miércoles, 17 de junio de 2026

TALLER DE LA ALFARERIA

         En el taller de la alfarería
          
En manos del alfarero

"Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza."Gn1,26

Pues tú Señor formaste mis entrañas me tejiste en el seno de mi madre te doy gracias por tantas maravillas"Salm 139,13.15

"La Palabra de Dios fue dirigida a Jeremías levántate y baja a la casa del que trabaja el barro allí te haré oír mis palabras.Bajé, pues donde el alfarero que estaba haciendo un trabajo al torno, pero el cántaro que estaba haciendo le salió mal, mientras amoldaba el barro lo volvió entonces a empezar, transformándolo en otro cántaro a su gusto. Entonces,Dios   me  dirigió esta palabra: Yo puedo hacer lo mismo contigo ,como el barro en la mano del alfarero así eres tú en mi mano".Jr.18,1.6

Llevamos este tesoro en vasos de barro .
"Con todo llevamos este tesoro en vasos de barro para que esta fuerza soberana parezca cosa de Dios y no nuestra".(2Cr.4, 7)
"He aquí que estoy creando algo nuevo ¿no lo notáis"? Isaías 43,19
"Mira como te tengo grabada en la palma de mis manos. ".(Is.49, 16)

lunes, 15 de junio de 2026

Orando con los Salmos

Señor Tú me conoces
tú me examinas y conoces; sabes cuándo me siento y cuándo me levanto, mi pensamiento calas desde lejos; esté yo en camino o acostado, tú lo adviertes, familiares te son todas mis sendas.Que no está aún en mi lengua la palabra, y ya tú, la conoces entera;
me aprietas por detrás y por delante, y tienes puesta sobre mí tu mano.
Ciencia es misteriosa para mí,  no puedo alcanzarla.
¿A dónde iré yo lejos de tu espíritu, a dónde de tu rostro podré huir?
Si hasta los cielos subo, allí estás tú, si me acuesto, allí te encuentras.
Si tomo las alas de la aurora, si voy a parar a lo último del mar,
  también allí tu mano me conduce,y me tiene tomado tu derecha.
Aunque diga: «¡Me cubra al menos la tiniebla, y  la luz se haga noche sobre mí!"
ni la misma tiniebla es tenebrosa para ti, y la noche es luminosa como el día. 
Porque tú mis riñones has formado, me has tejido en el vientre de mi madre;
Te doy gracias por tantas maravillas
admirables son tus obras y mi alma bien lo sabe.
 Mi alma conocías cabalmente, y mis huesos no se te ocultaban, cuando era yo formado en lo secreto, tejido en las honduras de la tierra.
Mi embrión tus ojos lo veían; 
en tu libro están inscritos todos los días que han sido señalados, 
sin que aún exista uno solo de ellos.
¡Tus pensamientos, Dios, cuanto me superan, qué impresionante es tu obra !
Son más que las arenas, 
 y al terminar, todavía estoy contigo!

Examíname, oh Dios, mira mi corazón, pruébame, conoce mis desvelos;
fíjate si es que voy por mal camino y condúceme por el camino eterno.


Acción de gracias.
 ¡Aclamad a mi Dios , toda la tierra, servid al Señor con alegría, llegaos ante él entre gritos de júbilo!
Sabed que es Dios, él nos ha hecho y suyos somos, su pueblo y el rebaño de su pasto.
 ¡Entrad en su presencia con acciones de gracias, con alabanzas , dadle gracias, bendecid su nombre!
 Porque es bueno , para siempre su amor, su lealtad,es eterna.(Salm100)

El Árbol junto al agua 
" Te agrada Señor que  medite Tu Palabra de noche y de  día.
Entonces mi vida 
es como árbol plantado junto al río que da fruto a su tiempo, y tiene su follaje siempre verde. 
Todo lo que hago me  resulta bien."(Sal.1,2-3)


Tú eres mi hij@ amad@
"Yo soy quien ha consagrado a mi  Discipul@, en mi monte santo."
Voy a comunicar el decreto del Señor: El me ha dicho: "Tú eres hij@ mí@, yo te he engendrado hoy.
Pídeme y serán tu herencia las naciones, tu propiedad, los confines de la tierra."(Sal.2,6-8)

Mi escudo eres Tu
Mas tú, Señor, eres mi escudo, mi gloria, el que levanta mi cabeza.
Tan pronto como llamo al Señor, me responde desde su monte santo.
Yo me acuesto y me duermo, y me levanto: el Señor me sostiene.(Sal.3, 4-6)


Tú me das Seguridad 
Sepan que por mí maravillas hace el Señor, tan pronto como lo llamo, él me escucha.
En paz me acuesto y en seguida me duermo, pues tú sólo, Señor, me das seguridad."(Sal. 4, 4.9)


Dios protege mi vida 
"Desde la mañana oyes mi voz. Desde la mañana te hago promesas y me quedo a la espera.
Que se alegren cuantos a Ti se acogen, que estén de fiesta los que tú proteges, y te celebren los que aman tu nombre.
Pues tú, Señor, bendices al justo y como un escudo lo cubre tu favor."
(Sal. 5, 4.12-13)

El Señor Recogió mi oración 
"Ten compasión de mí 
que estoy sin fuerzas; 
sáname pues no puedo sostenerme.
El Señor atendió mi súplica,
 el Señor recogió mi oración."
(Sal 6, 3.10)

Dios mío Salvador 
Dios es el escudo que me cubre, él, que salva a los de recto corazón.
Yo alabaré al Señor por su justicia y cantaré al Nombre del Altísimo.
(Sal. 7, 11.18)

Mi creador se acuerda de mi 
¡Oh Señor, nuestro Dios, qué grande es tu nombre en toda la tierra! Y tu gloria por encima de los cielos.
Al ver tu cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has fijado,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él? 
 (Sal. 8, 2.4-10)

En ti confiaré .

Que mi alma alabe al Señor y proclame todas sus maravillas...
En ti me alegraré y confiaré, y cantaré a tu Nombre, oh Altísimo.
Te has sentado en tu trono, cual juez justo y has reinvindicado mi causa y mis derechos.
El Señor es un bastión para el oprimido, un refugio para los tiempos de angustia.
Que en ti confíen los que veneran tu nombre, porque no abandonas, Señor, a los que te buscan.
Canten al Señor, que mora en Sión, y publiquen entre los pueblos sus hazañas.
se acuerda de los oprimidos y no olvida su clamor.
para que proclame tus maravillas, en las puertas de la hija de Sión, feliz y agradecido por tu salvación.
Porque no será olvidado el pobre para siempre ni será en vano la esperanza del humilde.
Sal. 9, 2-19

El Señor nos mira y nos recoge en sus manos 

Me recoges en tus manos.
A ti el desamparado se encomienda, a ti que al huérfano socorres.
El Señor es rey ahora y para siempre.
Tú escuchas, Señor, el ruego de los humildes, reconfortas su corazón y están atentos tus oídos
para defender al huérfano y al oprimido y así los hombres de barro no puedan oprimirlos.
Salmos 10, 14-18

Te socorro en momentos dificiles

"Los pobres son despojados, gimen los humildes, ahora me levanto - dice el Señor - y prestaré socorro al que es despreciado."
Las palabras del Señor son palabras seguras, son como plata pura siete veces purificada en el crisol.
Tú, Señor, cuidarás de nosotros; protégenos por siempre de esta generación.Salmos 12, 6-8

Tú, Señor, eres el lote de mi heredad.
Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti.
Yo digo al Señor: «Tú eres mi Dios».
El Señor es el lote de mi heredad y mi copa,
mi suerte está en tu mano. 
Bendeciré al Señor que me aconseja,
hasta de noche me instruye internamente.
Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré. 
Me enseñarás el sendero de la vida,
me saciarás de gozo en tu presencia,
de alegría perpetua a tu derecha. Sal 15, 1-2a.5.7-8.11

Yo curo todas tus dolencias de
Salmos 103, 1-5
Bendice al Señor, alma mía, alabe todo mi ser su santo Nombre.
Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.
El perdona todas tus ofensas y te cura de todas tus dolencias.
El rescata tu vida de la tumba, te corona de amor y de ternura.
El colma de dicha tu existencia y como el águila se renueva tu juventud.
Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida.

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?

El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? 
Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. 
Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. 

La Gratuidad de Dios

«Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis» (Mt 10,8)

Gracias, Jesús, porque en ti reconocemos a un Dios gratuito, generoso y fiel a sus promesas, que ama sin esperar nada a cambio.
La gratuidad es una de las características más hermosas de tu amor. 
Todo lo recibimos de ti: la vida, la fe, la salvación y la santidad. 
No llegaremos a ser santos por nuestros propios méritos o esfuerzos, sino por el don de tu gracia.

1. Elegidos gratuitamente para ser un pueblo santo.

«Seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa» (Ex 19,6).

Moisés subió hacia Dios, y el Señor lo llamó desde el monte diciendo:
«Vosotros habéis visto lo que hice con Egipto y
 cómo os llevé sobre alas de águila y os traje a mí.
 Ahora, pues, si escucháis mi voz y guardáis mi alianza, 
seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; 
seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa».

La elección de Israel no fue fruto de sus méritos, sino del amor gratuito de Dios. 
También nosotros hemos sido llamados gratuitamente a participar de su vida y de su santidad.
2. Somos su pueblo y las ovejas de su rebaño.

«Nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño» (Sal 100).

nos invitas a darte gracias  aclamanfo tú nombre  Señor y a servirte con alegría, entrando en tu presencia con júbilo.
Sabemos que tú Señor eres Dios: que nos hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas de tu rebaño.
Todo es fruto de un amor gratuito. La gratuidad nace de un corazón bueno y compasivo, como el tuyo, Jesús.
«El Señor es bueno, su misericordia es eterna, su fidelidad por todas las edades».

3. Salvados gratuitamente por el amor de Cristo.

«La prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros»
Cuando aún estábamos sin fuerzas y alejados de Dios, Cristo entregó su vida por nosotros. 
(Rm 5,8). 

Nadie merece un amor tan grande. Dios no esperó a que fuéramos justos o perfectos para amarnos; nos amó primero.
Por su muerte hemos sido reconciliados  y, por su vida resucitada, somos salvados. 
Todo es gracia, todo es don, todo es gratuidad.

4. Llamados a dar gratuitamente lo que hemos recibido

«Al ver Jesús a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban cansadas y abatidas, como ovejas que no tienen pastor» (Mt 9,36).

La compasión mueve el corazón de Jesús. Por eso llama a sus discípulos, los conoce por su nombre y los envía a continuar su misión.
«La mies es abundante y los trabajadores pocos; rogad al dueño de la mies que envíe trabajadores a su mies».
A los Doce les confió autoridad para sanar, liberar y anunciar el Reino.
 Y les dió una consigna que sigue siendo válida para todos nosotros los discípulos:
«Id y proclamad que el Reino de los cielos está cerca.
 Curad enfermos, limpiad leprosos, expulsad demonios. 
Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis».

También nosotros estamos llamados a transmitir la vida de Dios desde un corazón compasivo, sin buscar recompensa, compartiendo gratuitamente el amor, el perdón, la esperanza y la fe que hemos recibido gratuitamente de Él.

domingo, 14 de junio de 2026

Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que teníamos que hacer.”»

Servir desde la gratuidad y humildad 
Jesús, venimos ante ti confiados, con el corazón abierto, deseando escuchar tu Palabra.
Tú eres quien guía nuestros pasos, quien llama a servir no para el reconocimiento, sino por amor.
Que tu Espíritu Santo nos conceda el gozo de reconocernos como simples siervos, pues tú lo has hecho todo, tú lo has dado todo.
Porque tú eres Dios: no hay otro como tú, y tus obras ninguna otra puede igualar.

Hoy, Jesús, nos hablas de la actitud del siervo y nos haces esta pregunta:

> «¿Quién de vosotros, si tiene un criado que ha estado arando o pastoreando, le dice cuando vuelve: “Pasa, siéntate a la mesa”?

¿No le diréis más bien: “Prepárame la cena, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú”?»
Y concluyes:
> «¿Acaso tiene que estar agradecido al siervo porque ha hecho lo mandado?
Lo mismo vosotros: cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid: “Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que teníamos que hacer.”»

Jesús, nos enseñas que ser discípulo es servir con disponibilidad y gratitud, reconociendo que todo es don recibido.
Si reconocemos que todo es gracia —la fe, la vocación, la misión que realizamos— comprendemos que lo que verdaderamente cuenta es el servicio ofrecido como respuesta agradecida.

San Martín de Tours sirvió con sencillez y generosidad, viendo en los hermanos a Cristo mismo.

Esta actitud del siervo es la que tú, Jesús, nos propones.
No se trata de vivir esperando recompensas ni de buscar reconocimientos; se trata de vivir desde la gratuidad, desde el servicio humilde, desde la conciencia de que todo lo que somos y tenemos es don recibido de Dios.

Cuando uno vive desde esta actitud, no se cansa de servir ni se agota en el esfuerzo, porque sabe que su vida tiene sentido en el amor entregado.
El siervo inútil no es el que no vale, sino el que no presume de lo que hace, porque sabe que todo lo ha recibido.
🙏 Jesús  danos esta humildad, esta capacidad de servir sin esperar nada a cambio, y esta alegría de sabernos instrumentos de su amor.


Multiplicación de los Panes Don gratuito

 
 "Viendo Jesús que mucha gente lo seguía, le dijo a Felipe:
 "¿Cómo compraremos pan para que coman éstos?".
Felipe le respondió: 
"Ni doscientos denarios de pan bastarían para que a cada uno le tocara un pedazo de pan". 
Otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: "Aquí hay un muchacho que trae cinco panes de cebada y dos pescados. 
Pero, ¿qué es eso para tanta gente?". 
Jesús le respondió: "Díganle a la gente que se siente". 
En aquel lugar había mucha hierba. Todos, pues, se sentaron ahí; y tan sólo los hombres eran unos cinco mil. 
Enseguida tomó Jesús los panes, y después de dar gracias a Dios, se los fue repartiendo a los que se habían sentado a comer. Igualmente les fue dando de los pescados todo lo que quisieron. Después de que todos se saciaron, 
dijo a sus discípulos: "Recojan los pedazos sobrantes, para que no se desperdicien". 
Los recogieron y con los pedazos que sobraron de los cinco panes llenaron doce canastos. "
 
Reflexión.
Jesús se encamina hacia las regiones más lejanas; 
sé a dónde va. 
Son largos los caminos que Él toma, o al menos a mí me parecen complejos, cuando de repente me pide que dé de comer a una gran masa…

¿Cómo es posible?, ¿qué no te das cuenta que son muchísimos personas ? 
No tenemos los recursos, sólo piénsalo, tendríamos que trabajar demasiado para conseguir que algunos se logren saciar, y sólo algunos lograrán tener algún trozo… Mi vida se complica, me pones en un mundo que no reconoce mi trabajo, lo da por supuesto, la competencia me quiere comer desde el primer día, estoy solo, y encima de todo esto me pones como luz para los demás, pero ¿qué no te das cuenta que no soy la persona que Tú necesitas, que no tengo las cualidades necesarias, qué…?

Aquí es cuando Jesús se ríe de mí, me sorprende la respuesta que da un hermano mío:
 "Aquí hay cinco peces…" ¿Cómo que aquí hay cinco peces? ¿Qué no se da cuenta que no será suficiente ni siquiera lo que yo le intenté ofrecer como propuesta?

El rostro de Jesús se vuelve sereno, mira al cielo y los peces ¡se multiplican! 
¿Qué ocurre aquí?... 
Otra mirada al rostro de Cristo me dice que no desprecie todos los dones que Él me da y que no piense en ellos como si dependiera de mí solamente; es con Él que llegaré a dar lo mejor.

«¿Por qué privar a una persona, sobre todo a un muchacho, de lo que ha traído de casa y tiene derecho a quedárselo para sí? ¿Por qué quitarle a uno lo que en cualquier caso no es suficiente para saciar a todos? Humanamente es ilógico. Pero no para Dios. 
De hecho, gracias a ese pequeño don gratuito y, por tanto, heroico, Jesús puede saciar a todos. Es una gran lección para nosotros. Nos dice que el Señor puede hacer mucho con lo poco que ponemos a su disposición. Sería bueno preguntarnos todos los días:
 “¿Qué le llevo hoy a Jesús?”. 
Él puede hacer mucho con una oración nuestra, con un gesto nuestro de caridad hacia los demás, incluso con nuestra miseria entregada a su misericordia. Nuestras pequeñeces a Jesús, y Él hace milagros. A Dios le encanta actuar así: hace grandes cosas a partir de las pequeñas, de las gratuitas».
(Ángelus del papa Francisco, 25 de julio de 2021).

Agosto 2022:Os reuniré de todas las naciones os traeré a vuestra tierra

Mi querida Trinidad cuanto te agradezco estar en este hermoso lugar donde se cumple tu palabra del profeta Ezequiel "os reuniré de todos las naciones y os traeré de vuelta a vuestra tierra.Os rociare con un agua pura y os daré un corazón nuevo  y pondré dentro de vosotros un espíritu nuevo."Ez 36.24_26
Cuanto te agradezco poder encontrarme con todos mis hermanos de distintos países el regalo de la universalidad es una maravilla, encontrarme que esto se hace realidad.Australia,Filipinas,Singapur,Nigeria,Honduras,Italia,África,España,México,Colombia.
Gracias porque tú nos adelantas un poquito que probemos el Reino qué alegría Trinidad del cielo es demasiada alegría para mí corazón tan pequeño.
Pero me lo estás haciendo gustar saborear.Gracias mi querida Trinidad  porque como dice el Vaticano ll "sabemos que Dios prepara una nueva morada y una nueva tierra, en la que habita la justicia y cuya bienaventuranza llenará y sobrepasará todos los deseos de paz que brotan en el corazón del hombre.Si ya desde ahora estás construyendo una nueva morada  en la que habita la misericordia  y cuya felicidad llenará sobre todos los deseos de paz que brotan en el corazón.
Gracias mi querida Trinidad y mi querida mamá María .
Pongo en tus manos este día poder ponerme a tu servicio en lo que me necesites.
Te pido nuevamente por mi querida comunidad del poblado y en especial por Felixa poder ponerme a su servicio a  lo que me necesite.

miércoles, 10 de junio de 2026

El Papa en Barcelona: Ser testigos y profetas de unidad, acogida, concordia y paz

Vatican News Ser testigos y profetas de unidad, acogida, concordia y paz
El primer encuentro del León XIV en Barcelona ha tenido lugar en la catedral de la Santa Cruz y de Santa Eulalia para la oración de la Hora Media. En su homilía, el Pontífice recordó que, en la riqueza de los dones recibidos, somos fuertes porque estamos unidos, y estamos unidos porque estamos animados por el mismo Espíritu. Asimismo, exhortó a no permitir que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido y hacia cuya plenitud nos conduce día tras día.

Rocio Lancho García - Ciudad del Vaticano

El Papa León XIV ha llegado a Barcelona procedente de Madrid este martes 9 de junio, iniciando así la segunda etapa de su viaje a España. A su llegada al aeropuerto de El Prat, el Santo Padre fue recibido por algunos representantes de la Generalitat de Catalunya. Desde allí se ha trasladado en coche hasta la catedral de Barcelona, para la oración de la Hora Media.

Al llegar a la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, el Papa fue recibido por el arzobispo metropolitano de Barcelona, el cardenal Juan José Omella Omella. Posteriormente entró en una de las capillas para un momento de oración delante de Santísimo Sacramento y, sucesivamente, recorrió la nave central. Tras unas palabras de bienvenida del cardenal Omella, el Santo Padre pronunció  su homilía, en la que leyó algunos fragmentos en catalán.   

Hogar amplio y abierto a la fraternidad cristiana

Haciendo referencia a la lectura proclamada, León XIV reflexionó sobre dos imágenes: la Esposa y el Cuerpo. La primera, explicó el Papa, nos recuerda que la Iglesia, y en particular esta asamblea, rica de dones y carismas y de la variedad de las historias de cada uno, es ante todo una Esposa amada.

“Dios os ha querido aquí, porque ama en vosotros y en vuestro estar juntos una belleza y una bondad únicas y sagradas”, aseguró a los presentes. Asimismo, subrayó que la Iglesia “es fruto de un acto de amor que la precede y que viene de Dios” y, ante todo, “crece dejándose amar por Él, unida, con corazón humilde y agradecido, porque sólo quien se deja amar por Dios puede construir, con los demás, las obras del amor”.

Haciendo referencia a unas palabras que el Papa Francisco dedicó a esta comunidad diocesana, León XIV explicó que el “clima que estamos llamados a difundir en nuestros ambientes” debe ser “un clima de familia, en el que se vive juntos, conscientes de la filiación y de la llamada común, solidarios, abiertos, capaces de misericordia, de sacrificio, de atención recíproca, de perdón”. También evocó unas palabras de su predecesor Juan Pablo II durante su visita a esta ciudad en 1982, cuando animó a “proclamar ante la Iglesia que esta ciudad y esta región son un hogar amplio y abierto a la fraternidad cristiana”. En sus palabras – prosiguió el Papa - encuentran un lugar los rostros de tantos hermanos y hermanas que entre vosotros se han entregado y se entregan para construir armonía y comunión, más allá de toda polarización. Según afirmó León XIV, estas personas hoy se ven confirmadas en la vitalidad de las numerosas obras de anuncio, de formación y de caridad de las que todos vosotros sois animadores y protagonistas.


En la riqueza de los dones recibidos somos fuertes

En segundo lugar, el Papa profundizó sobre el Cuerpo: “Si Cristo es el Esposo que nos amó primero, Él es también la Cabeza a la que estamos unidos como miembros de un único organismo, unos al servicio de otros”, “todos animados por la acción del mismo Espíritu, todos llamados a la misma santidad”. El Papa destacó la importancia de este aspecto porque “nos recuerda que para nosotros trabajar juntos no es una elección de ‘estilo’, sino una necesidad fisiológica”, y a la que “correspondemos poniendo en juego los carismas recibidos en el respeto de los ministerios confiados”. Es el Espíritu quien, “nos impulsa no sólo a entregarnos sin reservas allí donde la Providencia nos llama, sino a hacerlo según los designios de Dios, en la obediencia y en la confianza”, indicó el Pontífice.

En esta misma línea reflexionó sobre la “variedad y la importancia de los roles y de las misiones que encontramos entre nosotros”, asegurando que el mensaje es siempre el mismo: “en la riqueza de los dones recibidos, somos fuertes porque estamos unidos, y estamos unidos porque estamos animados por el mismo Espíritu”. Por ello, León XIV advirtió de la importancia de “no permitir que nada destruya la unidad en la que Dios nos ha constituido y hacia cuya plenitud nos conduce día tras día”.

Testigos y profetas de unidad

En un mundo desgarrado por guerras y divisiones, y en una sociedad cada vez más fragmentada e individualista, el Papa invitó a ser “mártires”, es decir, “testigos y profetas de unidad, de acogida, de concordia y de paz, incluso a costa de sacrificios y renuncias”. Queremos responder nuestros ‘sí’, - afirmó el Pontífice - dispuestos, en lo que sea necesario, a morir a nosotros mismos, a perdernos para reencontrarnos, a renunciar a lo superfluo para construir sobre lo que es esencial y dura para siempre.

Para concluir su intervención, el Obispo de Roma recordó las palabras de Jesús en la Última Cena: “Yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y que los has amado a ellos como me has amado a mí”.

Al finalizar, el Papa fue a la cripta para un momento de oración delante de la tumba de santa Eulalia. Después salió a la calle e improvisó un saludo a la multitud que le esperaba. Sucesivamente, acude a la Casa Arzobispal donde comerá y se reunirá de forma privada con el presidente de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa i Roca, y a los miembros de la Orden Agustina.

Audiencias Papales

martes, 9 de junio de 2026

somos «la sal de la tierra, la luz del mundo» (Mt.5, 13-14).




Haz brillar sobre nosotros, Señor, la luz de tu rostro.Sal 4, 2-8

Sabedlo: el Señor hizo milagros en mi favor,
y el Señor me escuchará cuando lo invoque.
Hay muchos que dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha,
si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?».
Pero tú, Señor, has puesto en mi corazón más alegría
que si abundara en su trigo y en su vino.
 
Vosotros sois la luz del mundo.Mt 5, 13-16 •
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.

Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

Comentario al Evangelio
San Juan Pablo II, Papa. (s. XX).  Se recibe la luz para darla.

«Vosotros sois la sal de la tierra»
Son palabras de Jesús a sus discípulos, que hemos escuchado 
Vosotros y yo somos no sólo fruto, sino también sembradores de las palabras de Jesús:
 «Id y haced discípulos a todas las gentes» (Mt 28, 19), 
es decir, apóstoles de la nueva evangelización a la que, en virtud de nuestro bautismo, estamos todos llamados. 
Por eso, el Señor nos recuerda hoy nuevamente que somos «la sal de la tierra, la luz del mundo» (cf. ibíd., 5, 13-14).

«Vosotros sois la sal de la tierra» (Mt 5, 13). Son palabras que el Señor dirige hoy a vosotros. En la fe cristiana, sois verdaderamente la sal de la tierra. Vosotros, que habéis acogido en vuestro corazón el mensaje salvador de Cristo, sois, pues, sal de la tierra porque habéis de contribuir a evitar que la vida del hombre se deteriore o que se corrompa persiguiendo los falsos valores, que tantas veces se proponen en la sociedad contemporánea.

La Iglesia, como Madre y Maestra, hace suyos los problemas que afectan al hombre, y en especial a los más pobres y abandonados, y trata de iluminarlos desde el Evangelio. Por eso, en la construcción de una sociedad más justa y fraterna, la doctrina social de la Iglesia propone siempre la primacía de la persona sobre las cosas (Centesimus annus, 53-54), de la conciencia moral sobre los criterios utilitaristas, que pretenden ignorar la dignidad del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios.

Cristo, luz del mundo (cf. Jn 8, 12), nos exhorta hoy a que nosotros seamos también luz ante los hombres para que, viendo nuestras buenas obras, glorifiquen al Padre que está en los cielos (cf. Mt 5, 16). Cristo, «luz verdadera, que ilumina todo hombre que viene a este mundo» (Jn 1, 9), es el Verbo proclamado por san Juan en el prólogo de su Evangelio (Ibíd., 1 1-4): el Hijo eterno, consustancial con el Padre. La Vida estaba en Él, y Él la ha traído al mundo. «Tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo Unigénito, para que todo el que cree en él... tenga la vida eterna» (Ibíd., 3, 16).

Ésta es la prueba suprema del amor de Dios a los hombres desde toda la eternidad: la Encarnación del Verbo. Y también vosotros, queridos hermanos, habéis sido objeto de ese amor de predilección por parte de Dios; también por amor vuestro se encarnó su Hijo Unigénito. También a vosotros Dios Padre os lo entrega como Salvador, para que tengáis la vida eterna. «Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo» (Ibíd., 17, 3).

Cristo es la luz del mundo, pues en Él se ha revelado la Vida. Se ha revelado mediante la palabra del Evangelio, pero sobre todo se ha revelado mediante su muerte redentora en la Cruz. Ha ofrecido en sacrificio al Padre su vida en expiación por los pecados del mundo. Y con este sacrificio cruento Él ha vencido el pecado y la muerte. En el Gólgota aceptó la muerte, pero al tercer día resucitó y vive para siempre. Vive para darnos su Vida. De este modo, Cristo es aquella Luz, aquella Vida que ha demostrado ser más fuerte que la muerte. En Él está la Vida divina, que es Luz para los hombres (cf. Jn 1, 4). Cristo, luz del mundo, os está enviando hoy a vosotros hermanos y hermanas, descendientes de los antepasados, os está enviando a vosotros en el camino de la vida. Éste es el camino de verdad, es el camino de siempre y de la nueva evangelización.

También vosotros, queridos hermanos, gracias al Evangelio, habéis recibido la luz y estáis llamados a dar valientemente testimonio de ella. Cada uno de vosotros ha de sentirse llamado a ser sal de la tierra y luz del mundo. Habéis de ser sal que preserva de la corrupción y que da sabor a los frutos de la tierra. Habéis de iluminar a los que os rodean mediante vuestra caridad; caridad que es amar a los demás como Cristo nos ha amado (cf. Jn 15, 12). Ésta es la evangelización de ayer, de hoy y para siempre.

Vosotros sois la sal de la tierra. Vosotros sois la luz del mundo. Os lo dice Cristo mismo, que es la Luz. Lo dice también con el ejemplo de su vida, con la verdad de sus sufrimientos, con su muerte en la Cruz.

Las Bien aventuranzas un programa de vida


Jesús cuida nuestra Vida en todas las situaciones cotidianas .

Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra.
Levanto mis ojos a los montes:
¿de dónde me vendrá el auxilio?

El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. 

No permitirá que resbale tu pie,
tu guardián no duerme;
no duerme ni reposa

el guardián de Israel. 

El Señor te guarda a su sombra,
está a tu derecha;
de día el sol no te hará daño,
ni la luna de noche.

El Señor te guarda de todo mal,
él guarda tu alma;
el Señor guarda tus entradas y salidas,
ahora y por siempre. 


Bienaventurados los pobres en el espíritu.
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:
«Bienaventurados los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos,
porque ellos heredarán la tierra.
Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,
porque ellos quedarán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa.
Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo, que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros».

Comentario al Evangelio

No es una ideología, viene de lo alto.
 «Bienaventurados los pobres de espíritu»
El Evangelio presenta el primer gran discurso que el Señor dirige a la gente, en lo alto de las suaves colinas que rodean el lago de Galilea.
 «Al ver Jesús la multitud, subió al monte: se sentó y se acercaron sus discípulos; y, tomando la palabra, les enseñaba»
 (Mt 5, 1-2). 
Jesús, «se sienta en la «cátedra» del monte» (Jesús de Nazaret, y proclama «bienaventurados» a los pobres de espíritu, a los que lloran, a los misericordiosos, a quienes tienen hambre de justicia, a los limpios de corazón, a los perseguidos (cf. Mt 5, 3-10).

No se trata de una nueva ideología, sino de una enseñanza que viene de lo alto y toca la condición humana, precisamente la que el Señor, al encarnarse, quiso asumir, para salvarla.
 Por eso, «el Sermón de la montaña está dirigido a todo el mundo, en el presente y en el futuro y sólo se puede entender y vivir siguiendo a Jesús, caminando con él» 
Las Bienaventuranzas son un nuevo programa de vida, para liberarse de los falsos valores del mundo y abrirse a los verdaderos bienes, presentes y futuros.
 En efecto, cuando Dios consuela, sacia el hambre de justicia y enjuga las lágrimas de los que lloran, 
significa que, además de recompensar a cada uno de modo sensible, abre el reino de los cielos.
 «Las Bienaventuranzas son la transposición de la cruz y la resurrección a la existencia del discípulo» 
 Reflejan la vida del Hijo de Dios que se deja perseguir, despreciar hasta la condena a muerte, a fin de dar a los hombres la salvación.

Un antiguo eremita afirma: 
«Las Bienaventuranzas son dones de Dios, y debemos estarle muy agradecidos por ellas y por las recompensas que de ellas derivan, es decir, el reino de los cielos en el siglo futuro, la consolación aquí, la plenitud de todo bien y misericordia de parte de Dios... una vez que seamos imagen de Cristo en la tierra»
 El Evangelio de las Bienaventuranzas se comenta con la historia misma de la Iglesia, la historia de la santidad cristiana, porque —como escribe san Pablo— «Dios ha escogido lo débil del mundo para humillar lo poderoso; ha escogido lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta» (1 Co 1, 27-28). 
San Agustín nos recuerda que «lo que ayuda no es sufrir estos males, sino soportarlos por el nombre de Jesús, no sólo con espíritu sereno, sino incluso con alegría» 

lunes, 8 de junio de 2026

León XIV en la homilía de la Misa del Corpus Christi en Madrid:

Palabras del Papa que podríamos acoger de corazón 
Se dirige concreta mente a la iglesia de España .

 "Que la religiosidad no sea un museo del pasado"
Nos invita  a no caer en una fe cómoda y a comprometerse en la construcción del bien común.
la Eucaristía es el "don de la presencia viva de Cristo en medio de nosotros" y un "amor más fuerte que la muerte".

El significado de la procesión
 del Corpus Christi en España no son una "supervivencia folclórica", sino la expresión de la fe en un "Señor Resucitado que está vivo y sigue pasando en medio de nosotros". 
 la procesión significa que Cristo "no permanece encerrado en el templo, sino que sale a nuestro encuentro" para habitar "los lugares de nuestra vida cotidiana".

En este sentido, ha recordado que la Iglesia en España ha unido esta solemnidad con el Día de la Caridad, subrayando que no se trata solo de 
"sacar la custodia, sino de dejarnos sacar nosotros mismos del egoísmo". 


 esta memoria histórica se convierte en "una invitación para el hoy" y para la "construcción del futuro".

Una encomienda para España
 ha lanzado una encomienda clara para "la España de hoy y de mañana". 
Ha pedido que la religiosidad que anima al país 
"no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy". 
 que sea una escuela que enseñe a "arrodillarnos ante Dios y ante el prójimo, porque nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano".

Nos ha recordado a san Manuel González, 
"el obispo de los sagrarios abandonados", 
y a san Juan de la Cruz:
 "Qué bien sé yo la fuente que mana y corre, aunque es de noche". 
Ha concluido su homilía pidiendo que Jesús Eucaristía sea una "fuente que no nos encierra en una devoción privada, sino que nos envía a regar a los hermanos" y a ser "protagonistas de la transformación de la historia".

domingo, 31 de mayo de 2026

6/03/2026 Práctica del dinamismo de la Palabra Encuentro de Jesús y la Samaritana.Juan 4, 5-42.


Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber

Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber
"En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria, llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José. Ahí estaba el pozo de Jacob. Jesús, que venía cansado del camino, se sentó sin más en el brocal del pozo. Era cerca del mediodía.
Entonces llegó una mujer de Samaria a sacar agua y Jesús le dijo: "Dame de beber" (Sus discípulos habían ido al pueblo a comprar comida). 
La samaritana le contestó: "¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?". (Porque los judíos no tratan a los samaritanos). Jesús le dijo: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva".
La mujer le respondió:
"Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua y el pozo es profundo, ¿cómo vas a darme agua viva? ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del que bebieron él, sus hijos y sus ganados?".
 Jesús le contestó: "El que bebe de esta agua vuelve a tener sed. Pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed; el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un manantial capaz de dar la vida eterna".

La mujer le dijo: 
"Señor, dame de esa agua para que no vuelva a tener sed ni tenga que venir hasta aquí a sacarla". 
Él le dijo: "Ve a llamar a tu marido y vuelve". 
La mujer le contestó:
 "No tengo marido".
 Jesús le dijo: "Tienes razón en decir 'No tengo marido'. Has tenido cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad".
La mujer le dijo: 
"Señor, ya veo que eres profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte y ustedes dicen que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén". 
Jesús le dijo: 
"Créeme, mujer, que se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos.
Porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, y ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así es como el Padre quiere que se le dé culto. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad”.
La mujer le dijo:
 "Ya sé que va a venir el Mesías (es decir, Cristo). Cuando venga, él nos dará razón de todo".
 Jesús le dijo: "Soy yo, el que habla contigo".
En esto llegaron los discípulos y se sorprendieron de que estuviera conversando con una mujer; sin embargo, ninguno le dijo: "¿Qué le preguntas o de qué hablas con ella?".
 Entonces la mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y comenzó a decir a la gente: "Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será éste el mesías?". Salieron del pueblo y se pusieron en camino hacia donde él estaba.

Mientras tanto, sus discípulos le insistían: "Maestro, come". Él les dijo: "Yo tengo por comida un alimento que ustedes no conocen". 
Los discípulos comentaban entre sí: "¿Le habrá traído alguien de comer?". Jesús les dijo: "Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra.
¿Acaso no dicen ustedes que todavía faltan cuatro meses para la siega? Pues bien, yo les digo: Levanten los ojos y contemplen los campos, que ya están dorados para la siega. Ya el segador recibe su jornal y almacena frutos para la vida eterna.
De esto es verdadero el dicho: 'Uno es el que siembra y otro el que cosecha'. 
Yo los envié a cosechar lo que no habían trabajado. Otros trabajaron y ustedes recogieron su fruto".

Muchos samaritanos de aquel poblado creyeron en Jesús por el testimonio de la mujer: 'Me dijo todo lo que he hecho'. Cuando los samaritanos llegaron a donde él estaba, le rogaban que se quedara con ellos, y se quedó allí dos días. Muchos más creyeron en él al oír su palabra. Y decían a la mujer: "Ya no creemos por lo que tú nos has contado, pues nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es, de veras, el salvador del mundo".
2 Práctica del dinamismo de la Palabra 
Encuentro de Jesús y la Samaritana.

La historia empieza ubicándonos en el lugar de los hechos, en una ciudad de Samaria, llamada Sicar. para orar, necesitamos ponernos en el lugar de los protagonistas, y meternos en la historia.
Podríamos decir que 
  “Jesús llegó a un pueblo ,llegó  a la isla de Mallorca .
Este llamado So Pobla ,
(era alrededor del mediodía 3 pm 
 En plena siesta donde no encontramos a nadie y el recorrido del camino muy caluroso
Ubicados en el tiempo y en el espacio, es bueno presenciar al protagonista principal: 
1.Jesús. 
Dice la historia que 
Jesús, fatigado del camino se sentó junto al pozo. 

La oración es contemplar fijarnos en todos los detalles fijar la mirada en Jesús.
Contempla a Jesús y pregúntale: ¿Señor, por qué te has fatigado? ¿Será que te cansas de mi indiferencia?
 ¿te estarás cansando de que yo siempre le diga: “más tarde, Señor, ahora estoy ocupado”? 

Tal vez esté cansado, porque toda la semana te estuvo esperando para hablar contigo al menos 15 minutos. 

Escucha su respuesta.
 Sin embargo, por muy cansado que esté, Él sigue creyendo en tu vida y propicia un encuentro.
 Es más, Jesús ha deseado tanto encontrarse a solas con la samaritana, que envió a sus discípulos a la ciudad a comprar comida, 
Hoy también Jesús ha propiciado un encuentro contigo, ¡que sea a solas!

2. Ahora veamos al otro personaje: la Samaritana. Oh
Ella iba al mediodía, a pesar del calor, porque, como veremos más adelante, había cosas de su vida que le daban vergüenza, y prefería no encontrarse con nadie.
 Tal vez en tu vida también hay cosas quisieras ocultar; sin embargo, Jesús quiere encontrarse contigo para transformar tus defectos, tus debilidades, tus pecados. 
Por eso conociendo lo que sucedía en el corazón de la samaritana le pide como un mendigo 
 “Dame de beber”.

Pasos del dinamismo de la palabra
1PREPARACIÓN: 
abrirse a la Palabra de Dios.
Actitud abrirse a Dios,de acogida  
 Y cuál ha sido la respuesta Tal vez la respuesta de la  samaritana 
 «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?», 
Quizás la respuesta de la Samaritana ,no nos parezca muy amistosa, ni que se éste abriendo mucho a la presencia de Jesús. 
Sin embargo teniendo en cuenta el contexto, en que los judíos no se trataban con los samaritanos (algo así como palestinos e israelíes hoy en día), en el simple hecho de responder y seguir la conversación ya le está dando entrada a Jesús. 
en esa época estaba mal visto que un hombre y una mujer conversaron solos en un lugar público, 
tal vez la respuesta más lógica hubiera sido algo como: 
“¡sal de acá, judío!”. 
Pero Si la mujer no lo hubiera    aceptado , Jesús nunca hubiera podido transformar su corazón.
 Veremos cómo poco a poco, Jesús va cambiando la actitud de la mujer.
2 ESCUCHA: 
Escuchar atentamente el proyecto de Dios para tu vida.

«Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva». Mientras que ella sólo buscaba agua, Jesús le ofrece mucho más: le ofrece agua viva.
 El proyecto de Dios siempre es mucho más grande que nuestros proyectos limitados.

Prestemos atención a lo que dice Jesús: 
Si conocieras quién te pide de beber…”. 
Quizás nuestra primera reacción sea: 
“¡pero Señor, yo ya te conozco!”. ¿Estás seguro que conoces todo sobre un Dios que es infinito?
  ¡dejemos que Jesús siga hablando!

“Si conocieras QUIÉN ES el que te pide de beber…”:
 date cuenta QUIÉN ES 
el que te habla. Su consejo no es un consejo más entre los que te pueden dar el psicólogo, tus amigos, etc. Jesús no es uno más entre ellos, Él es Aquel puede darte agua viva que calme tu sed de amor.

III ASIMILACIÓN:
 Meditar y dialogar, el plan de Dios, a través de su Palabra.
Luego de escuchar el plan de Dios para con su vida, empieza el proceso de asimilación. 
Aunque la samaritana siguió el diálogo educadamente; lo primero que hace es sacar todos sus “peros”: 
Señor, no tienes con qué sacarla: Muchas veces nosotros también pensamos el Señor no tiene con qué sacar de nuestro corazón las cosas que nos hacen daño, ni cómo llegar a nuestro corazón. 
Es una forma de decirle: “no creo que tengas lo que yo busco, o lo que yo necesito”.
Pero
El pozo es hondo: 
Señor, entiendo que tienes buena voluntad; pero  mi insatisfacción ,mis dudas ,mis miedos  o mi pecado, es muy grande. 
¿Queremos convencer al Señor que somos un imposible para Él?.
Pero 
¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob?: 
Muchos han tratado de ayudarme y no han podido, ¿qué más puedes hacer tú?. 
Volviendo con historia de la samaritana, luego de soltar todos sus “peros”, se queda a escuchar la respuesta de Jesús. 
«Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed». 
¿En que fuentes estás buscando la felicidad? 
¿Con qué agua estás tratando de saciar tu sed de amor?
 ¿Acaso es posible encontrar la felicidad permanente en un sinnúmero de felicidades pasajeras?
 ¿No te das cuenta que si sigues así nunca podrás saciar tu corazón y seguirás buscando eternamente? 
Nuestro gran error es buscar la felicidad en las cosas, en el dinero, en los títulos, en los honores, en las personas, Aunque nos alegren en determinado momento, ninguno de ellos llena realmente nuestro corazón.
 decía San Agustín. “Nos hiciste, Señor, para ti y nuestra alma estará inquieta hasta que descanse en ti”.
"pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás».
Nos diría Jesús: quien me encuentra, ya no tiene que buscar más. 
Te puede faltar dinero, salud, familia, pero nunca te faltará paz, nunca te faltará el amor de Dios que llena tu corazón.

El agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.
No sólo calmarás tu propia sed, sino que serás como un manantial, donde brote el agua viva de Cristo, que puede a su vez llenar el corazón de los demás. Que puedan dar alegría y felicidad a tu familia, a tus vecinos, a tus compañeros, etc.

"Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla, dice la samaritana.
Señor, dame de tu amor porque mi corazón no tiene paz, porque mi corazón tiene sed, porque buscar cansa, desgasta y no tengo paz. Dame tu agua viva para que mi corazón descanse y no tener que seguir buscando.

✔️Mirad el dinamismo de la Palabra. 
Al principio la mujer estaba reacia a conversar con Jesús. 
Luego entra a la conversación aunque con muchas dudas, y finalmente termina pidiendo a Jesús que le dé el agua viva de la que le habló. 
Todo esto gracias a que escuchó su Palabra, la meditó y la asimiló. Vemos que la asimilación, la va convenciendo. 

3.Jesús podría haber terminado la conversación aquí; sin embargo Él no hace las cosas a medias, sino que le gustan las transformaciones profundas, y por ello va hasta el fondo de su corazón.

Llama a tu marido y vuelve acá. ¿A quién representa el marido? Aquí el “marido” representa a todo ello que es dueño de tu corazón. 
Pregúntate quién es tu marido. Puede ser el dinero, la belleza,los títulos , las modas, el prestigio, tu tu propio orgullo.

No tengo marido. 
Ya no sé a quién entregar mi corazón, porque todos me han fallado.
 Me sirvieron durante un tiempo, me dieron alegrías pasajeras, pero finalmente estoy vacía.

"Bien has dicho que no tienes marido, porque has tenido cinco maridos y el que ahora tienes no es marido tuyo; en eso has dicho la verdad."
Prácticamente, le dice abiertamente lo que la mujer sentía, pero no quería admitir.
 ¿Por qué es que tratamos nuestros problemas con todos, menos con el único que realmente nos conoce, porque nos ha creado?
Dice la mujer 
Señor, veo que eres un profeta. 
Se da cuenta que ésta con alguien que realmente la conoce, y la comprende mejor como nunca nadie la había comprendido.

"Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo".
 Va aflorando una esperanza, hay alguien que no la va defraudar, hay alguien en que sí puede confiar. Cuando venga, nos lo explicará todo. 
Se da cuenta que aunque hay muchas cosas que ella no entiende, hay alguien una sabiduría superior que gobierna todas las cosas.

"Jesús le dijo: «Yo soy, el que te está hablando contigo». 
Ya no sigas buscando, convéncete que yo soy el que buscas, que yo soy el que te puede cambiar, transformar, y saciar la sed de amor que tiene tu corazón. 
Escucha mis Palabras porque son vida para ti, y para los demás. Con estas Palabras el Señor, como buen galán, la terminó de conquistar.

4.- VIVIR: 
La Palabra nos transforma en Cristo, Palabra viva.
El diálogo con Jesús, fue capaz de transformar el corazón de la mujer. 


5.- ANUNCIAR: Transmitir a Cristo con el ejemplo de vida y la Palabra.

Nos dice la Palabra que dejando su cántaro, corrió a la ciudad y llamó a la gente. 
El cántaro es el instrumento utilizado para sacar agua, por lo tanto aquí simboliza todas aquellas cosas a las que se aferraba, y con eso quería calmar su sed. 
Simboliza su vida antigua, sus miedos, sus complejos, 
La mujer, dejando su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente: «Venid a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será el Cristo?»
La mujer salió corriendo de ahí, porque había encontrado el Amor que su corazón buscaba. 
Pero ese convencimiento sólo fue posible a través de un encuentro con Jesús, de escucharlo, de asimilar sus Palabras y de dejarse transformar por Él. 
Dijimos que no hay persona ni cosa que pueda llenar nuestro corazón; 
sin embargo la oración sí nos llena de una alegría tan grande, que DESBORDA nuestro propio ser, y por ello la necesidad de compartirla.

Sigue el ejemplo de la samaritana, que lo único que hizo por contar lo que Dios había hecho en su vida. (“Me ha dicho todo lo que he hecho”). 
Empieza por lo más sencillo, por cosas pequeñas. 
Puedes empezar hoy, compartiendo en casa un versículo, una Palabra sencilla que Él Señor haya hablado a tu corazón. 
 Tú puedes compartir a Cristo, HOY. Y también como la samaritana, llévalos a Cristo.

Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en Él por las Palabras de la mujer que atestiguaba: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»
 La oración sólo se completa cuando se comparte. 

sábado, 30 de mayo de 2026

Venid, adoremos al Dios verdadero, uno en la Trinidad y trino en la Unidad.


El Dios uno y trino,
misterio de amor,
habita en los cielos
y en mi corazón.

Dios escondido en el misterio,
como la luz que apaga estrellas;
Dios que te ocultas a los sabios,
y a los pequeños te revelas.

No es soledad, es compañía.
es un hogar tu vida eterna,
es el amor que se desborda
de un mar inmenso sin riberas.

Padre de todos, siempre joven,
al Hijo amado eterno que engendras,
y el Santo Espíritu procede
como el Amor que a los dos sella.

Padre, en tu gracia y tu ternura,
la paz, el gozo y la belleza,
danos ser hijos en el Hijo
y hermanos todos en tu Iglesia.

Al Padre, al Hijo y al Espíritu,
acorde melodía eterna,
honor y gloria por los siglos.Amén

DINAMISMO DE LA PALABRA Práctica de la oración para enseñar a orar

 


PRIMER PASO DE LA ORACIÓN.- PREPARA LA PALABRA

Es preparar el corazón, la mente, todo tu ser, para tener una actitud y preguntarte 

¿Delante de quien estoy?

Has un saludo ......

 Pide al Espíritu Santo, confiar en Dios, pide que te ilumine, si vas a escuchar o leer pautas, o el comentario del evangelio , 

escribe en un cuaderno todo lo que en tu corazón Te llama la atención ,y ya es una actitud de fe 

¿Crees en la Palabra? ¿Crees que tiene la fuerza para cambiar tu vida?

 Despójate de todo aquello que te impide orar 

(preocupaciones, problemas, trabajo, estudios ) 

porque ya cuando has decidido ir a escuchar una predicación, y orar, se supone que ya todo lo has planificado y organizado. 

Por lo tanto vas a una oración sosegad@, más tranquil@.

Pídele perdón a Dios.

Agradécele por este rato de oración, por lo bueno que es y nos ama tal cual somos.

Pide el fruto de la oración. Lo puedes desde el evangelio de hoy ,desde el comentario de la palabra.

Ponle un título a tu oración del tema que entiendes que Jesús te habla.

Ejemplo: Entonan la canción: Tú has venido a mi orilla, no has buscado, ni a sabios ni a ricos Señor, tan sólo quieres que yo te siga. Señor, me has mirado a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre, en la arena he dejado mi barca, junto a Ti buscaré otro mar. 

Lees la cita " Ven y sígueme 

¿Qué frutos intuyes, que vas a obtener, después de tu oración?  

El fruto será: El Señor me llama por mi nombre y quiere que yo le siga ( el cómo te lo dirá en oración) 

Ponte en manos de María y pídele sencillez de corazón para dejarte guiar por el Espíritu Santo. 

 Dile que te enseñe a cuidar ese tesoro que Dios te ha regalado, como Ella cuidó a Jesús.

SEGUNDO PASO DE LA ORACIÓN.- ESCUCHA LA PALABRA

Vuelve a leer las pautas escritas o predicadas o el texto bíblico y subraya lo que más te ha impactado o que parecen dirigidas a ti.

Lee la cita detenidamente. 

Un ejemplo es el de Jeremías 1,4-10) 

"Me llegó una palabra de Yavé: Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones.» Es Dios quien te está hablando y con fe escucha esa Palabra que hoy te quiere dirigir, se dirige a ti ahora de manera personal, con tus nombres y apellidos, y te habla en tu lenguaje, porque te conoce, disfruta de su voz cuando lees y agudiza tu oído para escucharle desde tu corazón, desde lo más profundo de tu ser.

Ponte de protagonista en la cita. 

En este caso ya no se dirige a Jeremías, se dirige a ti. Ejemplo: A mí, me llegó una palabra de Yavé: Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones.

¿Qué entiendes por su Palabra?  

A mí, me dice que me conoce desde que estaba en el seno de mi madre y que antes de que naciera el me consagró para hacer profeta de las naciones.

 Aquí comienza el diálogo con el mismo Dios, que está buscando a su criatura y tú sales a su encuentro y le dice habla Señor ,que te escucho.

  ¿Qué me quieres decir, Señor?  

Jesús en su palabra me dice : Conozco, lo más profundo de tí, desde tus entrañas, el fondo de tu corazón, la profundidad de tu mente y todo tu ser, por eso sé lo que eras en el seno de tu madre, desde que estabas ahí, soñé con tu vida y me ilusionaba, pensar, que con mi Palabra, tú irías a sanar los corazones tristes, rotos por las decepciones, malos tratos o tanto activismo: van y vienen, hacen cosas , y se les va la vida, sin llegar a ser felices.

Señor ¿Con que intención, me dices esto?

Jesús:

 Mi Padre, cuando te creó a tí y a todos los seres humanos, os ofreció un mundo bonito, todo en orden y en armonía para que disfrutasen, os dió todo, para ser feliz, y sobre todo os regaló mi presencia, nosotros estamos vivos en tu corazón para dialogar, para disfrutar ser feliz con un único proyecto amar como Yo Jesús.

¿Tú, que dices de esto? 

Señor Yo siento que en el fondo de mi corazón, deseo un mundo mejor, quisiera amar a todo el mundo conforme tú los amas, mirarlos con tus ojos, quisiera ser como tú, pasar por esta vida haciendo el bien.

 Sentir ese llamado a ser como tú, para ayudar a mis hermanos a no estar tristes, deprimidos, que vean lo que tú, cada día nos regalas.

TERCER PASO DE LA ORACIÓN.- ASIMILA LA PALABRA:

Es el momento, más crítico, y que a veces no queremos vivirlo, pero es un paso de conocernos a nosotros mismos, como Dios nos conoce.

Es reconocer que no vivimos lo que entendemos de la Palabra . 

Continuamos con el diálogo:

 Si deseo hacer el bien ¿Por qué no lo hago? 

Jesús, recuesto mi cabeza sobre tu pecho, para sentir el gran amor que tú sientes por mí, quiero escuchar los latidos de tu corazón y sentir que a veces no soy lo buena que quisiera y que no sé corresponder al gran amor que tú me tienes.

Jesús: ¿Por qué?  

 Me falta la fe para creer en tu Palabra, en todo lo que me dices, que me conoces, que me has dado capacidades para amar a todos, no abro mi corazón para acoger tu Palabra.

Jesús: 

¿A quién no puedes acoger?

Discierne lo que has de cambiar:

Jesús: 

Sabes, que aunque tú no me veías, ni me conocías, yo estaba a tu lado como hoy, amándote, tanto te he amado que vales el precio de mi sangre, he entregado mi vida, para que tengas vida y vida en abundancia. 

 Jesús dime ¿cómo volver a ti? ¿Cómo valorar mi vida, como tú la valoras? 

Jesús:

 Yo mismo te enseñaré a creer en mi Padre, a valorar tu vida, y hacer de ti una persona dócil a mi Palabra y serás lo que mi Padre sueña contigo, profeta de las naciones.

Decídete por su Palabra

 Lo que tú me pides Señor, coincide con lo que yo profundamente deseo y me haces feliz, me haces más amiga tuya, y sobre todo me acompañas y me enseñas, cómo vivir tu Palabra, me dispongo a querer a amar a todas las personas sobre todo a las que me rodean y me son difícil de aceptar .

CUARTO PASO DE LA ORACIÓN.- VIVE LA PALABRA

Define concretamente con quién, cuándo y dónde vas a dar vida a la Palabra que Dios te ha regalado hoy.

 Es el fruto de la oración, es el tesoro que Dios te ha dado, dile a la Mamá, que te ayude a guardarlo como Ella lo hizo, y que este fruto se haga Vida por obra del Espíritu, para que Jesús se encarne en nosotros.

Gusta y saborea cuán bueno es el Señor

Gracias Papá, Hijo, y Espíritu Santo, porque realmente es un gozo hablar con vosotros, es disfrutar del inmenso Amor-Vida que nos quieren regalar con cada una de sus palabras, ya no soy la misma que cuando empecé la oración, siempre termino feliz, porque me llamas a ser realidad tu sueño, ser feliz, no hay mayor felicidad, que hacer tu voluntad, me haces libre, dar a conocer que tu Amistad es fuente para hacer amistad con cada una de las personas con quien me relacione hoy.

Comparte lo que quieres vivir

Voy a compartir lo que quiero vivir hoy, con mi familia, mis amigos en el trabajo, ahí donde vaya.

QUINTO PASO DE LA ORACIÓN.- ANUNCIA LA PALABRA

Esta oración me puede ayudar para dar pautas, para dar un testimonio de lo que Dios va haciendo con mi vida, puedo prepara una charla, esto hará que permanezca unida a Él y dar frutos en abundancia. Y así seré profeta de las naciones y hazle que otros también sean profetas.

Nota.- ¿Quién es profeta? Aquel a quien Dios reviste de su autoridad para que comunique su voluntad a los hombres y los instruya. Para realizarla según el plan de Dios, es necesario que hablemos verdaderamente en nombre de Dios, o mejor aún, que el Espíritu Santo se sirva de nuestros labios para comunicar sus mensajes a través de nosotros. Profeta es todo cristiano que asume su tarea de anunciar a Jesucristo y denunciar el pecado y los atentados a la vida. 








  • 1.¿QUÉ ES EL DINAMISMO DE LA PALABRA?

    • Partimos de que Dios está vivo y presente en las Sagradas Escrituras, de que en ellas no solo están las letras, o las ideas de Dios, sino que, al orar desde esta Palabra, Dios que sale a nuestro encuentro para entablar una amistad con nosotros

    • A veces se nos hace más fácil hacerlo con Jesús pero lo cierto es que Él es la Palabra encarnada del Padre. 

    • Lo llamamos “dinamismo de la Palabra de Dios” porque estamos convencidos de que la Palabra de Dios es vida, como lo dice Jesús: 

    • Las palabras que  he dicho son espíritu y vida” (Jn 6, 63) 

    • cuando entramos en contacto con ella, produce en nosotros un dinamismo de vida.

    • Cuando oramos la Palabra, la escuchamos, la asimilamos ,vivimos,anunciamos . nos transmite la misma Vida de Dios.

    •  Como también lo dice Hebreos 4, 12: 

    • La Palabra de Dios es viva y eficaz, más penetrante que espada de dos filos…”. 

    • Entrando en este dinamismo, dejamos que esta Palabra, por medio de la oración, obre en nosotros este proceso. Así lo dice la palabra en Isaías 55, 10-11 “Del mismo modo que descienden la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá de vacío, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé la simiente al sembrador y produzca pan para comer, así será la palabra de mi boca: no tornará a mí de vacío, pues realizará lo que me he propuesto y será eficaz en lo que le mande”. 

    • La Palabra de Dios tiene un efecto en nosotros. Ella es como la lluvia y la nieve que producen todo un dinamismo en la tierra en la que caen, la Palabra de Dios orada inicia un dinamismo de vida en la persona que la recibe, que se abre a ella, la profundiza, la asimila. Dinamismo que produce vida, fruto que pronto se nota en la vida de quien lo acoge, en sus gestos, en sus palabras. 

    • Es muy importante el silencio exterior e interior. No estamos acostumbrados al silencio, pero es ahí donde podemos escuchar a Dios y dejar hablar al corazón. En el silencio aparece la voz de Dios. Silencio tanto exterior como interior. Nos recomendaba Jesús: cuando ores entra en tu cuarto, cierra la puerta. Es necesario cerrar la puerta a los pensamientos. Decía santa Teresa de Jesús la cabeza es la loca de la casa, es decir que sale por donde menos te lo esperas. acallar las preocupaciones, las palabras de los demás, las teorías, incluso lo que ya sabemos de Dios, las oraciones aprendidas .

    • En la oración lo más importante es lo que dice Dios. Acallar y dejar que el corazón acoja y responda a lo que Él te propone. 

  • 2.Presentación de los pasos del Dinamismo interno propio  de la Palabra de Dios:

    • Prepara (disponibilidad), 

    • Escucha (qué, por qué, para qué), 

    • Asimila, ¿qué significaría para ti? ¿necesitas hacer algún cambio en tus hábitos normales? No solo externamente, también en nuestro interior.

  •        Vive la Palabra , lo que más nos frustra es ver claro y no hacer           lo que veo…

  •        Anuncia la Palabra, lo que te hace feliz es compartir aquellas experiencias  buenas que te han ayudado.

  • 1er punto del dinamismo:

  •  Preparar el corazón y el ambiente y practica las condiciones para orar: (tiempo, disponibilidad, fidelidad, soltar tus preocupaciones, espacio, lugar, silencio, fe [¡es Dios quien me habla!]). 

Vamos a profundizarlo desde la cita de Lc 10, 38-42. 

  • Cerramos los ojos y escuchamos reteniendo sus reacciones y actitudes.

  • Imaginamos lo que pensaron las hermanas cuando supieron que Jesús venía a verlas…

  •  Nos fijamos también en la respuesta de Jesús. 

  • Lee la Palabra Lc.20,38-42

38"Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa.

 39 Ésta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.

 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.

 41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.

 42 Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

En silencio releo el texto intentando ver mi preparación para recibirle en mi día a día:

  • Él está conmigo siempre, pero ¿qué tendría que hacer yo para recibirle cada día y acogerle en algún momento?

  • ¿qué me lo impide?

  • ¿qué me ocupa?, ¿qué me preocupa?

  • ¿desde la respuesta de Jesús veo cómo necesito prepararme para escuchar su Palabra?

  • Canto: 

escuchamos “DESDE BETANIA” de Salomé Arricibita

 intentando ver por qué nuestro deseo interno de encontrarle no se cumple.  


Troballa de Jesús amb la SamaritanaJoan 4, 5-42


Pràctica del dinamisme de la Paraula: Troballa de Jesús amb la Samaritana
Joan 4, 5-42
1. Situació i context
La història comença situant-nos al lloc dels fets, en un poble de Samaria anomenat Sicar. Per pregar, necessitam posar-nos al lloc dels protagonistes i endinsar-nos en la història.
Podríem dir que:
«Jesús arribà a un poble, aquest anomenat So Pobla (era cap al migdia, al voltant de les 3 de la tarda), en plena migdiada, on no trobàvem ningú, i després d’un camí molt calorós».
Situats en el temps i en l’espai, és bo presenciar al protagonista principal: 
Jesús.
La història diu que Jesús, fatigat del camí, s’assegué al brocal del pou.
La pregària consisteix a contemplar i fixar-nos en tots els detalls, posar la mirada en Jesús.
Contempla Jesús i pregunta-li:
«Senyor, per què t’has fatigat? Serà que et canses de la meva indiferència? 
Et cansaràs de que jo sempre et digui: “Més tard, Senyor, ara estic ocupat”?»
Potser està cansat perquè tota la setmana t’ha estat esperant per parlar amb ell almenys quinze minuts.
Escolta la seva resposta.
Però, per molt cansat que estigui, Ell continua creient en la teva vida i propicia un encontre.
Jesús ha desitjat tant trobar-se a soles amb la samaritana, que envià els seus deixebles al poble a comprar menjar.
Avui també Jesús ha propiciat un encontre amb tu, a soles!

2. La Samaritana
Ara vegem l’altre personatge: la Samaritana.
Anava al migdia, malgrat el calor, perquè hi havia coses de la seva vida que li feien vergonya i preferia no trobar-se amb ningú.
Tal vegada a la teva vida també hi ha coses que voldries amagar; però Jesús vol trobar-se amb tu per transformar els teus defectes, debilitats i pecats.

«Dóna’m de beure».
1.Preparació:
Obrir-se a la Paraula de Déu.
Actitud d’acollida, d’obrir-se a Déu.
Potser la resposta de la dona no ens sembla molt amistosa ni molt oberta a la presència de Jesús:
«Com és que tu, essent jueu, em demanes de beure a mi, que sóc samaritana?»

Però, tenint en compte el context (els jueus no es tractaven amb els samaritanos, com ara palestins i israelites), amb el simple fet de respondre i continuar la conversa ja dóna entrada a Jesús.
En aquella època estava mal vist que un home i una dona conversessin sols en un lloc públic.
 La resposta més lògica hagués estat: «¡Surta d’aquí, jueu!».
Però si la dona l’hagués rebutjat, Jesús mai hauria pogut transformar el seu cor.
Veurem com poc a poc, Jesús va canviant l’actitud de la dona.
2.1 Escolta
Escolta atentament el projecte de Déu per a la teva vida.
«Si coneguessis el do de Déu i qui et diu: “Dóna’m de beure”, tu li ho demanaries a ell, i ell et donaria aigua viva».
Mentre ella només buscava aigua, Jesús li ofereix molt més: aigua viva.
El projecte de Déu sempre és molt més gran que els nostres projectes limitats.
Fixem-nos en el que diu Jesús:
«Si coneguessis qui és el que et demana de beure…»
Potser la nostra primera reacció sigui: «Però Senyor, jo ja et conec!»
¿Estàs segur que coneixes tot sobre un Déu que és infinit?
Deixem que Jesús segueixi parlant.
«Si coneguessis QUI ÉS el que et demana de beure…»
Adona’t de qui és el que et parla.
El seu consell no és un consell més com els que poden donar-te el psicòleg o els amics.
Jesús no és un més entre ells. Ell és l’únic que et pot donar aigua viva que saci la teva set d’amor.

III. Assimilació
Meditar i dialogar amb el pla de Déu a través de la Paraula.
Després d’escoltar el projecte de Déu, comença el procés d’assimilació.
Encara que la samaritana seguí el diàleg educadament, el primer que fa és treure tots els seus “peros”:
«Senyor, no tens amb què treure aigua».
Moltes vegades també pensam: «Senyor, no tens com treure del nostre cor allò que ens fa mal?»
«El pou és fons».
«Senyor, entenc que tens bona voluntat, però la meva insatisfacció, els meus dubtes, els meus pors o el meu pecat són molt grans».
«¿Ets més gran que el nostre pare Jacob?»
Molts han intentat ajudar-me i no han pogut. Què més pots fer tu?
Després de deixar anar tots els “peros”, la dona s’atura a escoltar la resposta de Jesús:
«Tot aquell que begui d’aquesta aigua tornarà a tenir set».

¿En quines fonts estàs buscant la felicitat?
¿Amb quina aigua intentes saciar la teva set d’amor?
¿És possible trobar felicitat permanent en un munt de felicitat temporal?
San Agustí deia:
«Ens has fet, Senyor, per a tu, i el nostre cor estarà inquiet fins que descansi en tu».
«Però el qui begui de l’aigua que jo li donaré, mai més no tindrà set».
Qui troba Jesús ja no ha de buscar més.
Et pot faltar diners, salut, família, però mai no et faltarà la pau ni l’amor de Déu que omple el cor.
L’aigua que jo li donaré es convertirà dins ell en una font d’aigua que brolla per a la vida eterna.
No només calmarem la nostra set, sinó que serem com un manantial que brolla aigua viva de Crist, per omplir també el cor dels altres: família, veïns, companys…

La samaritana diu:
«Senyor, dóna’m d’aquesta aigua perquè no torni a tenir set i no hagi de venir aquí a treure-la».
«Dóna’m del teu amor perquè el meu cor no té pau, perquè el meu cor té set, perquè buscar cansa i desgasta. Dona’m la teva aigua viva perquè descansi i no hagi de seguir buscant».

✔️ Mirau el dinamisme de la Paraula
Al principi, la dona era reticent a parlar amb Jesús.
Després entra a la conversa, encara amb dubtes, i finalment demana a Jesús que li doni l’aigua viva.
Tot això gràcies a que va escoltar la Paraula, la va meditar i l’ha assimilat.
L’assimilació la va convençent.
3. Transformació profunda
Jesús podria haver acabat la conversa aquí, però Ell no fa les coses a mitges. 
Li agraden les transformacions profundes, i per això va fins al fons del seu cor.
«Crida el teu marit i torna aquí».

¿A qui representa el marit?
Aquí, el marit representa allò que és amo del teu cor: diners, bellesa, títols, moda, prestigi, orgull…
«No tenc marit».
«Ja no sé a qui entregar el meu cor, perquè tots m’han fallat».
Els serviren un temps, li donaren alegries passeres, però finalment estava buida.
«Has dit la veritat: no tens marit, perquè n’has tengut cinc i el que ara tens no és el teu marit».
Jesús li diu clarament el que ella sentia però no volia admetre.
Per què tractem els nostres problemes amb tothom menys amb l’únic que ens coneix de veritat, que ens ha creat?
La dona diu:
«Senyor, veig que ets un profeta».
Se n’adona que està amb algú que la coneix i la comprèn millor que ningú.
«Sé que vindrà el Messies, el Crist».
Sorgeix l’esperança: hi ha algú que no la defraudarà, algú en qui pot confiar.
Quan vingui, ens explicarà tot.
Jesús li digué:
«Jo sóc, el qui parla amb tu».
Ja no cal seguir buscant.

Convèncer-se que Ell és el que cerques, el que pot transformar-te i saciar la teva set d’amor.
Escolta les meves Paraules: són vida per a tu i per als altres.

4. Viure
La Paraula ens transforma en Crist, Paraula viva.
El diàleg amb Jesús transformà el cor de la dona.
5. Anunciar
Transmitir Crist amb exemple de vida i la Paraula.
La dona deixà el seu càntir i corré al poble a parlar a la gent.
El càntir simbolitza allò a què s’aferrava per calmar la seva set: la seva vida antiga, pors, complexes…
«Veniu a veure un home que m’ha dit tot el que he fet. ¿No serà el Crist?»
La dona sortí corrent, perquè havia trobat l’Amor que buscava el seu cor.
Això només va ser possible gràcies a un encontre amb Jesús, escoltar-lo, assimilar les Paraules i deixar-se transformar per Ell.
La pregària es completa quan es comparteix.

Segueix l’exemple de la samaritana: començar amb coses petites.
Avui pots compartir un versicle, una Paraula que Déu t’ha parlat.
Pots portar a Crist a altres, com la samaritana.
Molts samaritanos cregueren per les Paraules de la dona: «M’ha dit tot el que he fet».