domingo, 31 de mayo de 2026

6/03/2026 Práctica del dinamismo de la Palabra Encuentro de Jesús y la Samaritana.Juan 4, 5-42.


Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber

Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber
"En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria, llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José. Ahí estaba el pozo de Jacob. Jesús, que venía cansado del camino, se sentó sin más en el brocal del pozo. Era cerca del mediodía.
Entonces llegó una mujer de Samaria a sacar agua y Jesús le dijo: "Dame de beber" (Sus discípulos habían ido al pueblo a comprar comida). 
La samaritana le contestó: "¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?". (Porque los judíos no tratan a los samaritanos). Jesús le dijo: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva".
La mujer le respondió:
"Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua y el pozo es profundo, ¿cómo vas a darme agua viva? ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del que bebieron él, sus hijos y sus ganados?".
 Jesús le contestó: "El que bebe de esta agua vuelve a tener sed. Pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed; el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un manantial capaz de dar la vida eterna".

La mujer le dijo: 
"Señor, dame de esa agua para que no vuelva a tener sed ni tenga que venir hasta aquí a sacarla". 
Él le dijo: "Ve a llamar a tu marido y vuelve". 
La mujer le contestó:
 "No tengo marido".
 Jesús le dijo: "Tienes razón en decir 'No tengo marido'. Has tenido cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad".
La mujer le dijo: 
"Señor, ya veo que eres profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte y ustedes dicen que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén". 
Jesús le dijo: 
"Créeme, mujer, que se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos.
Porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, y ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así es como el Padre quiere que se le dé culto. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad”.
La mujer le dijo:
 "Ya sé que va a venir el Mesías (es decir, Cristo). Cuando venga, él nos dará razón de todo".
 Jesús le dijo: "Soy yo, el que habla contigo".
En esto llegaron los discípulos y se sorprendieron de que estuviera conversando con una mujer; sin embargo, ninguno le dijo: "¿Qué le preguntas o de qué hablas con ella?".
 Entonces la mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y comenzó a decir a la gente: "Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será éste el mesías?". Salieron del pueblo y se pusieron en camino hacia donde él estaba.

Mientras tanto, sus discípulos le insistían: "Maestro, come". Él les dijo: "Yo tengo por comida un alimento que ustedes no conocen". 
Los discípulos comentaban entre sí: "¿Le habrá traído alguien de comer?". Jesús les dijo: "Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra.
¿Acaso no dicen ustedes que todavía faltan cuatro meses para la siega? Pues bien, yo les digo: Levanten los ojos y contemplen los campos, que ya están dorados para la siega. Ya el segador recibe su jornal y almacena frutos para la vida eterna.
De esto es verdadero el dicho: 'Uno es el que siembra y otro el que cosecha'. 
Yo los envié a cosechar lo que no habían trabajado. Otros trabajaron y ustedes recogieron su fruto".

Muchos samaritanos de aquel poblado creyeron en Jesús por el testimonio de la mujer: 'Me dijo todo lo que he hecho'. Cuando los samaritanos llegaron a donde él estaba, le rogaban que se quedara con ellos, y se quedó allí dos días. Muchos más creyeron en él al oír su palabra. Y decían a la mujer: "Ya no creemos por lo que tú nos has contado, pues nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es, de veras, el salvador del mundo".
2 Práctica del dinamismo de la Palabra 
Encuentro de Jesús y la Samaritana.

La historia empieza ubicándonos en el lugar de los hechos, en una ciudad de Samaria, llamada Sicar. para orar, necesitamos ponernos en el lugar de los protagonistas, y meternos en la historia.
Podríamos decir que 
  “Jesús llegó a un pueblo ,llegó  a la isla de Mallorca .
Este llamado So Pobla ,
(era alrededor del mediodía 3 pm 
 En plena siesta donde no encontramos a nadie y el recorrido del camino muy caluroso
Ubicados en el tiempo y en el espacio, es bueno presenciar al protagonista principal: 
1.Jesús. 
Dice la historia que 
Jesús, fatigado del camino se sentó junto al pozo. 

La oración es contemplar fijarnos en todos los detalles fijar la mirada en Jesús.
Contempla a Jesús y pregúntale: ¿Señor, por qué te has fatigado? ¿Será que te cansas de mi indiferencia?
 ¿te estarás cansando de que yo siempre le diga: “más tarde, Señor, ahora estoy ocupado”? 

Tal vez esté cansado, porque toda la semana te estuvo esperando para hablar contigo al menos 15 minutos. 

Escucha su respuesta.
 Sin embargo, por muy cansado que esté, Él sigue creyendo en tu vida y propicia un encuentro.
 Es más, Jesús ha deseado tanto encontrarse a solas con la samaritana, que envió a sus discípulos a la ciudad a comprar comida, 
Hoy también Jesús ha propiciado un encuentro contigo, ¡que sea a solas!

2. Ahora veamos al otro personaje: la Samaritana. Oh
Ella iba al mediodía, a pesar del calor, porque, como veremos más adelante, había cosas de su vida que le daban vergüenza, y prefería no encontrarse con nadie.
 Tal vez en tu vida también hay cosas quisieras ocultar; sin embargo, Jesús quiere encontrarse contigo para transformar tus defectos, tus debilidades, tus pecados. 
Por eso conociendo lo que sucedía en el corazón de la samaritana le pide como un mendigo 
 “Dame de beber”.

Pasos del dinamismo de la palabra
1PREPARACIÓN: 
abrirse a la Palabra de Dios.
Actitud abrirse a Dios,de acogida  
 Y cuál ha sido la respuesta Tal vez la respuesta de la  samaritana 
 «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?», 
Quizás la respuesta de la Samaritana ,no nos parezca muy amistosa, ni que se éste abriendo mucho a la presencia de Jesús. 
Sin embargo teniendo en cuenta el contexto, en que los judíos no se trataban con los samaritanos (algo así como palestinos e israelíes hoy en día), en el simple hecho de responder y seguir la conversación ya le está dando entrada a Jesús. 
en esa época estaba mal visto que un hombre y una mujer conversaron solos en un lugar público, 
tal vez la respuesta más lógica hubiera sido algo como: 
“¡sal de acá, judío!”. 
Pero Si la mujer no lo hubiera    aceptado , Jesús nunca hubiera podido transformar su corazón.
 Veremos cómo poco a poco, Jesús va cambiando la actitud de la mujer.
2 ESCUCHA: 
Escuchar atentamente el proyecto de Dios para tu vida.

«Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva». Mientras que ella sólo buscaba agua, Jesús le ofrece mucho más: le ofrece agua viva.
 El proyecto de Dios siempre es mucho más grande que nuestros proyectos limitados.

Prestemos atención a lo que dice Jesús: 
Si conocieras quién te pide de beber…”. 
Quizás nuestra primera reacción sea: 
“¡pero Señor, yo ya te conozco!”. ¿Estás seguro que conoces todo sobre un Dios que es infinito?
  ¡dejemos que Jesús siga hablando!

“Si conocieras QUIÉN ES el que te pide de beber…”:
 date cuenta QUIÉN ES 
el que te habla. Su consejo no es un consejo más entre los que te pueden dar el psicólogo, tus amigos, etc. Jesús no es uno más entre ellos, Él es Aquel puede darte agua viva que calme tu sed de amor.

III ASIMILACIÓN:
 Meditar y dialogar, el plan de Dios, a través de su Palabra.
Luego de escuchar el plan de Dios para con su vida, empieza el proceso de asimilación. 
Aunque la samaritana siguió el diálogo educadamente; lo primero que hace es sacar todos sus “peros”: 
Señor, no tienes con qué sacarla: Muchas veces nosotros también pensamos el Señor no tiene con qué sacar de nuestro corazón las cosas que nos hacen daño, ni cómo llegar a nuestro corazón. 
Es una forma de decirle: “no creo que tengas lo que yo busco, o lo que yo necesito”.
Pero
El pozo es hondo: 
Señor, entiendo que tienes buena voluntad; pero  mi insatisfacción ,mis dudas ,mis miedos  o mi pecado, es muy grande. 
¿Queremos convencer al Señor que somos un imposible para Él?.
Pero 
¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob?: 
Muchos han tratado de ayudarme y no han podido, ¿qué más puedes hacer tú?. 
Volviendo con historia de la samaritana, luego de soltar todos sus “peros”, se queda a escuchar la respuesta de Jesús. 
«Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed». 
¿En que fuentes estás buscando la felicidad? 
¿Con qué agua estás tratando de saciar tu sed de amor?
 ¿Acaso es posible encontrar la felicidad permanente en un sinnúmero de felicidades pasajeras?
 ¿No te das cuenta que si sigues así nunca podrás saciar tu corazón y seguirás buscando eternamente? 
Nuestro gran error es buscar la felicidad en las cosas, en el dinero, en los títulos, en los honores, en las personas, Aunque nos alegren en determinado momento, ninguno de ellos llena realmente nuestro corazón.
 decía San Agustín. “Nos hiciste, Señor, para ti y nuestra alma estará inquieta hasta que descanse en ti”.
"pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás».
Nos diría Jesús: quien me encuentra, ya no tiene que buscar más. 
Te puede faltar dinero, salud, familia, pero nunca te faltará paz, nunca te faltará el amor de Dios que llena tu corazón.

El agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.
No sólo calmarás tu propia sed, sino que serás como un manantial, donde brote el agua viva de Cristo, que puede a su vez llenar el corazón de los demás. Que puedan dar alegría y felicidad a tu familia, a tus vecinos, a tus compañeros, etc.

"Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla, dice la samaritana.
Señor, dame de tu amor porque mi corazón no tiene paz, porque mi corazón tiene sed, porque buscar cansa, desgasta y no tengo paz. Dame tu agua viva para que mi corazón descanse y no tener que seguir buscando.

✔️Mirad el dinamismo de la Palabra. 
Al principio la mujer estaba reacia a conversar con Jesús. 
Luego entra a la conversación aunque con muchas dudas, y finalmente termina pidiendo a Jesús que le dé el agua viva de la que le habló. 
Todo esto gracias a que escuchó su Palabra, la meditó y la asimiló. Vemos que la asimilación, la va convenciendo. 

3.Jesús podría haber terminado la conversación aquí; sin embargo Él no hace las cosas a medias, sino que le gustan las transformaciones profundas, y por ello va hasta el fondo de su corazón.

Llama a tu marido y vuelve acá. ¿A quién representa el marido? Aquí el “marido” representa a todo ello que es dueño de tu corazón. 
Pregúntate quién es tu marido. Puede ser el dinero, la belleza,los títulos , las modas, el prestigio, tu tu propio orgullo.

No tengo marido. 
Ya no sé a quién entregar mi corazón, porque todos me han fallado.
 Me sirvieron durante un tiempo, me dieron alegrías pasajeras, pero finalmente estoy vacía.

"Bien has dicho que no tienes marido, porque has tenido cinco maridos y el que ahora tienes no es marido tuyo; en eso has dicho la verdad."
Prácticamente, le dice abiertamente lo que la mujer sentía, pero no quería admitir.
 ¿Por qué es que tratamos nuestros problemas con todos, menos con el único que realmente nos conoce, porque nos ha creado?
Dice la mujer 
Señor, veo que eres un profeta. 
Se da cuenta que ésta con alguien que realmente la conoce, y la comprende mejor como nunca nadie la había comprendido.

"Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo".
 Va aflorando una esperanza, hay alguien que no la va defraudar, hay alguien en que sí puede confiar. Cuando venga, nos lo explicará todo. 
Se da cuenta que aunque hay muchas cosas que ella no entiende, hay alguien una sabiduría superior que gobierna todas las cosas.

"Jesús le dijo: «Yo soy, el que te está hablando contigo». 
Ya no sigas buscando, convéncete que yo soy el que buscas, que yo soy el que te puede cambiar, transformar, y saciar la sed de amor que tiene tu corazón. 
Escucha mis Palabras porque son vida para ti, y para los demás. Con estas Palabras el Señor, como buen galán, la terminó de conquistar.

4.- VIVIR: 
La Palabra nos transforma en Cristo, Palabra viva.
El diálogo con Jesús, fue capaz de transformar el corazón de la mujer. 


5.- ANUNCIAR: Transmitir a Cristo con el ejemplo de vida y la Palabra.

Nos dice la Palabra que dejando su cántaro, corrió a la ciudad y llamó a la gente. 
El cántaro es el instrumento utilizado para sacar agua, por lo tanto aquí simboliza todas aquellas cosas a las que se aferraba, y con eso quería calmar su sed. 
Simboliza su vida antigua, sus miedos, sus complejos, 
La mujer, dejando su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente: «Venid a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será el Cristo?»
La mujer salió corriendo de ahí, porque había encontrado el Amor que su corazón buscaba. 
Pero ese convencimiento sólo fue posible a través de un encuentro con Jesús, de escucharlo, de asimilar sus Palabras y de dejarse transformar por Él. 
Dijimos que no hay persona ni cosa que pueda llenar nuestro corazón; 
sin embargo la oración sí nos llena de una alegría tan grande, que DESBORDA nuestro propio ser, y por ello la necesidad de compartirla.

Sigue el ejemplo de la samaritana, que lo único que hizo por contar lo que Dios había hecho en su vida. (“Me ha dicho todo lo que he hecho”). 
Empieza por lo más sencillo, por cosas pequeñas. 
Puedes empezar hoy, compartiendo en casa un versículo, una Palabra sencilla que Él Señor haya hablado a tu corazón. 
 Tú puedes compartir a Cristo, HOY. Y también como la samaritana, llévalos a Cristo.

Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en Él por las Palabras de la mujer que atestiguaba: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»
 La oración sólo se completa cuando se comparte. 

sábado, 30 de mayo de 2026

Venid, adoremos al Dios verdadero, uno en la Trinidad y trino en la Unidad.


El Dios uno y trino,
misterio de amor,
habita en los cielos
y en mi corazón.

Dios escondido en el misterio,
como la luz que apaga estrellas;
Dios que te ocultas a los sabios,
y a los pequeños te revelas.

No es soledad, es compañía.
es un hogar tu vida eterna,
es el amor que se desborda
de un mar inmenso sin riberas.

Padre de todos, siempre joven,
al Hijo amado eterno que engendras,
y el Santo Espíritu procede
como el Amor que a los dos sella.

Padre, en tu gracia y tu ternura,
la paz, el gozo y la belleza,
danos ser hijos en el Hijo
y hermanos todos en tu Iglesia.

Al Padre, al Hijo y al Espíritu,
acorde melodía eterna,
honor y gloria por los siglos.Amén

DINAMISMO DE LA PALABRA Práctica de la oración para enseñar a orar

 


PRIMER PASO DE LA ORACIÓN.- PREPARA LA PALABRA

Es preparar el corazón, la mente, todo tu ser, para tener una actitud y preguntarte 

¿Delante de quien estoy?

Has un saludo ......

 Pide al Espíritu Santo, confiar en Dios, pide que te ilumine, si vas a escuchar o leer pautas, o el comentario del evangelio , 

escribe en un cuaderno todo lo que en tu corazón Te llama la atención ,y ya es una actitud de fe 

¿Crees en la Palabra? ¿Crees que tiene la fuerza para cambiar tu vida?

 Despójate de todo aquello que te impide orar 

(preocupaciones, problemas, trabajo, estudios ) 

porque ya cuando has decidido ir a escuchar una predicación, y orar, se supone que ya todo lo has planificado y organizado. 

Por lo tanto vas a una oración sosegad@, más tranquil@.

Pídele perdón a Dios.

Agradécele por este rato de oración, por lo bueno que es y nos ama tal cual somos.

Pide el fruto de la oración. Lo puedes desde el evangelio de hoy ,desde el comentario de la palabra.

Ponle un título a tu oración del tema que entiendes que Jesús te habla.

Ejemplo: Entonan la canción: Tú has venido a mi orilla, no has buscado, ni a sabios ni a ricos Señor, tan sólo quieres que yo te siga. Señor, me has mirado a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre, en la arena he dejado mi barca, junto a Ti buscaré otro mar. 

Lees la cita " Ven y sígueme 

¿Qué frutos intuyes, que vas a obtener, después de tu oración?  

El fruto será: El Señor me llama por mi nombre y quiere que yo le siga ( el cómo te lo dirá en oración) 

Ponte en manos de María y pídele sencillez de corazón para dejarte guiar por el Espíritu Santo. 

 Dile que te enseñe a cuidar ese tesoro que Dios te ha regalado, como Ella cuidó a Jesús.

SEGUNDO PASO DE LA ORACIÓN.- ESCUCHA LA PALABRA

Vuelve a leer las pautas escritas o predicadas o el texto bíblico y subraya lo que más te ha impactado o que parecen dirigidas a ti.

Lee la cita detenidamente. 

Un ejemplo es el de Jeremías 1,4-10) 

"Me llegó una palabra de Yavé: Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones.» Es Dios quien te está hablando y con fe escucha esa Palabra que hoy te quiere dirigir, se dirige a ti ahora de manera personal, con tus nombres y apellidos, y te habla en tu lenguaje, porque te conoce, disfruta de su voz cuando lees y agudiza tu oído para escucharle desde tu corazón, desde lo más profundo de tu ser.

Ponte de protagonista en la cita. 

En este caso ya no se dirige a Jeremías, se dirige a ti. Ejemplo: A mí, me llegó una palabra de Yavé: Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones.

¿Qué entiendes por su Palabra?  

A mí, me dice que me conoce desde que estaba en el seno de mi madre y que antes de que naciera el me consagró para hacer profeta de las naciones.

 Aquí comienza el diálogo con el mismo Dios, que está buscando a su criatura y tú sales a su encuentro y le dice habla Señor ,que te escucho.

  ¿Qué me quieres decir, Señor?  

Jesús en su palabra me dice : Conozco, lo más profundo de tí, desde tus entrañas, el fondo de tu corazón, la profundidad de tu mente y todo tu ser, por eso sé lo que eras en el seno de tu madre, desde que estabas ahí, soñé con tu vida y me ilusionaba, pensar, que con mi Palabra, tú irías a sanar los corazones tristes, rotos por las decepciones, malos tratos o tanto activismo: van y vienen, hacen cosas , y se les va la vida, sin llegar a ser felices.

Señor ¿Con que intención, me dices esto?

Jesús:

 Mi Padre, cuando te creó a tí y a todos los seres humanos, os ofreció un mundo bonito, todo en orden y en armonía para que disfrutasen, os dió todo, para ser feliz, y sobre todo os regaló mi presencia, nosotros estamos vivos en tu corazón para dialogar, para disfrutar ser feliz con un único proyecto amar como Yo Jesús.

¿Tú, que dices de esto? 

Señor Yo siento que en el fondo de mi corazón, deseo un mundo mejor, quisiera amar a todo el mundo conforme tú los amas, mirarlos con tus ojos, quisiera ser como tú, pasar por esta vida haciendo el bien.

 Sentir ese llamado a ser como tú, para ayudar a mis hermanos a no estar tristes, deprimidos, que vean lo que tú, cada día nos regalas.

TERCER PASO DE LA ORACIÓN.- ASIMILA LA PALABRA:

Es el momento, más crítico, y que a veces no queremos vivirlo, pero es un paso de conocernos a nosotros mismos, como Dios nos conoce.

Es reconocer que no vivimos lo que entendemos de la Palabra . 

Continuamos con el diálogo:

 Si deseo hacer el bien ¿Por qué no lo hago? 

Jesús, recuesto mi cabeza sobre tu pecho, para sentir el gran amor que tú sientes por mí, quiero escuchar los latidos de tu corazón y sentir que a veces no soy lo buena que quisiera y que no sé corresponder al gran amor que tú me tienes.

Jesús: ¿Por qué?  

 Me falta la fe para creer en tu Palabra, en todo lo que me dices, que me conoces, que me has dado capacidades para amar a todos, no abro mi corazón para acoger tu Palabra.

Jesús: 

¿A quién no puedes acoger?

Discierne lo que has de cambiar:

Jesús: 

Sabes, que aunque tú no me veías, ni me conocías, yo estaba a tu lado como hoy, amándote, tanto te he amado que vales el precio de mi sangre, he entregado mi vida, para que tengas vida y vida en abundancia. 

 Jesús dime ¿cómo volver a ti? ¿Cómo valorar mi vida, como tú la valoras? 

Jesús:

 Yo mismo te enseñaré a creer en mi Padre, a valorar tu vida, y hacer de ti una persona dócil a mi Palabra y serás lo que mi Padre sueña contigo, profeta de las naciones.

Decídete por su Palabra

 Lo que tú me pides Señor, coincide con lo que yo profundamente deseo y me haces feliz, me haces más amiga tuya, y sobre todo me acompañas y me enseñas, cómo vivir tu Palabra, me dispongo a querer a amar a todas las personas sobre todo a las que me rodean y me son difícil de aceptar .

CUARTO PASO DE LA ORACIÓN.- VIVE LA PALABRA

Define concretamente con quién, cuándo y dónde vas a dar vida a la Palabra que Dios te ha regalado hoy.

 Es el fruto de la oración, es el tesoro que Dios te ha dado, dile a la Mamá, que te ayude a guardarlo como Ella lo hizo, y que este fruto se haga Vida por obra del Espíritu, para que Jesús se encarne en nosotros.

Gusta y saborea cuán bueno es el Señor

Gracias Papá, Hijo, y Espíritu Santo, porque realmente es un gozo hablar con vosotros, es disfrutar del inmenso Amor-Vida que nos quieren regalar con cada una de sus palabras, ya no soy la misma que cuando empecé la oración, siempre termino feliz, porque me llamas a ser realidad tu sueño, ser feliz, no hay mayor felicidad, que hacer tu voluntad, me haces libre, dar a conocer que tu Amistad es fuente para hacer amistad con cada una de las personas con quien me relacione hoy.

Comparte lo que quieres vivir

Voy a compartir lo que quiero vivir hoy, con mi familia, mis amigos en el trabajo, ahí donde vaya.

QUINTO PASO DE LA ORACIÓN.- ANUNCIA LA PALABRA

Esta oración me puede ayudar para dar pautas, para dar un testimonio de lo que Dios va haciendo con mi vida, puedo prepara una charla, esto hará que permanezca unida a Él y dar frutos en abundancia. Y así seré profeta de las naciones y hazle que otros también sean profetas.

Nota.- ¿Quién es profeta? Aquel a quien Dios reviste de su autoridad para que comunique su voluntad a los hombres y los instruya. Para realizarla según el plan de Dios, es necesario que hablemos verdaderamente en nombre de Dios, o mejor aún, que el Espíritu Santo se sirva de nuestros labios para comunicar sus mensajes a través de nosotros. Profeta es todo cristiano que asume su tarea de anunciar a Jesucristo y denunciar el pecado y los atentados a la vida. 








  • 1.¿QUÉ ES EL DINAMISMO DE LA PALABRA?

    • Partimos de que Dios está vivo y presente en las Sagradas Escrituras, de que en ellas no solo están las letras, o las ideas de Dios, sino que, al orar desde esta Palabra, Dios que sale a nuestro encuentro para entablar una amistad con nosotros

    • A veces se nos hace más fácil hacerlo con Jesús pero lo cierto es que Él es la Palabra encarnada del Padre. 

    • Lo llamamos “dinamismo de la Palabra de Dios” porque estamos convencidos de que la Palabra de Dios es vida, como lo dice Jesús: 

    • Las palabras que  he dicho son espíritu y vida” (Jn 6, 63) 

    • cuando entramos en contacto con ella, produce en nosotros un dinamismo de vida.

    • Cuando oramos la Palabra, la escuchamos, la asimilamos ,vivimos,anunciamos . nos transmite la misma Vida de Dios.

    •  Como también lo dice Hebreos 4, 12: 

    • La Palabra de Dios es viva y eficaz, más penetrante que espada de dos filos…”. 

    • Entrando en este dinamismo, dejamos que esta Palabra, por medio de la oración, obre en nosotros este proceso. Así lo dice la palabra en Isaías 55, 10-11 “Del mismo modo que descienden la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá de vacío, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé la simiente al sembrador y produzca pan para comer, así será la palabra de mi boca: no tornará a mí de vacío, pues realizará lo que me he propuesto y será eficaz en lo que le mande”. 

    • La Palabra de Dios tiene un efecto en nosotros. Ella es como la lluvia y la nieve que producen todo un dinamismo en la tierra en la que caen, la Palabra de Dios orada inicia un dinamismo de vida en la persona que la recibe, que se abre a ella, la profundiza, la asimila. Dinamismo que produce vida, fruto que pronto se nota en la vida de quien lo acoge, en sus gestos, en sus palabras. 

    • Es muy importante el silencio exterior e interior. No estamos acostumbrados al silencio, pero es ahí donde podemos escuchar a Dios y dejar hablar al corazón. En el silencio aparece la voz de Dios. Silencio tanto exterior como interior. Nos recomendaba Jesús: cuando ores entra en tu cuarto, cierra la puerta. Es necesario cerrar la puerta a los pensamientos. Decía santa Teresa de Jesús la cabeza es la loca de la casa, es decir que sale por donde menos te lo esperas. acallar las preocupaciones, las palabras de los demás, las teorías, incluso lo que ya sabemos de Dios, las oraciones aprendidas .

    • En la oración lo más importante es lo que dice Dios. Acallar y dejar que el corazón acoja y responda a lo que Él te propone. 

  • 2.Presentación de los pasos del Dinamismo interno propio  de la Palabra de Dios:

    • Prepara (disponibilidad), 

    • Escucha (qué, por qué, para qué), 

    • Asimila, ¿qué significaría para ti? ¿necesitas hacer algún cambio en tus hábitos normales? No solo externamente, también en nuestro interior.

  •        Vive la Palabra , lo que más nos frustra es ver claro y no hacer           lo que veo…

  •        Anuncia la Palabra, lo que te hace feliz es compartir aquellas experiencias  buenas que te han ayudado.

  • 1er punto del dinamismo:

  •  Preparar el corazón y el ambiente y practica las condiciones para orar: (tiempo, disponibilidad, fidelidad, soltar tus preocupaciones, espacio, lugar, silencio, fe [¡es Dios quien me habla!]). 

Vamos a profundizarlo desde la cita de Lc 10, 38-42. 

  • Cerramos los ojos y escuchamos reteniendo sus reacciones y actitudes.

  • Imaginamos lo que pensaron las hermanas cuando supieron que Jesús venía a verlas…

  •  Nos fijamos también en la respuesta de Jesús. 

  • Lee la Palabra Lc.20,38-42

38"Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa.

 39 Ésta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.

 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.

 41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.

 42 Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

En silencio releo el texto intentando ver mi preparación para recibirle en mi día a día:

  • Él está conmigo siempre, pero ¿qué tendría que hacer yo para recibirle cada día y acogerle en algún momento?

  • ¿qué me lo impide?

  • ¿qué me ocupa?, ¿qué me preocupa?

  • ¿desde la respuesta de Jesús veo cómo necesito prepararme para escuchar su Palabra?

  • Canto: 

escuchamos “DESDE BETANIA” de Salomé Arricibita

 intentando ver por qué nuestro deseo interno de encontrarle no se cumple.  


Troballa de Jesús amb la SamaritanaJoan 4, 5-42


Pràctica del dinamisme de la Paraula: Troballa de Jesús amb la Samaritana
Joan 4, 5-42
1. Situació i context
La història comença situant-nos al lloc dels fets, en un poble de Samaria anomenat Sicar. Per pregar, necessitam posar-nos al lloc dels protagonistes i endinsar-nos en la història.
Podríem dir que:
«Jesús arribà a un poble, aquest anomenat So Pobla (era cap al migdia, al voltant de les 3 de la tarda), en plena migdiada, on no trobàvem ningú, i després d’un camí molt calorós».
Situats en el temps i en l’espai, és bo presenciar al protagonista principal: 
Jesús.
La història diu que Jesús, fatigat del camí, s’assegué al brocal del pou.
La pregària consisteix a contemplar i fixar-nos en tots els detalls, posar la mirada en Jesús.
Contempla Jesús i pregunta-li:
«Senyor, per què t’has fatigat? Serà que et canses de la meva indiferència? 
Et cansaràs de que jo sempre et digui: “Més tard, Senyor, ara estic ocupat”?»
Potser està cansat perquè tota la setmana t’ha estat esperant per parlar amb ell almenys quinze minuts.
Escolta la seva resposta.
Però, per molt cansat que estigui, Ell continua creient en la teva vida i propicia un encontre.
Jesús ha desitjat tant trobar-se a soles amb la samaritana, que envià els seus deixebles al poble a comprar menjar.
Avui també Jesús ha propiciat un encontre amb tu, a soles!

2. La Samaritana
Ara vegem l’altre personatge: la Samaritana.
Anava al migdia, malgrat el calor, perquè hi havia coses de la seva vida que li feien vergonya i preferia no trobar-se amb ningú.
Tal vegada a la teva vida també hi ha coses que voldries amagar; però Jesús vol trobar-se amb tu per transformar els teus defectes, debilitats i pecats.

«Dóna’m de beure».
1.Preparació:
Obrir-se a la Paraula de Déu.
Actitud d’acollida, d’obrir-se a Déu.
Potser la resposta de la dona no ens sembla molt amistosa ni molt oberta a la presència de Jesús:
«Com és que tu, essent jueu, em demanes de beure a mi, que sóc samaritana?»

Però, tenint en compte el context (els jueus no es tractaven amb els samaritanos, com ara palestins i israelites), amb el simple fet de respondre i continuar la conversa ja dóna entrada a Jesús.
En aquella època estava mal vist que un home i una dona conversessin sols en un lloc públic.
 La resposta més lògica hagués estat: «¡Surta d’aquí, jueu!».
Però si la dona l’hagués rebutjat, Jesús mai hauria pogut transformar el seu cor.
Veurem com poc a poc, Jesús va canviant l’actitud de la dona.
2.1 Escolta
Escolta atentament el projecte de Déu per a la teva vida.
«Si coneguessis el do de Déu i qui et diu: “Dóna’m de beure”, tu li ho demanaries a ell, i ell et donaria aigua viva».
Mentre ella només buscava aigua, Jesús li ofereix molt més: aigua viva.
El projecte de Déu sempre és molt més gran que els nostres projectes limitats.
Fixem-nos en el que diu Jesús:
«Si coneguessis qui és el que et demana de beure…»
Potser la nostra primera reacció sigui: «Però Senyor, jo ja et conec!»
¿Estàs segur que coneixes tot sobre un Déu que és infinit?
Deixem que Jesús segueixi parlant.
«Si coneguessis QUI ÉS el que et demana de beure…»
Adona’t de qui és el que et parla.
El seu consell no és un consell més com els que poden donar-te el psicòleg o els amics.
Jesús no és un més entre ells. Ell és l’únic que et pot donar aigua viva que saci la teva set d’amor.

III. Assimilació
Meditar i dialogar amb el pla de Déu a través de la Paraula.
Després d’escoltar el projecte de Déu, comença el procés d’assimilació.
Encara que la samaritana seguí el diàleg educadament, el primer que fa és treure tots els seus “peros”:
«Senyor, no tens amb què treure aigua».
Moltes vegades també pensam: «Senyor, no tens com treure del nostre cor allò que ens fa mal?»
«El pou és fons».
«Senyor, entenc que tens bona voluntat, però la meva insatisfacció, els meus dubtes, els meus pors o el meu pecat són molt grans».
«¿Ets més gran que el nostre pare Jacob?»
Molts han intentat ajudar-me i no han pogut. Què més pots fer tu?
Després de deixar anar tots els “peros”, la dona s’atura a escoltar la resposta de Jesús:
«Tot aquell que begui d’aquesta aigua tornarà a tenir set».

¿En quines fonts estàs buscant la felicitat?
¿Amb quina aigua intentes saciar la teva set d’amor?
¿És possible trobar felicitat permanent en un munt de felicitat temporal?
San Agustí deia:
«Ens has fet, Senyor, per a tu, i el nostre cor estarà inquiet fins que descansi en tu».
«Però el qui begui de l’aigua que jo li donaré, mai més no tindrà set».
Qui troba Jesús ja no ha de buscar més.
Et pot faltar diners, salut, família, però mai no et faltarà la pau ni l’amor de Déu que omple el cor.
L’aigua que jo li donaré es convertirà dins ell en una font d’aigua que brolla per a la vida eterna.
No només calmarem la nostra set, sinó que serem com un manantial que brolla aigua viva de Crist, per omplir també el cor dels altres: família, veïns, companys…

La samaritana diu:
«Senyor, dóna’m d’aquesta aigua perquè no torni a tenir set i no hagi de venir aquí a treure-la».
«Dóna’m del teu amor perquè el meu cor no té pau, perquè el meu cor té set, perquè buscar cansa i desgasta. Dona’m la teva aigua viva perquè descansi i no hagi de seguir buscant».

✔️ Mirau el dinamisme de la Paraula
Al principi, la dona era reticent a parlar amb Jesús.
Després entra a la conversa, encara amb dubtes, i finalment demana a Jesús que li doni l’aigua viva.
Tot això gràcies a que va escoltar la Paraula, la va meditar i l’ha assimilat.
L’assimilació la va convençent.
3. Transformació profunda
Jesús podria haver acabat la conversa aquí, però Ell no fa les coses a mitges. 
Li agraden les transformacions profundes, i per això va fins al fons del seu cor.
«Crida el teu marit i torna aquí».

¿A qui representa el marit?
Aquí, el marit representa allò que és amo del teu cor: diners, bellesa, títols, moda, prestigi, orgull…
«No tenc marit».
«Ja no sé a qui entregar el meu cor, perquè tots m’han fallat».
Els serviren un temps, li donaren alegries passeres, però finalment estava buida.
«Has dit la veritat: no tens marit, perquè n’has tengut cinc i el que ara tens no és el teu marit».
Jesús li diu clarament el que ella sentia però no volia admetre.
Per què tractem els nostres problemes amb tothom menys amb l’únic que ens coneix de veritat, que ens ha creat?
La dona diu:
«Senyor, veig que ets un profeta».
Se n’adona que està amb algú que la coneix i la comprèn millor que ningú.
«Sé que vindrà el Messies, el Crist».
Sorgeix l’esperança: hi ha algú que no la defraudarà, algú en qui pot confiar.
Quan vingui, ens explicarà tot.
Jesús li digué:
«Jo sóc, el qui parla amb tu».
Ja no cal seguir buscant.

Convèncer-se que Ell és el que cerques, el que pot transformar-te i saciar la teva set d’amor.
Escolta les meves Paraules: són vida per a tu i per als altres.

4. Viure
La Paraula ens transforma en Crist, Paraula viva.
El diàleg amb Jesús transformà el cor de la dona.
5. Anunciar
Transmitir Crist amb exemple de vida i la Paraula.
La dona deixà el seu càntir i corré al poble a parlar a la gent.
El càntir simbolitza allò a què s’aferrava per calmar la seva set: la seva vida antiga, pors, complexes…
«Veniu a veure un home que m’ha dit tot el que he fet. ¿No serà el Crist?»
La dona sortí corrent, perquè havia trobat l’Amor que buscava el seu cor.
Això només va ser possible gràcies a un encontre amb Jesús, escoltar-lo, assimilar les Paraules i deixar-se transformar per Ell.
La pregària es completa quan es comparteix.

Segueix l’exemple de la samaritana: començar amb coses petites.
Avui pots compartir un versicle, una Paraula que Déu t’ha parlat.
Pots portar a Crist a altres, com la samaritana.
Molts samaritanos cregueren per les Paraules de la dona: «M’ha dit tot el que he fet».

DINAMISMO DE LA PALABRA

ESCUCHA LA PALABRA.
  • Relee las pautas y pide el fruto que deseas.
¿Qué cita, o qué quieres que dialogue contigo?
¿Cuál es el tema, el argumento, la verdad que necesito profundizar?
¿Qué fruto tendría que sacar de este tiempo de diálogo?
¿De qué quieres hablarme Señor?
Preparar mi tierra para acoger tu Palabra
¡Habla Señor, que tu siervo escucha!

  • Lee la cita: Escúchale
¿Qué me llama la atención de manera especial?
  • Ponte de protagonista y escribe.
  • Discierne lo que vas a cambiar

-       Frente lo que me dice la Palabra de Dios  ¿Qué me dice el mundo o que digo yo?

VIVE LA PALABRA
  • Ponla en práctica y serás feliz
-       ¿Qué me invitas a practicar para ser felíz?

ASIMILA LA PALABRA.
  • Contrasta el Pensar de Dios con tu pensar.
¿Qué piensa Jesús? ¿Qué pienso yo?
¿Qué siente Jesús y qué siento yo?
¿Cómo actúa Jesús y cómo actúo yo?
ANUNCIA LA PALABRA
¿Cuál ha sido la buena noticia que he recibido con tu Palabra?
¿Cómo puedo comunicarles tu Palabra?
¿Cuándo?  ¿Dónde? ¿A pesar de qué?
¿Cómo puedo permanecer en tu Palabra para que dé mucho fruto en mí y en los demás?

Agradece todo lo que en esta vigilia el Sr. Te ha dado para que no se pierda nada de lo que el Sr. Te ha dado

domingo, 17 de mayo de 2026

Ascensión del Señor. Mt 28, 16-20.

Evangelio de hoy: Dom., 17 May. 2026



Gracias Jesús por todo este tiempo después de tu Resurrección  que nos has ido acompañando en estos 4o días .
Y llega el momento en que ya subes al cielo hoy día de la Ascensión nos dejas el relevo  de la misión .
Nos vemos en Galilea que regalo tan grande Jesús,lugar de encuentro esos momentos ultimos con los discípulos deberían ser difícil ,sin embargo,llega el momento del  desprendimiento. 
Así como los once acudieron a tu cita hoy nosotros tus discípulos acudimos a tí  a este lugar de encuentro  Establimens 
Nos Vemos en Galilea 
"En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado.
Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban.
Hoy también nos postramos ante tí ,presente en la Eucaristía vivo Resucitado .
Necesitamos Jesús que aumentes nuestra fé porque, que poco te reconocemos ante esta nueva presencia .
Y sin embargo eres tú el primero en dar el paso  en acercarte y en iniciar la conversación.
 Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo:
 “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.
Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con vosotros  todos los días, hasta el fin del mundo”.
Estás palabras hoy nuevamente nos la diriges y que alegría Jesús que este relevo nos lo has transmitido Jaime Bonet encarnó muy bien en la misión este hacer discípulos por todo el mundo .
Hoy se ha hecho realidad .
Esta promesa hoy se cumple  gracias Jesús por el regalo de dejarnos este legado llamados a formar discípulos por todo el mundo una misión universal .
Gracias por esta presencia viva Resucitada por estar todos los días con nosotros .
Me gusta estás palabras del Papa Francisco Discípulo tuyo al que le diste este encargo gracias por su vida .

" ¡Cristo está con nosotros; Jesús subió al cielo, está con nosotros; Cristo está vivo! Jesús nos ha asegurado que en este anuncio y en este testimonio seremos “revestidos de poder desde lo alto”, es decir, con el poder del Espíritu Santo.
 Aquí está el secreto de esta misión: la presencia entre nosotros del Señor resucitado, que con el don del Espíritu continúa abriendo nuestra mente y nuestro corazón, para anunciar su amor y su misericordia también en los ambientes más refractarios de nuestras ciudades».
papa Francisco.
Gracias también a nuestro fundador  por anunciar el evangelio 
En el pregón del evangelizador  nos dice porque quiere evangelizar

 POR QUÉ QUIERO EVANGELIZAR.

¿Por qué quiero evangelizar, anunciar la Buena Nueva del Reino, dedicarme a la propagación de la FE hasta los confines de la tierra? ¿Por qué quiero predicar el Evangelio de Jesús de Nazareth, consagrar toda mi vida a la oración y ministerio de la Palabra? ¿Por qué, para qué la Evangelización?
Porque quiero colaborar con toda mi mente, corazón y fuerzas y de la forma más eficaz a la Redención y liberación de todos los hombres. Quiero que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.Jaime Bonet 

EL PREGÓN DEL EVANGELIZADOR (Jaime Bonet).


POR QUÉ QUIERO EVANGELIZAR.

¿Por qué quiero evangelizar, anunciar la Buena Nueva del Reino, dedicarme a la propagación de la FE hasta los confines de la tierra? ¿Por qué quiero predicar el Evangelio de Jesús de Nazareth, consagrar toda mi vida a la oración y ministerio de la Palabra? ¿Por qué, para qué la Evangelización?
Porque quiero colaborar con toda mi mente, corazón y fuerzas y de la forma más eficaz a la Redención y liberación de todos los hombres. Quiero que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Que todos puedan verse libres de toda esclavitud. 
Porque quiero comunicar esta "buena noticia a los pobres, anunciar la libertad a los cautivos y dar la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor" (Is 61,1-2). "Para hacer que los cojos anden, los leprosos queden limpios, los sordos oigan y los muertos resuciten" (Mt 11,5). 
Porque ansío cambiar el odio en amor, la tristeza en gozo, la angustia y desesperación en optimismo y esperanza, la enfermedad y muerte en vida y resurrección. 

Porque anhelo ver amanecer una luz radiante en tantos rostros sombríos, en tantas vidas apagadas, en tantos corazones lúgubres, en tantos pueblos que yacen en las tinieblas y sombras de muerte. 
Porque me apremia poner en movimiento a tantas vidas paralizadas, sin rumbo ni sentido, ni ansias de vivir; aburridas y aletargadas, entre dudas y sospechas, incertidumbres e indecisiones, vacíos y complejos, que las quiebran y atrofian para siempre. 

Porque añoro calor de hogar en tantas familias, en las que acampa más bien un aire frío de cementerio, casi sin el rescoldo del amor e intimidad, del afecto y cariño, de la espontaneidad y alegría fecunda y creadora. 
Me interesa y fascina anunciar la Buena Nueva del Reino, Reino de paz y justicia, Reino de Vida y Amor, para atajar la guerra sin tregua de las distintas naciones y razas, de un continente contra otro, entre las distintas naciones y razas, y detener la lucha fratricida de los hermanos entre sí y de los hijos contra los padres.
Me urge hacer llegar el Evangelio hasta los confines de la tierra para romper las cadenas de tantos esclavos, levantar las losas que aplastan a tantos oprimidos, desatar las vendas que bloquean y eclipsan la mente de tantos desnutridos de pan, de cultura y de fe. 
Quiero correr a desatar la soga de millones y millones de jóvenes que, en una desesperación como contagiosa, se alienan en busca de un suicidio colectivo. 
Quiero inyectar vida con mi sangre propia, a los que en este como delirio renuncian a vivir y se sepultan en vida. Y a todos con la voz potente del Evangelio gritarles: "Joven, levántate". 
No puedo cesar de proclamar la Buena Nueva de liberación, para salvar a los millones de niños cuyas vidas veo romper y desintegrar apenas abren los ojos a la luz, o en el seno mismo de sus madres. 
Quisiera impedir la igualmente certísima desesperación y soledad de infierno de las mismas madres inconscientes ahora, de la monstruosidad de su pecado. 
Quisiera también evitar la denigrante despreciación a nivel de estorbo y basura con que muchos hijos apartan y marginan el amor entrañable de sus propios padres y abuelos. Y devolver el gozo y la alegría a los que se sienten abandonados y como malditos por sus propios hijos. 
Me inquieta y empuja el deseo de que brille el Evangelio sobre la situación crítica de tantas vidas confusas y desconcertadas, sin ningún rayo de luz que cruce su horizonte. 

El riesgo mortal de sus pasos inciertos y temerarios, sin ideal que les rija, sólo a merced de una sociedad amorfa y sin espíritu, que les hace tambalear y despeñarse en el vacío de su inanición, sin camino, sin entender el por qué y el cómo de su existir, de su nacer y morir.
Me interesa llegar con el alba, al niño en su mismo germen de vida, en el propio seno materno, para protegerlo y abrigarlo con el calor que requiere y con que el Evangelio lo cuida y dignifica. Al que anhelo ver renacer y ofrecerle el caudal de gracia correspondiente a su dignidad de sacerdote, profeta y rey y que Jesús le adquirió con su sangre. Toda la riqueza del Reino, Bienaventuranzas, que a todos promete y llama. 
Me preocupa y ocupa, su normal crecimiento y desarrollo, su educación y perfeccionamiento en el clima propio del amor, imprescindible para su adecuada gestación y nacimiento. Para que sea conforme y no deforme, para que nazca hombre y no monstruo y que se exprese como normal y no subnormal o anormal. Para que no muera en el frío de la orfandad y del abandono en vida de sus mismos padres y pueda sentir su caricia suave y caliente de ellos sin que le asfixien y estrangulen. 

Que desde el primer momento de su existencia encuentre el ambiente caldeado y no quede entumecido en puro feto al fallarle el calor de hogar, clima único que permite el crecimiento y desarrollo propio del hombre formalmente considerado. 
Que el niño pueda abrir y desplegar más y más su vida como semilla lozana, sin contratiempos, que la tronchen. Que desarrolle y dilate en plenitud su capacidad afectiva y creadora de darse, de comunicarse y sonreír, en un diálogo de cariño y amor recíproco y mutuo con todos. 
Me interesa desplegar la panorámica de la Buena Nueva ante la mirada expectante del adolescente, en la aurora de su vida, cuando va en busca de luz y de verdad, como el empuje y timidez de un paisaje que se asoma, pidiendo los destellos y el calor del sol. Es como un puñado de semillas que se abre a sementeras sin límites ni horizontes.
Nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la Palabra: "orationi el ministerio verbi instantes" ( Hechos 6,4 ).

"Pedíd y se os dará "



Si pedís algo al Padre en mi nombre, os lo dará.
Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; 
pedid, y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. 
 JUAN 16, 23b-28
Jesús, hoy nos invitas a orar con confianza . Tú nos abres el corazón del Padre y nos enseñas a pedir en tu Nombre. Necesitamos más bien abrir nuestra lista de deseos y el Padre que nos ama mucho nos concederá  todo aquello que pidamos .
¿Cuáles son  tus deseos ?
Deseo agradarte en todo lo que vivo,deseo comprender siempre tu voluntad y ser fiel a lo que me dices, 
deseo sacar siempre lo mejor de mi aprendiendo amar siempre y a todos ,
deseo conocerte más Jesús en la vida práctica, 
deseo amarte y hacer que te amen, 
deseo Vivir plenamente, ser feliz  teniendo tú misma alegría, 
deseo que mi vida sea como un semillero de vida eterna que llegue hasta los cinco continentes ,
deseo que en  esté mundo podamos vivir un poquito el Reino, que se paren las guerras, que todos tengan pan material y espiritual,que todos los hombres sean felices .
Se Padre que todos estos deseos nos los concederás y te pido que 
aumenta nuestra fe para que no dudemos de tu amor fiel.
 «Lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dará» (Jn 16, 23b).

"La oración nace de la fe y de la certeza de que el Padre nos ama personalmente:
 El Padre mismo os quiere
Esta confianza transforma nuestra manera de orar,  como hijos reconciliados.
Unidos a Jesús, descubrimos que la alegría completa no depende de obtener todo lo que pedimos, sino de sabernos amados y escuchados por Dios.

Escribe santa Teresa:

«Estando un día muy penada por el remedio de la Orden, me dijo el Señor: Haz lo que es en ti y déjame tú a Mí y no te inquietes por nada; goza del bien que te ha sido dado, que es muy grande; mi Padre se deleita contigo y el Espíritu Santo te ama»

ORACIÓN

Padre bueno,
haz que nuestra súplica
brote de un corazón confiado,
sin miedo ni inquietud,
sabiendo que siempre
nos escuchas con amor.

Señor Jesús,
enséñanos a pedir con fe amorosa
y a descansar en la voluntad del Padre.

Espíritu Santo,
sostén nuestra oración
para que sea perseverante
y llena de esperanza.

María, Madre cercana,
acompaña nuestra confianza
y guíanos siempre hacia tu Hijo.
Amén.
Evangelio orado

Pautas Rocío

Ef 2,17,23
Mt.28,16,20
2Cr.12,10

40 días preparando Jesús con los discípulos después de la Resurrección.
Jesús está en el día a día .
Jaime entendió un primer momento el encuentro de preparación y después la misión .
40 días podría ser 45 años de vida 
Dios no pierde la paciencia de ir  trabajando en nuestras vidas .

2Cr 10,12
Cuando soy débil soy fuerte.
No vamos solos.
Ef ,1-17

Temos toda la vida  para enviarnos .ser instrumento ,la plenitud de quien lo llena todo.
Vivir con la misma confianza que Jaime Bonet fundó.
Encarnó el evangelio
Mt.28,18.20

A qué me llama hoy el Señor.

jueves, 14 de mayo de 2026

Misión en Atenas


Hch 17, 15.22 - 18, 1 • Eso que veneráis sin conocerlo os lo anuncio
Cuando Pablo llegó a Atenas, observó que la ciudad estaba llena de ídolos y templos paganos. Entonces comenzó a hablar con filósofos y habitantes de la ciudad sobre Jesucristo.
Los filósofos lo llevaron al Areópago, un lugar donde se debatían ideas religiosas y filosóficas.
"Pablo, de pie en medio del Areópago, dijo: 
«Atenienses, veo que sois en todo extremadamente religiosos. Porque, paseando y contemplando vuestros monumentos sagrados, encontré incluso un altar con esta inscripción: "Al Dios desconocido".
Pues eso que veneráis sin conocerlo os lo anuncio yo."

 Intencionalidad del Apostol
Dar a conocer a Cristo Resucitado. 

Actitudes del Apóstol 
Valentía, Intrepidez,Riesgo,Confianza .

Pablo en su predicación comienza hablar sobre el único Dios en el que creemos .
*Existe un solo Dios verdadero, creador del cielo y de la tierra.
*Lo buscamos  a tientas, y no está lejos de ninguno de nosotros.
*En él vivimos, nos movemos y existimos; así lo han dicho incluso algunos de vuestros poetas: "Somos estirpe suya".
* Dios no vive en templos hechos por manos humanas
*no debemos pensar que la divinidad se parezca a imágenes de oro o de plata o de piedra, esculpidas por la destreza y la fantasía de un hombre.
* Dios llama ahora a todos a la conversión 
* Pablo habla de La Resureccion 
Cuando Pablo habló de la resurrección, algunos se burlaron, otros quisieron escucharlo nuevamente y algunos creyeron en su mensaje.
Así salió Pablo de en medio de ellos. Algunos se le juntaron y creyeron, entre ellos Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos más con ellos. 
El Espíritu Santo es quien da el verdadero conocimiento para anunciar a Cristo y actúa en los corazones que le escuchan .

Comentario al Evangelio
Necesitamos 
La «llave del conocimiento» (Lc 11, 52) no es otra cosa que la gracia del Espíritu Santo. 
Se da por la fe. 
Por la iluminación, produce realmente el conocimiento y hasta el conocimiento pleno. 
Despierta nuestro espíritu encerrado y oscurecido, a menudo con parábolas y símbolos, pero también con afirmaciones más claras hechas atenciones en el sentido espiritual de la palabra. 
Si la llave no es buena, la puerta no se abre.
 Porque, dice el Buen Pastor,» es a él a quien el portero abre »
 (Jn 10, 3).
 Pero si la puerta no se abre, nadie entra en la casa del Padre, porque Cristo dijo: 
«Nadie va al Padre sin pasar por mí» (Jn 14, 6).
Por tanto, es el Espíritu Santo, el primero, que despierta nuestro espíritu y nos enseña lo que concierne al Padre y el Hijo. Cristo nos dice esto también:
 «Cuando venga, él, el Espíritu de la verdad que procede del Padre, dará testimonio en mi favor, y os guiará hacia la verdad plena» (Jn 15, 26; 16, 13). 
Ved cómo, por el Espíritu o más bien en el Espíritu, el Padre y el Hijo se dan a conocer, inseparablemente.
Si se llama llave al Espíritu Santo, es porque, por él y en él primero, tenemos el espíritu iluminado. 
Una vez purificados, somos iluminados por la luz del conocimiento.
 Somos bautizados desde lo alto, recibimos un nuevo nacimiento y llegamos a ser hijos de Dios, como dice san Pablo:
 «El Espíritu Santo clama por nosotros con gemidos inefables» (Rm 8, 26). 
Y todavía más: «Dios derramó su Espíritu en nuestros corazones que grita: ‘Abba, Padre'» (Ga 4, 6). Es pues él quien nos muestra la puerta, puerta que es luz, y la puerta nos enseña que, aquel que habita en la casa, es él también luz inaccesible."
Simeón el Nuevo Teólogo, monje místico griego (s. X) • 

Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros."Jn.15,9-17

         "Permanecer en mi Amor "



«Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.
No es algo puntual ni emocional. Permanecer en el amor de Cristo es una decisión continua, una especie de “habitar” en su amor incluso cuando no lo sentimos.
 no es solo recibir amor, sino vivir de él y transmitirlo.
Jesús en Evangelio no separa nunca el amor de la obediencia:
Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Amar no es  un sentimiento, es una forma de vivir.
es amar como Él ama. Jn 13,34
Eso implica:
Amar cuando es fácil… y cuando no lo es
Perdonar cuando cuesta
Servir sin esperar recompensa
Elegir el bien del otro incluso por encima del propio orgullo
Ahí es donde el amor se vuelve verdadero.
Jesús nos hace una Promesa 
Os he hablado de esto para 
“para que mi alegría esté en  vosotros y vuestra alegría sea plena”.
No habla de una alegría superficial, sino de la misma alegría de Cristo. 
Una alegría que, resiste la cruz. 
No depende de que todo vaya bien, sino de estar unidos a Él.

 El Papa Francisco
nos recordaba que , la caridad no es un gesto aislado, sino una vocación.
Es decir, no se trata de “hacer cosas buenas de vez en cuando”, sino de convertirse en alguien que ama constantemente.

👉 Permanezco en el amor de Cristo cuando elijo amar como Él, hoy, en lo concreto.
Pero esta elección no viene de nosotros viene de Cristo 
"No me habéis elegido vosotros ami  he sido yo quién os he elegido."
Es una elección fruto del amor de Jesús hacia nosotros.
Por eso esta misión que Jesús nos encarga no es otra cosa que amar,
permaneciendo en su Amor 

lunes, 11 de mayo de 2026

Misión en salida

Experiencia de Pablo en Filipos.


«Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios» (1 Co 1,1).
Un corazón misionero, a tiempo y a destiempo.
La misión no es turismo; es un encargo recibido por voluntad de Dios. Y Pablo es fiel a esa llamada: la misión de predicar la Palabra.
Es también la llamada que nosotros hemos recibido:
«Como el Padre me envió, así os envío yo».
La misión se vive en comunidad. 
Y este encargo no es solo para hablar a multitudes, que quizá nunca tengamos delante, sino también a aquellos que están abiertos a escuchar la Palabra.
Y siempre la oración prepara el corazón para anunciarla.
Pablo nos cuenta su experiencia:
«Nos embarcamos en Tróada y fuimos derechos a Samotracia, y al día siguiente a Neápolis; 
de allí pasamos a Filipos, una de las principales ciudades de Macedonia y colonia romana.
 En esta ciudad nos detuvimos algunos días.
El sábado salimos fuera de la puerta, a la orilla de un río, donde suponíamos que habría un lugar de oración».
La predicación nace de un corazón enamorado de Dios.
Así sucede con Pablo: buscan un lugar tranquilo para orar, la orilla de un río.
«Nos sentamos».
Es decir, comenzaron a orar.
¡Cómo disfrutamos esos momentos de oración a solas con quien sabemos que nos ama! Como decía santa Teresa:
«La oración es estar a solas con quien sabemos que nos ama».
¡Cuánta sed tenemos de orar! Aunque muchos aún no lo descubren, 
aquellas mujeres que fueron a la orilla del río tenían sed, no solo de agua, sino también de la Palabra de Dios.
Ojalá nosotros también tuviéramos esa sed y buscáramos al Señor para saciar el alma.
Y esa agua limpia y transparente, que es el amor de Dios, no podemos retenerla; debemos dejar que corra hacia otros. 
Eso hace Pablo cuando dice:
«Y empezamos a hablar a las mujeres que habían concurrido».
La Palabra abre el corazón, sacia nuestra sed, afina el oído para la escucha y transforma la vida. 
Esa fue la experiencia de Lidia:
«Una de ellas, llamada Lidia, vendedora de púrpura, natural de Tiatira y adoradora de Dios, escuchaba atentamente. 
El Señor le abrió el corazón para que aceptara las palabras de Pablo».
La acogida de la Palabra nos lleva a la misión, comenzando por nuestra propia casa y nuestra familia.
Lidia no recibió sola el bautismo; también lo recibieron los de su casa:
«Cuando ella y los de su casa recibieron el bautismo, nos suplicó: “Si consideráis que soy fiel al Señor, venid y quedaos en mi casa”. Y nos obligó a ir»
 (Hch 16,1-15).
La misión comienza en la familia.
Y qué hermosa invitación:
«Venid a mi casa».
Es la acogida a Jesús. 
Es aceptar la fe y convertir el hogar en lugar de encuentro y de misión.
Eso es vivir una misión en salida.
El papa Francisco define la «Iglesia en salida» 
como una Iglesia en estado permanente de misión,
que abandona la comodidad para llevar el Evangelio a todas las periferias humanas y geográficas.
No se trata de proselitismo, sino de un testimonio incansable de alegría y amor.
La misión no es tarea de unos pocos especialistas, sino de cada bautizado, llamado a compartir su vida y su fe.
Como recuerda Evangelii Gaudium:
Una Iglesia que no sale, se enferma.
La misión se vive con alegría, no como una carga.
Evangelizar es salir al encuentro del otro.
La Iglesia no crece por proselitismo, sino por atracción y testimonio de vida.

Te amaré predicando tú nombre


La predicación es fruto del amor a Jesús.

"En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaria y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.
(Hechos de los Apóstoles 8, 5-8)

la predicación nace de una experiencia viva del amor de Dios. 
“¿Cómo te pagaré todo el bien que me has hecho?
Te amaré predicando, dando a conocer todo el amor que he recibido.”
Esa es la actitud del discípulo: no anunciar por obligación, sino como respuesta agradecida al amor recibido.
 El amor verdadero siempre quiere compartirse.
 Cuando alguien ha experimentado la misericordia de Dios, nace el deseo de que otros también conozcan esa alegría.

¿Quién era Felipe?
Felipe fue uno de los siete hombres elegidos para atender a las viudas que quedaban desatendidas en el servicio cotidiano. 
Los Doce convocaron a todos los discípulos y dijeron:
“No es justo que nosotros descuidemos la Palabra de Dios para servir a la mesa. 
Por tanto, hermanos, elegid entre vosotros siete hombres respetados, llenos de espíritu y de prudencia, y los encargaremos de esa tarea.”
(Hechos de los Apóstoles 6, 1-3)

Felipe no predicaba solo con palabras, sino desde una vida llena del Espíritu Santo y de servicio humilde.
Primero fue elegido para servir a las viudas, una tarea sencilla y silenciosa, y desde esa fidelidad Dios lo llevó a anunciar a Cristo con poder en Samaria.
Felipe era un hombre lleno del Espíritu Santo.
 Predicaba la Palabra de Dios porque el Espíritu se lo insinuaba en lo profundo del corazón.
 Fue fiel a esa voz interior, y todos los que escuchaban y veían las señales realizadas quedaban admirados: paralíticos y lisiados eran curados, y la ciudad rebosaba de alegría al escuchar la Palabra de Dios.

¡Qué frutos tan maravillosos podemos percibir cuando somos fieles a la voz del amor!
Es la fuerza del amor la que nos lleva a proclamar la Palabra. Cuando hemos experimentado la misericordia y la ternura de Dios, nace en nosotros el deseo de que otros también puedan encontrar esa misma alegría.

Felipe nos enseña
 a servir con humildad, 
a escuchar la voz del Espíritu Santo 
y a anunciar a Cristo con obras y palabras. 
Y el fruto de esa fidelidad siempre será la alegría, la esperanza y la sanación de muchos corazones.

Te amaré predicando tu nombre para que muchos te reciban con alegría.”

domingo, 10 de mayo de 2026

"Ámense como yo los he Amado".Juan 15, 12-17

      "Nos amó hasta el extremo" 


 “Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los he amado.”
Este es tu deseo, y parece ser lo único que nos mandas: amar.
¡Qué sencilla sería la vida si no tuviéramos otra ocupación que amar!
Como decía San Juan de la Cruz:
“Ya no tengo otro oficio más que amar; es mi ejercicio.”
No tengo otra ocupación.
Y es curioso: somos muy intelectuales, estamos llenos de conocimientos, de títulos, de sabiduría humana… pero hemos descuidado la única asignatura de la que se nos examinará: si hemos amado.
Y comprendo que necesitamos aprender a amar.
Y se aprende amando, como a nadar se aprende nadando.
Esta asignatura del verbo amar se adquiere comprendiendo lo amados que hemos sido y dejándonos amar. Y esto es posible, porque hemos sido profundamente amados, aunque muchas veces vivimos como si no lo fuéramos.
Pero reconozco, Jesús, lo amado que hemos sido por Ti.
Tú has dado la vida por cada uno de nosotros.
Tú mismo lo dices:
“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.”
Fueron estas palabras las que brotaron de tu corazón.
El único deseo, la única ilusión que querías realizar con tu venida al mundo, era que comprendiéramos cuánto nos amabas.
“Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando.”
Si este es tu deseo —que amemos, pero con tu mismo amor—, entonces cuánta dedicación, cuántos momentos de perdón, de paciencia, de tolerancia, de esperanza, de detalles de amor has derramado sobre nosotros.
Nos has tratado como amigos, dándonos a conocer al Padre. Nos lo has enseñado todo, capacitándonos en esta misión con un único encargo: amar.
Y nunca nos trataste como siervos.
Nos diste a conocer todo: tus sueños, tus sufrimientos, tu pasión y tu resurrección.
Y caminas no solo a nuestro lado, sino habitando en nuestro corazón.
Estas palabras me quedan grabadas:
“No los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; a ustedes los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que he oído de mi Padre.”
Si esto es verdad, cuántas enseñanzas sobre nuestro Padre nos has dado. Cuánto nos has mostrado su amor.
Hoy me invitas a renovar la experiencia de este amor, de tu misericordia, de la entrega en el servicio al prójimo, de vivir el día a día con alegría en tu presencia y de darte a conocer.
Nos has elegido por puro amor, no nosotros a Ti. 
Por eso sé que esta elección es para siempre, y que nunca nos dejarás, aunque nuestra respuesta de amor sea tan pequeña comparada con todo el amor que recibimos.
Hoy vuelves a decirnos:
“No son ustedes los que me han elegido, soy yo quien los ha elegido, y los ha destinado para que vayan y den fruto, y su fruto permanezca…”
Esto es lo que les mando: que se amen los unos a los otros.”

Oración (inspirada en el Papa Francisco)
Señor Jesús,
soy un alma pobre e indigna de tu amor, pero Tú me has elegido por pura misericordia.
Tú no me escogiste por mis méritos, sino para que experimente tu amor y dé fruto que permanezca.
Si alguna vez lo olvido, hazme volver a la cruz, donde se revela tu misericordia.
Y enséñame siempre a cumplir tu mandamiento:
que nos amemos unos a otros como Tú nos has amado.
Amén.

sábado, 9 de mayo de 2026

Yo os he elegido."Jn.15,16

Nos ha elegido porque nos ama

"Porque tú eres un pueblo consagrado a Dios; él te ha elegido a ti para que seas el pueblo de su propiedad personal entre todos los pueblos que hay sobre la haz de la tierra."Dt.7,6
Que privelijiados somos todos un Dios se ha fijado en mi que soy una criatura pequeña,sin muchos méritos ,pero así y todo me ha elegido y me ha consagrado para El.
Gracias Jesús porque no hay más razones que la del Amor sencillamente ,porque me amas.
Y así como dijo el profeta Isaías estás palabras 
Dios dijo: «¡Miren a mi elegido, al que he llamado a mi servicio! Él cuenta con mi apoyo; yo mismo lo elegí, y él me llena de alegría. »He puesto en él mi espíritu, y hará justicia entre las naciones. Mi fiel servidor .Is.42,1
Hoy estas palabras nos la diriges a nosotros  tus elegidos.
En ti Jesús estás palabras se cumplen el elegido ,servidor fiel del Padre 
Y hoy nos eleges a nosotros  llamándonos a tí servicio ,olala Jesús te llenemos de alegría siendo fiel a la misión que nos has encomendado.
Que podamos saborear esas palabras tuyas Jesús Yo os he escogido hay mucho de amor en estas palabras .

Dice el Papa Francisco :
¡Yo os he escogido! Hermosas palabras que no podemos olvidar, y que deben de hacer eco poco a poco en nuestro corazón. son palabras que ocultan una elección libre, personal y amorosa de Jesucristo a cada uno de sus hijos.
Jesús nos ha escogido personalmente y debemos sentir alegría de ello, pues hoy más que nunca Él nos ha escogido libremente porque nos ama; y no nos ama como lo hace el mundo, basándose muchas veces en situaciones, condiciones sociales, o cargos y responsabilidades que podamos tener, no, al contrario, Jesús nos ama tal y como somos, pero hay que recordar también que el amor debe de ser correspondido con amor.
Es seguro que Él se alegra cuando el amor le es correspondido, no solo con grandes gestos, sino con pequeños detalles en nuestra vida cotidiana, pequeños detalles que hacen la diferencia, pues ante el amor es necesario tener pequeños detalles con aquél o aquellas personas a las cuales amamos.

Lo  importante es sentirnos amados y poder amar sin medida, no como lo hace el mundo, sino como la hacen aquellos que han podido experimentar el amor de Dios en su vida".


jueves, 7 de mayo de 2026

Os doy mi Paz


«La paz les dejo, mi paz les doy».

Qué hermoso mensaje nos regala Jesús: una paz que no viene del mundo, sino del amor profundo al Padre. Un amor que Él vivió y nos enseñó, y que hoy sigue vivo entre nosotros.
Estamos llamados a anunciar cuánto somos amados. Ese amor no se guarda, se comparte. Basta una pequeña “gota” de amor para que el mundo comience a cambiar.
¿Qué necesita hoy nuestro mundo?
Paz. Y Jesús mismo se nos ofrece como esa paz.
Ser constructores de paz empieza en lo sencillo: en nuestras palabras, en nuestras relaciones, en una mirada más compasiva y sin prejuicios.
No estamos solos.
 Él camina a nuestro lado, se hace presente en la Eucaristía y cumple su promesa: “volveré”.
Como nos recuerda el Papa Francisco: la paz es un don de Dios, un deseo profundo de toda la humanidad.
Que podamos acoger esa paz y convertirnos en sembradores de ella en el mundo.

“Yo soy la vid, ustedes los sarmientos” (Juan 15,5).

El que permanece en mí y yo en él, ese da fruto  abundante.Jn.15,1.8

Jesús nos invita a permanecer en la Viña .Jn15,1
una invitación que resume toda la vida de seguimiento :
“Permanezcan en mi amor.”
Jesús no nos pide muchas cosas. Nos pide una sola:
estar unidos a Él.
Porque lo dice con claridad:
“Sin mí no pueden hacer nada.”
Y aquí está una verdad que a veces nos cuesta aceptar.
Queremos dar fruto, queremos que nuestra vida funcione, queremos entender lo que nos pasa…
  pero muchas veces intentamos hacerlo solos.
Y entonces llega el cansancio, la frustración, la sequedad.
Jesús hoy nos recuerda:
no se trata primero de hacer, sino de permanecer.
Como el sarmiento no da fruto por sí mismo, tampoco nosotros si no estamos unidos a Cristo.
Pero hay algo más que puede desconcertarnos,Jesús dice que
  el Padre poda al que da fruto.
Y aquí nacen muchas preguntas en el corazón:
“Señor, si he sido fiel… ¿por qué esta dificultad?”
Si he intentado seguirte… ¿por qué este dolor?”
Y vemos incluso que otros, según nuestra mirada que viven lejos de Dios, parecen avanzar más, tener más éxito,más fruto .
El Evangelio no niega esa realidad.
Pero nos invita a mirar más profundo.
Porque en la lógica de Dios, la poda no es negativo:
es amor que purifica.
Es Dios trabajando en nuestro corazón  para que dé más fruto.
Quizá no siempre entendamos sus caminos.
Y nos movemos entre luces y sombras 
Habrá momentos de luz… y momentos de oscuridad, de no entender , dudas,de no sentir .
Pero la clave no está en entenderlo todo.
La clave está en una escucha atenta ,que acoge,recibe,se deja sorprender por  Jesús que se  dirige a cada uno:
👉 “Tú, sígueme. Permanece en mi amor ”
Nuestra vida no se mide por el éxito o el fracaso,
sino por nuestra unión con Cristo.
Y esa unión se concreta en algo muy sencillo y muy exigente:
amar.
“Permanezcan en mi amor… ámense los unos a los otros”.
Permanecer en Cristo no es solo orar,
es vivir como Él vivió:
perdonando, sirviendo, entregándose,creando lazos de comunión, de fraternidad .
Y entonces aparece el fruto prometido:
la alegría.
No una alegría superficial,
sino la alegría de Cristo,
una alegría que resiste incluso la cruz.
Hoy Jesús nos invita a algo muy concreto:

👉 Permanecer en Él.
👉 Confiar en Él.
👉 Amar como Él.
Y entonces, nuestra vida —aunque no lo entendamos todo—
dará fruto abundante.

martes, 5 de mayo de 2026

Os doy mi paz Juan 14, 27-31.


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
 “La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo. No pierdan la paz
ni se acobarden. 
Me han oído decir: ‘Me voy, pero volveré a su lado’. 
Si me amaran, se alegrarían de que me vaya al Padre, porque el Padre es más que yo....
" Es necesario que el mundo sepa que amo al Padre 
y que cumplo exactamente lo que el Padre me ha mandado”.

Qué precioso mensaje nos dejas, Jesús: un amor desmedido por el Padre. Así nos lo has enseñado en esta tierra, cuando caminabas con los discípulos, y ahora continúas enseñándonos a amar al Padre desde otra dimensión, desde la Resurrección.
Cómo me gustaría que pudiéramos amar al Padre como tú le amas y que todo el mundo lo supiera. Por eso, la misión es anunciar lo amados que somos por el Padre. Este amor no lo podemos guardar; al contrario, debemos dejar que fluya en nuestras vidas como canales.
Si amáramos, aunque fuera como una gotita de agua, este mundo cambiaría.
Quizás podemos preguntarnos:
¿Qué necesitamos?
¿Qué necesita este mundo para que vivamos en fraternidad?
Necesitamos paz. Por eso tú nos dices: «Os doy mi paz».
Te ofreces, Jesús; tú eres la paz, y ese es el deseo que tienes: que nos ofrezcamos, que seamos constructores de paz, de reconciliación, puentes de comunión. Y esto solo se logra dándonos a nosotros mismos, siendo paz en nuestras relaciones y en nuestros ambientes, quitando de nuestra vida prejuicios y críticas, y teniendo una mirada compasiva.
Entonces hay paz, existe la paz, porque yo la doy.
Gracias, Jesús, porque creo en el cambio de este mundo si cada uno aporta su granito de arena. Y esto es posible porque la paz ya la hemos recibido como un gran don: «Les dejo mi paz, les doy mi paz».
Es posible porque no estamos solos, abandonados ni huérfanos. Nos has dejado al Padre, que está con nosotros, que nos regala ese sentirnos acompañados, amados por un amor de Padre y de Madre.
Nos has prometido que volverías, y así lo has hecho con tu Resurrección: caminas a nuestro lado y nos alimentas en el pan de la Eucaristía. Has cumplido tu promesa cuando dices: «Me han oído decir: “Me voy, pero volveré a su lado”».
Gracias, Jesús, porque tú nos acompañarás en nuestra vida hasta el final, sembrando semillas de paz que se expandan en multitud de discípulos, a la vez constructores de paz.
Me gusta estás palabras del papa Francisco que dice sobre la Paz. Es una palabra, que representa un ardiente deseo de todo hombre, de toda nación. 
En este Evangelio escuchamos esas palabras en las que Jesús nos deja la paz.
 Esto nos dice que la paz es un don de Dios.
 La paz es un regalo.
 No es a base del esfuerzo humano, de firmas en papeles o fronteras bien limitadas lo que da la paz.
 Esa paz elaborada es poco confiable y duradera. 
Da, Señor, tu paz a cada uno de los hombres de este mundo.
Jesús, Tú viniste a esta tierra a traerme la paz. 
Recién nacido en Belén, se escuchó a los ángeles que cantaban: «gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz…». 
Es el primer anuncio que haces apenas has llegado a este mundo. La paz verdadera llegó a este mundo con tu venida. 
Nos viniste a compartir eso que vivías en el seno del Padre.
 Permíteme gozar de esta paz que sólo Tú me puedes dar.

También me dices en el Evangelio que te ibas, pero que volverías a mi lado.
 Creo que esto lo realizas cada vez que vienes en la Eucaristía. 
Bajas a las formas de pan y vino para estar a mi lado. 
Esto me demuestra una vez más que Tú eres fiel a tus promesas. 
En verdad volviste a nuestro lado, pero esta vez para nunca más irte.
«Hará bien a todos comprometerse para poner las bases de un futuro que no se deje absorber por la fuerza engañosa de la venganza; 
un futuro, donde no nos cansemos jamás de crear las condiciones por la paz: un trabajo digno para todos, el cuidado de los más necesitados y la lucha sin tregua contra la corrupción, que tiene que ser erradicada.
 Queridos jóvenes, este futuro os pertenece, pero sabiendo aprovechar la gran sabiduría de vuestros ancianos.
Desead ser constructores de paz: no notarios del status quo, sino promotores activos de una cultura del encuentro y de la reconciliación».
(Homilía del papa Francisco, 25 de junio de 2016).

Lo que pidáis al Padre os lo dará Juan 14, 6-14.

Jesús Camino Verdad y Vida 


"En aquel tiempo, Jesús dijo a Tomás: “Yo soy el camino, la verdad y la vida.
 Nadie va al Padre si no es por mí. Si ustedes me conocen a mí, conocen también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto”. 

¿Quién no desea una vida plena ?
Todos lo deseamos,lo buscamos 
Para encontrar la vida –la vida en plenitud– Cristo nos muestra el camino. 
Él es el Camino. 
Él nos dio ejemplo de obediencia heroica: obediencia hasta la muerte, y muerte de cruz. 
Él confió hasta el extremo
en Aquél que nos ha dado tantos beneficios. 
Quien sigue sus huellas
se acerca a la fuente inagotable de vida: el Padre.
Y la vida plena, 
se encuentra ahí mismo donde encontramos la verdad. 
Cristo es la Verdad. 
El mundo vive confundido, busca por todas partes algo que sacie el corazón y, mientras más busca entre las cosas, se queda más vacío y más seco. 
En cambio, Cristo nos muestra al Padre, y nos dice que somos hijos.
Algo muy sencillo para la mente, pero profundo para el corazón. Y, en realidad, sólo esto sacia. 
Pues, como decía santa Teresa: «Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta».

«Jesús habla también del Padre.  Asegurando que el Padre los quiere y que cualquier cosa que ellos pidan al Padre, el Padre se la dará. 
 Confíen en el Padre. 
No dice solamente
 no os dejaré solos”, sino también “no os dejaré huérfanos"
Os doy el Padre, con vosotros está el Padre, mi Padre es vuestro Padre».
(Papa Francisco)