Encuentro de Jesús y el paralítico en la Piscina.
Hay en Jerusalén, junto a la puerta de las ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda. ...y allí estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos.
Estaba también allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.
La Mirada de Jesús
Jesús se adelanta para ayudarnos a liberarnos de todas las ataduras
Jesús, al verlo echado, y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo, le dice:
«¿Quieres quedar sano?».
Jesús nos pide permiso para curarnos ante todo está la libertad de la persona que , puede vivir atado con cargas pesadas,o puede vivir en libertad .
Puede suceder que Jesús nos está brindado la curación ,y nosotros estemos acomodados a un pasado con una mirada pesimista víctimas de una situación que no queremos soltar .
Y parece que ya no hay solución y tenemos que vivir así toda una vida .
"El enfermo le contestó: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado».
A pesar de nuestras quejas,negativismo y falta de esperanza .
"Jesús le dice:
«Levántate, toma tu camilla y echa a andar».
Jesús tiene Autoridad para liberarnos , su palabra actúa inmediatamente.
"Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar. "
Aquel día era sábado, y los judíos dijeron al hombre que había quedado sano:
«Hoy es sábado, y no se puede llevar la camilla».
Estaban aferrados a la ley no les interesa que este hombre esté sano, sino que cumpla la ley .
Cuantas prácticas religiosas que las realizamos como un cumplimiento ,pero a tí Jesús lo que te interesa es el corazón que ame , cuantas heridas curadas a base de mucho amor tuyo Jesús Pero no te conocemos
"Él les contestó:
«El que me ha curado es quien me ha dicho:
Toma tu camilla y echa a andar». Ellos le preguntaron:
«¿Quién es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?».
Cuantos milagros Jesús ha realizado en nuestra vida y no siquiera sabemos reconocer que ha sido Jesús,y no las personas .
No te conocemos como este hombre "que había quedado sano no sabía quién era, porque Jesús, aprovechando el barullo de aquel sitio, se había alejado.
Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice:
«Mira, has quedado sano; no peques más, no sea que te ocurra algo peor».
Reflexión.
Hoy Jesús te hace la misma pregunta
"¿Quieres curarte? ¿Quieres? Parecería que la respuesta es obvia:
¿por qué preguntas?
Y es que nada lo haces por casualidad, con este gesto me muestras lo importante que es para ti mi libertad.
Solo quieres entrar en mi vida y hacer tus milagros, si yo quiero. Solo puedes actuar, si yo quiero.
Y aún hay más, a veces me preguntas:
“¿qué quieres?”, y te respondo cualquier otra cosa.
Respondo con mis quejas, mis lamentaciones.
Respondo como ese hombre tendido dando explicaciones de todo lo que no puedo hacer para obtener lo que quiero.
Pero, Jesús, no lo tomes a mal, no es que no quiera aceptar tu ayuda. A veces ni siquiera me he detenido a saber lo que realmente quiero y si lo sé a veces me aferro a pensar que llegará por “la agitación del agua” (por otros caminos).
No me doy cuenta de que eres Tú quien me pregunta porque eres Tú quien lo hará. ¡Creo, Jesús, pero dame la fe que me falta!
Que mi fe sea ese espacio que te doy para poder actuar en mí. ¡Quiero que puedas manifestar tus obras en mí!
Encuéntrame en el camino, detenme, mírame con esa mirada que lo penetra todo y enséñame a guardar silencio para ir al interior, para dejar que mi corazón revele lo que en verdad quiero pedirte y ahí en ese encuentro permíteme pedírtelo todo para poder recibirlo todo de ti".(Oración Papa Francisco)
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