martes, 30 de diciembre de 2025

HAS MEMORIA DE TODO LO QUE EL SEÑOR HA HECHO EN TÌ





Señor Jesús quiero que recordemos juntos lo que tú has hecho en mí

En  todos  estos años de mi vida misionera

Primero  te  quiero agradecer  porque si estoy aun ahora aquí en este momento como misionera  Verbum Dei es porque tú me has  ido dando la gracia, la fuerza,  y la alegría de continuar el camino.

Me ha sostenido tu fidelidad, y me has dado la gracia también de serte fiel, en lo que yo he  tenido de luz, me has dado la fortaleza,  en medio de dificultades,  que he tenido y que he pasado a lo largo del camino, me has mantenido en un camino de fe donde ha habido momentos en que he sentido tus pasos, tu presencia, y he experimentado una alegría, un gozo  que no se puede expresar, pero también he experimentado momentos donde no he sentido  tu presencia, pero  si mucha luz que siempre la he tenido, aún en la aridez,  y  la paz interior  signo de  tu  presencia.

Cuantas veces recuerdo después del curso de formación  en Venezuela,  mi primera comunidad, y Pilar Jordà(Pili pato) me cantaba esta canción :

“oh, oh mi Dios  quien eres tú lo más cerca y más lejano que hay en el hombre, siento   el rumor  de tu presencia  te  he buscado en el monte y en el mar  y ahora cansado del camino ahora descubro que es  en mi donde tú estás.”

Y  esta canción me hacía llorar, porque cuando sentía  que no estabas, estabas en mi , en mi corazón.

Si a lo largo de toda mi vida  esta certeza de fe me ha acompañado.

La certeza de tú Amor es lo que me ha mantenido  a  lo largo de mi vida misionera,  aun en  las dificultades.  

Siempre me has colmado el corazón, y te he experimentado como esposo, amigo, hermano,  como Padre, y como Madre.

Me he  experimentado en todas las etapas de mi  vida  muy comprendida,  y aceptada, muy amada,  muy valorada,

Recuerdo en los comienzos de mi vida misionera,  que mi deseo era ser una gran apóstol,  y recuerdo que en el curso  de formación una  misionera me decía tú serás  una buena misionera para latino América, siempre esperé  ese  momento, desde mis ojos  esa promesa  no la veía cumplida, al contrario me sentía pequeña,  y que la talla de esa gran  misionera  no la alcanzaba.

Y aún desde mi mirada lo  sigo viendo así. Algunos años sentía tristeza, , porque no llego, no alcanzo,  no soy este gran apóstol.

Hasta que  he comprendido que soy la misionera apóstol, por tus caminos de abajamiento, de pequeñez, de pobreza, sencillez, humildad, y que es por este caminito que tu  quieres que yo sea una gran apóstol misionera, y ha habido momentos  en donde tu me has confiado mucho, me has dado responsabilidades  y han  habido momentos donde he vivido  mi entrega desde lo pequeño. entiendo que para aprender a  vivir mi ser  misionera. Apoyada en lo esencial, y no en lo externo en lo  que hago, sino apoyada en tu Amor. Es lo único que me pides dando sencillamente lo que me vas pidiendo y confiándome a las personas  que tu quieres.

Hoy Señor me haces entrar en tu mirada y me haces valorar  mi entrega, mi vida, y me haces entender  que lo importante es el ser que el hacer y que desde  donde estoy  puedo vivir y seguiré viviendo estos caminos tuyos, quiero Jesús decirte que no quiero ser dueña de mi vida y de mi voluntad quiero aceptar lo que tú me digas atreves de la comunidad.

Te amo Luisa desde siempre te he amado y te seguiré amando.

Yo habito en tu interior, entre tu y yo  hay una comunión,  estamos estrechamente unidos,  nada ni nadie  nos podrá separar,

Permanece en mi amor si permaneces en mi amor te mantendrás en mi auténtica alegría yo soy tu cimiento.

 Que  regalo  poder construir mi vida sobre este cimiento por haberte

conocido un día, porque me llamaste, me elegiste, me amaste,  y me regalaste una vocación, gracias  Jesús  por no ser  solo tuya, sino hacer de mi vida  un regalo para toda la humanidad, de generación en generación.

 en  mi vida ha habido vientos  fuertes, tormentas, lluvias torrenciales, terremotos, temblores, pero  mi vida no se ha hundido.

Porque tu me has sostenido y esto me hace  vivir en confianza.

Te pido por  las personas  que no creen en ti,  pero porque no te conocen y están  construyendo su vida,  sobre arena,aunque  tengan una  buena carrerea, , aunque sean inteligentes,  y guapas, ,jóvenes,  pero les falta lo esencial, el Amoe.

 Que eres tu,  por eso hay vacìo, desorientación, sin sentido,soledad, y mucha carencia de amor.

Si te pudieran acoger  Jesùs, ,acoger la fe, .

No es cuestión de  comprender nada, solo creer que eres persona,  entendiendo que el ser persona atañe al ser espiritual.
Te pido  jesùs por ellos para que construyan su vida sobr

Prólogo Libro poesias


Prólogo

Orar es hablar con Dios, con palabras sencillas o con el silencio del corazón. No se trata de hacerlo perfecto, sino de abrirse con confianza, como un hijo que habla con su Padre.

Este libro recoge poemas que son oraciones. Están escritos para ayudarte a descubrir que todos podemos rezar: con gratitud, con esperanza, con fe, incluso en los momentos de dolor.

Cada página es una invitación a detenerse un instante y dejar que Dios escuche lo que llevamos dentro. Ojalá estos versos te ayuden a dar tus primeros pasos en la oración y a sentir que nunca estás solo, porque Él siempre está cerca.

Oración

Señor, bendice a cada persona que abra este libro. Que al leer estas oraciones encuentre paz, fuerza y esperanza. Y que en cada palabra descubra tu amor infinito. Amén.

Dedicatoria

A todos los que buscan un momento de paz en medio de la vida.
A los que desean aprender a orar y abrir su corazón a Dios.
Este libro es para ti, que anhelas descubrir que la oración es un regalo sencillo, cercano y lleno de amor.


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Introducción

Este libro no está pensado para leer de principio a fin como una novela. Cada poema es una oración, y puedes elegir leer uno cada día, en silencio o en voz alta.

No importa si no sabes orar o si nunca lo has intentado: basta con dejar que las palabras te acompañen y hacerlas tuyas. Al leer, puedes detenerte en una frase que te llegue al corazón, repetirla como un susurro o guardarla como una pequeña oración personal.

La oración no tiene horarios ni reglas complicadas. Puedes rezar en la mañana para empezar el día, en la noche para descansar en paz, o en cualquier momento en que necesites sentir a Dios cerca.

Que estas páginas sean un espacio de encuentro y confianza. Y que poco a poco descubras que orar no es difícil: es simplemente abrir el corazón y dejar que Dios entre en él.


viernes, 26 de diciembre de 2025

El Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios


«La virgen se llamaba María». El evento más grande de la historia comienza del modo más pequeño. Una jovencita es elegida en un pueblo a las orillas de un país que está sometido a un imperio. Dios envía su ángel a una casa humilde, y allí decide iniciar la redención del mundo entero.

¡Qué grande es María! Y curiosamente es grande porque es pequeña, pues deja espacio en su corazón para Dios. No vive llena de sí misma; no sabemos qué proyectos tenía, fuera de su matrimonio con José y de su propósito de virginidad; el Evangelio no nos dice cuáles eran sus habilidades, ni su experiencia en el trabajo, ni sus áreas de interés, nada… Todo lo que María era hasta entonces se convirtió en una ofrenda a Dios. Se lo dio todo, y tomó lo que el Señor le pedía: ser la Madre de Dios.

Tras el momento de la Anunciación, María comenzó un camino de fe. 

Sabía que sería madre, y que su Hijo sería grande. Los detalles, sin embargo, estaban todavía ocultos:

  ¿Cómo evitar un malentendido con su esposo?

 ¿Acaso viviría como madre soltera? 

¿Quién se encargaría entonces de dar sustento al niño? 

¿Cómo lograría su Hijo llegar a ser de importancia en Israel, viniendo de un hogar tan lejano y pobre?

 ¿Era posible que alguien reinara en ese rincón dominado por los romanos?

 Y aun así, María confía. Todo estaba en las manos de Dios, Él se encargaría de que las cosas fueran saliendo, paso a paso…

Gracias, María, por vivir abierta de par en par a la Voluntad de Dios. 

Con tu obediencia hemos recibido a Jesús, nuestro Salvador.

  Enséñame, madre, a ser atento como tú a los mensajes de Dios. Ayúdame a poner su Voluntad en el primer lugar de mis planes y acciones. 

Acompáñame en el camino, que avance siempre con fe y por la fe.

Que en este día y todos los días pueda repetir tu oración: «Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra».

«En el “sí” de María está el “sí” de toda la historia de la salvación 

y ahí comienza el último “sí” del hombre y de Dios: 

ahí Dios recrea, como en el principio con un “sí” hizo el mundo y el hombre, esa hermosa creación: con este “sí” 

yo vengo para hacer tu voluntad, y de una manera más maravillosa recrea el mundo, nos recrea a todos nosotros. 

Es el “sí” de Dios que nos santifica, que nos hacer ir hacia adelante en Jesucristo. Por eso, hoy es el día justo para dar gracias al Señor y preguntarnos: 

¿soy hombre o mujer del “sí” o soy hombre o mujer del “no”? O ¿soy hombre o mujer que miro un poco hacia otro lado, para no responder?

 Que el Señor nos dé la gracia de entrar en este camino de hombres y mujeres que han sido capaces de decir el “sí”».

(Homilía del papa Francisco, 8 de abril de 2016, en santa Marta).

sábado, 20 de diciembre de 2025

"Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús."


“Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. 

¿Puede haber algo más grande que este gozo, oh Virgen Madre? ¿Puede haber algo por encima de esta gracia que solo tú tienes recibida de parte de Dios? ¿Se puede concebir algo más gozoso y más luminoso? Todo queda lejos detrás de tus maravillas; todo se encuentra por debajo de tu gracia. Los privilegios más ciertos no ocupan más que el segundo lugar y no poseen sino un resplandor más pequeño.

El Señor está contigo”.

¿Quién se atrevería a rivalizar contigo sobre este punto? Dios nace de ti. ¿Quién no te cederá, pues, gozosamente y de inmediato el primer lugar y la excelencia del mismo? Por eso cuando te contemplo situada por encima de todas las criaturas, proclamo altamente tus alabanzas: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. El gozo que emana de ti no solamente se concede a los hombres sino a todas las potestades angélicas del cielo.

Dios mismo habita corporalmente en tu seno; y sale de él como el Esposo (Sl 18, 6) para llevar a todos los hombres el gozo y la luz divinas. Es en ti, oh Virgen, que Dios, como en un cielo purísimo y luminoso “ha puesto su morada” (cf Sal 75, 3). De ti “sale como el esposo de su alcoba”, imitando la carrera de un gigante, “a recorrer su camino”, el de su vida, que llevará la salvación a todos los vivientes. Extendiéndose “por un extremo del cielo llega al otro extremo” como el sol (Sl 18, 6-6), y llenará todas las cosas con su calor divino y su luz vivificante.

San Sofronio de Jerusalén, obispo (s. VII) • Homilía para la Anunciación, 2








viernes, 19 de diciembre de 2025

Zacarías ante la noticia del Ángel Gabriel Lucas 1, 5-25.


Zacarías era un sacerdote justo, fiel a la Ley del Señor, pero con el paso del tiempo había perdido la esperanza. Él y su esposa Isabel eran estériles y ya ancianos. Había rezado mucho, pero su corazón se había acostumbrado a pensar que nada cambiaría.
Cuando el ángel le anuncia que tendrá un hijo, Zacarías duda
No porque fuera un hombre malo, sino porque ya no esperaba que Dios actuara. Su silencio hasta el nacimiento de Juan es signo de esa incredulidad, pero también un tiempo de aprendizaje.
Dios elige precisamente una situación de esterilidad para mostrar que Él puede recomenzar la vida donde el ser humano ya no puede. Antes del nacimiento de Jesús, Dios anuncia que nada es imposible para Él.
En Adviento, también nosotros somos llamados a recuperar la confianza. Esperamos a Aquel que viene a hacer nuevas todas las cosas. Como Isabel, necesitamos abrirnos a la acción del Espíritu de Dios, porque solos no podemos.
La Navidad es la novedad de Dios que recrea la vida cuando parece agotada.
 No dejemos de orar ni de confiar: Dios escucha incluso aquellas oraciones antiguas que creíamos olvidadas. Él sabe cuándo es el momento.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

DIOS NOS SALVA DESDE DENTRO


Árbol genealógico de Jesús 
¨Estos fueron los antepasados de Jesús, hijo de David, e hijo de Abraham .
El Salvador ha brotado de nuestra tierra, y de la raza escogida, el  evangelio nos habla de cuatro   mujeres :Tamar, una prostituta, Rut extranjera,Rahab, Betsabé,  la que había sido esposa de Urías. 
Todo esto nos Anuncia discretamente al que vino a salvar a los pecadores Jesús el Mesías, que se arraiga en la humanidad al cabo de siglos de una historia marcada, por el pecado.
Tus raíces Jesús se entierran, profundamente en nuestra carne, humana. Siendo Dios nos  salva entrando en la historia concreta de nuestra vida , con luces y sombras, asumes nuestra carne y nuestras historias rotas para renovarlas desde dentro.
Te hiciste carne en nuestra carne, en nuestra raza, y elegiste lo corrupto, lo mal visto, lo impuro, y te manifestaste, transformando todo en Amor. 
 Que misterio tan hermoso como todo un Dios va preparando la llegada aquí en la tierra ,siendo Tú Jesús  el cumplimiento de las promesas, el culmen de la historia de la salvación. 
A pesar de los obstáculos que ponemos nosotros los seres humanos, Tú  mi Dios diriges la historia de la promesa ,por eso 
 hay historia de la salvación porque tú mi  Dios prometes y cumples.
"He aquí una virgen concebirá y dará  a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emanuel."Is7:14
Y naciste en nuestra historia Jesús  de Nazareth 

Gracias Jesús porque nos haces parte de Tus raíces y nos invitas amar nuestras raíces y amar nuestra historia , envuelta entre luces y sombras.

 Gracias porque Tú llevas el hilo de toda la historia humana.

Gracias Madre por engendrar a Jesús el Hijo de Dios el Salvador. 

Adviento nos invita a leer nuestra “genealogía” con misericordia: ahí actúa Dios. En la familia, en la comunidad, en el trabajo, su gracia teje salvación con hilos pobres.

Preparar la Navidad es sanar la memoria, agradecer los caminos recorridos y abrir la casa a Cristo, para que haga nuevas todas las cosas.

lunes, 15 de diciembre de 2025

EL RESPLANDOR DE LA TRINIDAD EN NOSOTROS .SAN ATANASIO


Aquel que es su Palabra, lo que el Espíritu distribuye a cada uno. Porque todo lo que es del Padre es también del Hijo; por esto, todo lo que da el Hijo en el Espíritu es realmente don del Padre. De manera semejante, cuando el Espíritu está en nosotros, lo está también la Palabra, de quien recibimos el Espíritu, y en la Palabra está también el Padre, realizándose así aquellas palabras: 
El Padre y yo vendremos a él y haremos morada en él. 
Porque, donde está la luz, allí está también el resplandor; y, donde está el resplandor, allí está también su eficiencia y su gracia esplendorosa.
Es lo que nos enseña el mismo Pablo en su segunda carta a los Corintios, cuando dice: La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con todos vosotros. Porque toda gracia o don que se nos da en la Trinidad se nos da por el Padre, a través del Hijo, en el Espíritu Santo. Pues, así como la gracia se nos da por el Padre, a través del Hijo, así también no podemos recibir ningún don si no es en el Espíritu Santo, ya que, hechos partícipes del mismo, poseemos el amor del Padre, la gracia del Hijo y la comunión de este Espíritu.