado So Pobla ,(era alrededor del mediodía 3 pm 
 En plena siesta donde no encontramos a nadie y el recorrido del camino muy caluroso
Ubicados en el tiempo y en el espacio, es bueno presenciar al protagonista principal: 
Jesús. 
Dice la historia que Jesús, fatigado del camino se sentó junto al pozo. 
La oración es contemplar fijarnos en todos los detalles fijar la mirada en Jesús.
Contempla a Jesús y pregúntale: ¿Señor, por qué te has fatigado? ¿Será que te cansas de mi indiferencia?
 ¿te estarás cansando de que yo siempre le diga: “más tarde, Señor, ahora estoy ocupado”? Tal vez esté cansado, porque toda la semana te estuvo esperando para hablar contigo al menos 15 minutos. 
Escucha su respuesta.
 Sin embargo, por muy cansado que esté, Él sigue creyendo en tu vida y propicia un encuentro.
 Es más, Jesús ha deseado tanto encontrarse a solas con la samaritana, que envió a sus discípulos a la ciudad a comprar comida, Hoy también Jesús ha propiciado un encuentro contigo, ¡que sea a solas!

2.Ahora veamos al otro personaje: la Samaritana. 
Ella iba al mediodía, a pesar del calor, porque, como veremos más adelante, había cosas de su vida que le daban vergüenza, y prefería no encontrarse con nadie.
 Tal vez en tu vida también hay cosas quisieras ocultar; sin embargo, Jesús quiere encontrarse contigo para transformar tus defectos, tus debilidades, tus pecados.
 “Dame de beber”, 
PREPARACIÓN: 
abrirse a la Palabra de Dios.
Actitud abrirse a Dios,de acogida  
Tal vez la respuesta de la no nos parezca muy amistosa, ni que se éste abriendo mucho a la presencia de Jesús. 
 «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?», 
Sin embargo teniendo en cuenta el contexto, en que los judíos no se trataban con los samaritanos (algo así como palestinos e israelíes hoy en día), en el simple hecho de responder y seguir la conversación ya le está dando entrada a Jesús. 
en esa época estaba mal visto que un hombre y una mujer conversaron solos en un lugar público, tal vez la respuesta más lógica hubiera sido algo como: “¡sal de acá, judío!”. 
Pero Si la mujer lo hubiera aceptado , Jesús nunca hubiera podido transformar su corazón.
 Veremos cómo poco a poco, Jesús va cambiando la actitud de la mujer.
2 ESCUCHA: 
Escuchar atentamente el proyecto de Dios para tu vida.
«Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva». Mientras que ella sólo buscaba agua, Jesús le ofrece mucho más: le ofrece agua viva.
 El proyecto de Dios siempre es mucho más grande que nuestros proyectos limitados.

Prestemos atención a lo que dice Jesús: “Si conocieras quién te pide de beber…”. 
Quizás nuestra primera reacción sea: 
“¡pero Señor, yo ya te conozco!”. ¿Estás seguro que conoces todo sobre un Dios que es infinito?
  ¡dejemos que Jesús siga hablando!

“Si conocieras QUIÉN ES el que te pide de beber…”:
 date cuenta QUIÉN ES el que te habla. Su consejo no es un consejo más entre los que te pueden dar el psicólogo, tus amigos, etc. Jesús no es uno más entre ellos, Él es Aquel puede darte agua viva que calme tu sed de amor.

III ASIMILACIÓN:
 Meditar y dialogar, el plan de Dios, a través de su Palabra.
Luego de escuchar el plan de Dios para con su vida, empieza el proceso de asimilación. 
Aunque la samaritana siguió el diálogo educadamente; lo primero que hace es sacar todos sus “peros”: 
Señor, no tienes con qué sacarla: Muchas veces nosotros también pensamos el Señor no tiene con qué sacar de nuestro corazón las cosas que nos hacen daño, ni cómo llegar a nuestro corazón. 
Es una forma de decirle: “no creo que tengas lo que yo busco, o lo que yo necesito”.
Pero
El pozo es hondo: 
Señor, entiendo que tienes buena voluntad; pero  mi insatisfacción ,mis dudas ,mis miedos  o mi pecado, es muy grande. 
¿Queremos convencer al Señor que somos un imposible para Él?.
Pero 
¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob?: 
Muchos han tratado de ayudarme y no han podido, ¿qué más puedes hacer tú?. 
Volviendo con historia de la samaritana, luego de soltar todos sus “peros”, se queda a escuchar la respuesta de Jesús. 
«Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed». 
¿En que fuentes estás buscando la felicidad? 
¿Con qué agua estás tratando de saciar tu sed de amor?
 ¿Acaso es posible encontrar la felicidad permanente en un sinnúmero de felicidades pasajeras?
 ¿No te das cuenta que si sigues así nunca podrás saciar tu corazón y seguirás buscando eternamente? 
Nuestro gran error es buscar la felicidad en las cosas, en el dinero, en los títulos, en los honores, en las personas, Aunque nos alegren en determinado momento, ninguno de ellos llena realmente nuestro corazón.
 decía San Agustín. “Nos hiciste, Señor, para ti y nuestra alma estará inquieta hasta que descanse en ti”.
"pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás».
Nos diría Jesús: quien me encuentra, ya no tiene que buscar más. 
Te puede faltar dinero, salud, familia, pero nunca te faltará paz, nunca te faltará el amor de Dios que llena tu corazón.

El agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.
No sólo calmarás tu propia sed, sino que serás como un manantial, donde brote el agua viva de Cristo, que puede a su vez llenar el corazón de los demás. Que puedan dar alegría y felicidad a tu familia, a tus vecinos, a tus compañeros, etc.

"Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla, dice la samaritana.
Señor, dame de tu amor porque mi corazón no tiene paz, porque mi corazón tiene sed, porque buscar cansa, desgasta y no tengo paz. Dame tu agua viva para que mi corazón descanse y no tener que seguir buscando.

✔️Mirad el dinamismo de la Palabra. 
Al principio la mujer estaba reacia a conversar con Jesús. 
Luego entra a la conversación aunque con muchas dudas, y finalmente termina pidiendo a Jesús que le dé el agua viva de la que le habló. 
Todo esto gracias a que escuchó su Palabra, la meditó y la asimiló. Vemos que la asimilación, la va convenciendo. 

3.Jesús podría haber terminado la conversación aquí; sin embargo Él no hace las cosas a medias, sino que le gustan las transformaciones profundas, y por ello va hasta el fondo de su corazón.

Llama a tu marido y vuelve acá. ¿A quién representa el marido? Aquí el “marido” representa a todo ello que es dueño de tu corazón. 
Pregúntate quién es tu marido. Puede ser el dinero, la belleza,los títulos , las modas, el prestigio, tu tu propio orgullo.

No tengo marido. 
Ya no sé a quién entregar mi corazón, porque todos me han fallado.
 Me sirvieron durante un tiempo, me dieron alegrías pasajeras, pero finalmente estoy vacía.

"Bien has dicho que no tienes marido, porque has tenido cinco maridos y el que ahora tienes no es marido tuyo; en eso has dicho la verdad."
Prácticamente, le dice abiertamente lo que la mujer sentía, pero no quería admitir.
 ¿Por qué es que tratamos nuestros problemas con todos, menos con el único que realmente nos conoce, porque nos ha creado?
Dice la mujer 
Señor, veo que eres un profeta. 
Se da cuenta que ésta con alguien que realmente la conoce, y la comprende mejor como nunca nadie la había comprendido.

"Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo".
 Va aflorando una esperanza, hay alguien que no la va defraudar, hay alguien en que sí puede confiar. Cuando venga, nos lo explicará todo. 
Se da cuenta que aunque hay muchas cosas que ella no entiende, hay alguien una sabiduría superior que gobierna todas las cosas.

"Jesús le dijo: «Yo soy, el que te está hablando contigo». 
Ya no sigas buscando, convéncete que yo soy el que buscas, que yo soy el que te puede cambiar, transformar, y saciar la sed de amor que tiene tu corazón. 
Escucha mis Palabras porque son vida para ti, y para los demás. Con estas Palabras el Señor, como buen galán, la terminó de conquistar.

4.- VIVIR: 
La Palabra nos transforma en Cristo, Palabra viva.
El diálogo con Jesús, fue capaz de transformar el corazón de la mujer. 


5.- ANUNCIAR: Transmitir a Cristo con el ejemplo de vida y la Palabra.

Nos dice la Palabra que dejando su cántaro, corrió a la ciudad y llamó a la gente. 
El cántaro es el instrumento utilizado para sacar agua, por lo tanto aquí simboliza todas aquellas cosas a las que se aferraba, y con eso quería calmar su sed. 
Simboliza su vida antigua, sus miedos, sus complejos, 
La mujer, dejando su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente: «Venid a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será el Cristo?»
La mujer salió corriendo de ahí, porque había encontrado el Amor que su corazón buscaba. 
Pero ese convencimiento sólo fue posible a través de un encuentro con Jesús, de escucharlo, de asimilar sus Palabras y de dejarse transformar por Él. 
Dijimos que no hay persona ni cosa que pueda llenar nuestro corazón; 
sin embargo la oración sí nos llena de una alegría tan grande, que DESBORDA nuestro propio ser, y por ello la necesidad de compartirla.

Sigue el ejemplo de la samaritana, que lo único que hizo por contar lo que Dios había hecho en su vida. (“Me ha dicho todo lo que he hecho”). 
Empieza por lo más sencillo, por cosas pequeñas. 
Puedes empezar hoy, compartiendo en casa un versículo, una Palabra sencilla que Él Señor haya hablado a tu corazón. 
 Tú puedes compartir a Cristo, HOY. Y también como la samaritana, llévalos a Cristo.

Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en Él por las Palabras de la mujer que atestiguaba: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»
 La oración sólo se completa cuando se comparte. 

Troballa de Jesús amb la SamaritanaJoan 4, 5-42


Pràctica del dinamisme de la Paraula: Troballa de Jesús amb la Samaritana
Joan 4, 5-42
1. Situació i context
La història comença situant-nos al lloc dels fets, en un poble de Samaria anomenat Sicar. Per pregar, necessitam posar-nos al lloc dels protagonistes i endinsar-nos en la història.
Podríem dir que:
«Jesús arribà a un poble, aquest anomenat So Pobla (era cap al migdia, al voltant de les 3 de la tarda), en plena migdiada, on no trobàvem ningú, i després d’un camí molt calorós».
Situats en el temps i en l’espai, és bo presenciar al protagonista principal: 
Jesús.
La història diu que Jesús, fatigat del camí, s’assegué al brocal del pou.
La pregària consisteix a contemplar i fixar-nos en tots els detalls, posar la mirada en Jesús.
Contempla Jesús i pregunta-li:
«Senyor, per què t’has fatigat? Serà que et canses de la meva indiferència? 
Et cansaràs de que jo sempre et digui: “Més tard, Senyor, ara estic ocupat”?»
Potser està cansat perquè tota la setmana t’ha estat esperant per parlar amb ell almenys quinze minuts.
Escolta la seva resposta.
Però, per molt cansat que estigui, Ell continua creient en la teva vida i propicia un encontre.
Jesús ha desitjat tant trobar-se a soles amb la samaritana, que envià els seus deixebles al poble a comprar menjar.
Avui també Jesús ha propiciat un encontre amb tu, a soles!

2. La Samaritana
Ara vegem l’altre personatge: la Samaritana.
Anava al migdia, malgrat el calor, perquè hi havia coses de la seva vida que li feien vergonya i preferia no trobar-se amb ningú.
Tal vegada a la teva vida també hi ha coses que voldries amagar; però Jesús vol trobar-se amb tu per transformar els teus defectes, debilitats i pecats.

«Dóna’m de beure».
1.Preparació:
Obrir-se a la Paraula de Déu.
Actitud d’acollida, d’obrir-se a Déu.
Potser la resposta de la dona no ens sembla molt amistosa ni molt oberta a la presència de Jesús:
«Com és que tu, essent jueu, em demanes de beure a mi, que sóc samaritana?»

Però, tenint en compte el context (els jueus no es tractaven amb els samaritanos, com ara palestins i israelites), amb el simple fet de respondre i continuar la conversa ja dóna entrada a Jesús.
En aquella època estava mal vist que un home i una dona conversessin sols en un lloc públic.
 La resposta més lògica hagués estat: «¡Surta d’aquí, jueu!».
Però si la dona l’hagués rebutjat, Jesús mai hauria pogut transformar el seu cor.
Veurem com poc a poc, Jesús va canviant l’actitud de la dona.
2.1 Escolta
Escolta atentament el projecte de Déu per a la teva vida.
«Si coneguessis el do de Déu i qui et diu: “Dóna’m de beure”, tu li ho demanaries a ell, i ell et donaria aigua viva».
Mentre ella només buscava aigua, Jesús li ofereix molt més: aigua viva.
El projecte de Déu sempre és molt més gran que els nostres projectes limitats.
Fixem-nos en el que diu Jesús:
«Si coneguessis qui és el que et demana de beure…»
Potser la nostra primera reacció sigui: «Però Senyor, jo ja et conec!»
¿Estàs segur que coneixes tot sobre un Déu que és infinit?
Deixem que Jesús segueixi parlant.
«Si coneguessis QUI ÉS el que et demana de beure…»
Adona’t de qui és el que et parla.
El seu consell no és un consell més com els que poden donar-te el psicòleg o els amics.
Jesús no és un més entre ells. Ell és l’únic que et pot donar aigua viva que saci la teva set d’amor.

III. Assimilació
Meditar i dialogar amb el pla de Déu a través de la Paraula.
Després d’escoltar el projecte de Déu, comença el procés d’assimilació.
Encara que la samaritana seguí el diàleg educadament, el primer que fa és treure tots els seus “peros”:
«Senyor, no tens amb què treure aigua».
Moltes vegades també pensam: «Senyor, no tens com treure del nostre cor allò que ens fa mal?»
«El pou és fons».
«Senyor, entenc que tens bona voluntat, però la meva insatisfacció, els meus dubtes, els meus pors o el meu pecat són molt grans».
«¿Ets més gran que el nostre pare Jacob?»
Molts han intentat ajudar-me i no han pogut. Què més pots fer tu?
Després de deixar anar tots els “peros”, la dona s’atura a escoltar la resposta de Jesús:
«Tot aquell que begui d’aquesta aigua tornarà a tenir set».

¿En quines fonts estàs buscant la felicitat?
¿Amb quina aigua intentes saciar la teva set d’amor?
¿És possible trobar felicitat permanent en un munt de felicitat temporal?
San Agustí deia:
«Ens has fet, Senyor, per a tu, i el nostre cor estarà inquiet fins que descansi en tu».
«Però el qui begui de l’aigua que jo li donaré, mai més no tindrà set».
Qui troba Jesús ja no ha de buscar més.
Et pot faltar diners, salut, família, però mai no et faltarà la pau ni l’amor de Déu que omple el cor.
L’aigua que jo li donaré es convertirà dins ell en una font d’aigua que brolla per a la vida eterna.
No només calmarem la nostra set, sinó que serem com un manantial que brolla aigua viva de Crist, per omplir també el cor dels altres: família, veïns, companys…

La samaritana diu:
«Senyor, dóna’m d’aquesta aigua perquè no torni a tenir set i no hagi de venir aquí a treure-la».
«Dóna’m del teu amor perquè el meu cor no té pau, perquè el meu cor té set, perquè buscar cansa i desgasta. Dona’m la teva aigua viva perquè descansi i no hagi de seguir buscant».

✔️ Mirau el dinamisme de la Paraula
Al principi, la dona era reticent a parlar amb Jesús.
Després entra a la conversa, encara amb dubtes, i finalment demana a Jesús que li doni l’aigua viva.
Tot això gràcies a que va escoltar la Paraula, la va meditar i l’ha assimilat.
L’assimilació la va convençent.
3. Transformació profunda
Jesús podria haver acabat la conversa aquí, però Ell no fa les coses a mitges. 
Li agraden les transformacions profundes, i per això va fins al fons del seu cor.
«Crida el teu marit i torna aquí».

¿A qui representa el marit?
Aquí, el marit representa allò que és amo del teu cor: diners, bellesa, títols, moda, prestigi, orgull…
«No tenc marit».
«Ja no sé a qui entregar el meu cor, perquè tots m’han fallat».
Els serviren un temps, li donaren alegries passeres, però finalment estava buida.
«Has dit la veritat: no tens marit, perquè n’has tengut cinc i el que ara tens no és el teu marit».
Jesús li diu clarament el que ella sentia però no volia admetre.
Per què tractem els nostres problemes amb tothom menys amb l’únic que ens coneix de veritat, que ens ha creat?
La dona diu:
«Senyor, veig que ets un profeta».
Se n’adona que està amb algú que la coneix i la comprèn millor que ningú.
«Sé que vindrà el Messies, el Crist».
Sorgeix l’esperança: hi ha algú que no la defraudarà, algú en qui pot confiar.
Quan vingui, ens explicarà tot.
Jesús li digué:
«Jo sóc, el qui parla amb tu».
Ja no cal seguir buscant.

Convèncer-se que Ell és el que cerques, el que pot transformar-te i saciar la teva set d’amor.
Escolta les meves Paraules: són vida per a tu i per als altres.

4. Viure
La Paraula ens transforma en Crist, Paraula viva.
El diàleg amb Jesús transformà el cor de la dona.
5. Anunciar
Transmitir Crist amb exemple de vida i la Paraula.
La dona deixà el seu càntir i corré al poble a parlar a la gent.
El càntir simbolitza allò a què s’aferrava per calmar la seva set: la seva vida antiga, pors, complexes…
«Veniu a veure un home que m’ha dit tot el que he fet. ¿No serà el Crist?»
La dona sortí corrent, perquè havia trobat l’Amor que buscava el seu cor.
Això només va ser possible gràcies a un encontre amb Jesús, escoltar-lo, assimilar les Paraules i deixar-se transformar per Ell.
La pregària es completa quan es comparteix.

Segueix l’exemple de la samaritana: començar amb coses petites.
Avui pots compartir un versicle, una Paraula que Déu t’ha parlat.
Pots portar a Crist a altres, com la samaritana.
Molts samaritanos cregueren per les Paraules de la dona: «M’ha dit tot el que he fet».

jueves, 12 de marzo de 2026

Pràctica del dinamisme de la paraula.Trobada de Jesús amb la samaritana.Juan 4, 5-42.

“Si coneguessis el do de Déu i qui és el qui et demana de beure"
En aquell temps, Jesús arribà a un poble de Samaria anomenat Sicar, prop del camp que Jacob havia donat al seu fill Josep. Allà hi havia el pou de Jacob.
 Jesús, que venia cansat del camí, s’assegué sense més al brocal del pou. Era cap al migdia.
Llavors arribà una dona de Samaria a treure aigua, i Jesús li digué:
«Dóna’m de beure».
(Els seus deixebles havien anat al poble a comprar menjar).
La samaritana li contestà:
«Com és que tu, essent jueu, em demanes de beure a mi, que som samaritana?»
(Perquè els jueus no es tractaven amb els samaritans).
Jesús li respongué:
«Si coneguessis el do de Déu i qui és el qui et diu “dóna’m de beure”, tu li’n demanaries a ell, i ell et donaria aigua viva».
La dona li digué:
«Senyor, ni tan sols tens amb què treure aigua i el pou és fondo. D’on trauràs aquesta aigua viva?
¿Que potser ets més gran que el nostre pare Jacob, que ens va donar aquest pou, del qual begueren ell, els seus fills i els seus ramats?»
Jesús li respongué:
«Qui beu d’aquesta aigua torna a tenir set.
Però el qui begui de l’aigua que jo li donaré, mai més no tindrà set; l’aigua que jo li donaré es convertirà dins ell en una font que brollarà fins a la vida eterna».

La dona li digué:
«Senyor, dóna’m d’aquesta aigua, perquè no torni a tenir set ni hagi de venir fins aquí a treure’n».
Ell li digué:
«Ves a cridar el teu marit i torna aquí».
La dona li contestà:
«No tenc marit».
Jesús li digué:
«Tens raó quan dius “no tenc marit”. N’has tengut cinc, i el que tens ara no és el teu marit. En això has dit la veritat».
La dona li digué:
«Senyor, veig que ets profeta. Els nostres pares adoraren en aquesta muntanya, i voltros deis que el lloc on s’ha d’adorar és a Jerusalem».
Jesús li digué:
«Creu-me, dona: arriba l’hora en què ni en aquesta muntanya ni a Jerusalem adorareu el Pare.
Voltros adorau allò que no coneixeu; nosaltres adoram allò que coneixem, perquè la salvació ve dels jueus.
Però arriba l’hora —i ja és aquí— en què els veritables adoradors adoraran el Pare en esperit i en veritat, perquè així és com el Pare vol ser adorat.
Déu és esperit, i els qui l’adoren ho han de fer en esperit i en veritat».
La dona li digué:
«Ja sé que ha de venir el Messies (és a dir, el Crist). Quan vengui, ens ho explicarà tot».
Jesús li digué:
«Som jo, el qui parla amb tu».