miércoles, 30 de septiembre de 2026

Tú Ven y sígueme


Te seguiré adondequiera que vayas — Lc 9, 57-62
1. Evangelio
En aquel tiempo, mientras Jesús y sus discípulos iban de camino, 
le dijo uno:
«Te seguiré adondequiera que vayas».
Jesús le respondió:
«Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros del cielo, nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza».
A otro le dijo:
«Sígueme».
Él respondió:
«Señor, déjame primero ir a enterrar a mi padre».
Le contestó:
«Deja que los muertos entierren a sus muertos;
 tú vete a anunciar el reino de Dios».
Otro le dijo:
«Te seguiré, Señor. 
Pero déjame primero despedirme de los de mi casa».
Jesús le contestó:
«Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios».

Jesús de Nazaret
 Eligió no aferrarse a nada, porque sabía que  para nosotros los humanos los bienes pueden convertirse en una esclavitud.
Invitándonos a optar por él camino de la libertad 
Solo quien no se aferra a nada lo posee todo, porque tiene el corazón libre para Dios.
Como dice Santa Teresa Benedicta de la Cruz
 "Solo  lo posee todo el que no posee nada ". 
Jesús,en esta tierra vivio sin una morada permanente
Su nacimiento en un establo y su huida a Egipto nos hacen comprender ya que el Hijo del hombre no tendría un lugar donde reposar la cabeza.
El que quiera seguirle debe saber que nosotros no tenemos aquí abajo una morada permanente.
Cuanto más conscientes seamos de que estamos de paso en este mundo, más desearemos nuestra morada definitiva junto a Dios

3. Meditación personal
«Sígueme»
Hoy, Señor, me dices estas mismas palabras:
«Sígueme».
Y me invitas a lo mismo:
«Tú vete a anunciar el reino de Dios».
No somos nosotros los que nos llamamos a nosotros mismos. El seguimiento es una llamada, un llamamiento al Amor.
Es a Ti, Jesús, a quien respondemos libremente.
Seguirte no significa desatender a los nuestros. 
Al contrario: ellos son los primeros a quienes debemos ponernos al servicio cuando nos necesitan.
Vivimos con la conciencia de que anunciamos el Reino con nuestra vida y con nuestra palabra.
Ayúdanos Jesús a tomar conciencia que en esta tierra no tenemos una morada permanente y anhelar la Morada eterna que es estar contigo eternamente .
Acción de gracias
Gracias, mi buen Maestro y Misionero, por formarnos como tus discípulos preferidos.
Por mostrarnos el camino de la pobreza que es la verdadera riqueza 
Que consiste en solo quien no posee nada lo posee todo 
Amén.
 


martes, 29 de septiembre de 2026

DINAMISMO DE LA PALABRA Práctica de la oración para enseñar a orar

 

PRIMER PASO DE LA ORACIÓN.- PREPARA LA PALABRA

Es preparar el corazón, la mente, todo tu ser, para tener una actitud y preguntarte 

¿Delante de quien estoy?

Has un saludo ......

 Pide al Espíritu Santo, confiar en Dios, pide que te ilumine, si vas a escuchar o leer pautas, o el comentario del evangelio , 

escribe en un cuaderno todo lo que en tu corazón Te llama la atención ,y ya es una actitud de fe 

¿Crees en la Palabra? ¿Crees que tiene la fuerza para cambiar tu vida?

 Despójate de todo aquello que te impide orar 

(preocupaciones, problemas, trabajo, estudios ) 

porque ya cuando has decidido ir a escuchar una predicación, y orar, se supone que ya todo lo has planificado y organizado. 

Por lo tanto vas a una oración sosegad@, más tranquil@.

Pídele perdón a Dios.

Agradécele por este rato de oración, por lo bueno que es y nos ama tal cual somos.

Pide el fruto de la oración.
 Lo pides desde el evangelio de hoy ,desde el comentario de la palabra.
Ponle un título a tu oración del tema que entiendes que Jesús te habla.
Ejemplo: Entonan la canción: Tú has venido a mi orilla, no has buscado, ni a sabios ni a ricos Señor, tan sólo quieres que yo te siga. Señor, me has mirado a los ojos, sonriendo has dicho mi nombre, en la arena he dejado mi barca, junto a Ti buscaré otro mar. 

Lees la cita " Ven y sígueme 

¿Qué frutos intuyes, que vas a obtener, después de tu oración?  

El fruto será: El Señor me llama por mi nombre y quiere que yo le siga 
( el cómo te lo dirá en oración) 

Ponte en manos de María y pídele sencillez de corazón para dejarte guiar por el Espíritu Santo. 

 Dile que te enseñe a cuidar ese tesoro que Dios te ha regalado, como Ella cuidó a Jesús.

SEGUNDO PASO DE LA ORACIÓN.- ESCUCHA LA PALABRA

Vuelve a leer las pautas escritas o predicadas o el texto bíblico y subraya lo que más te ha impactado o que parecen dirigidas a ti.

Lee la cita detenidamente. 

Un ejemplo es el de Jeremías 1,4-10) 
"Me llegó una palabra de Yavé: Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones.»
 Es Dios quien te está hablando y con fe escucha esa Palabra que hoy te quiere dirigir, se dirige a ti ahora de manera personal, con tus nombres y apellidos, y te habla en tu lenguaje, porque te conoce, disfruta de su voz cuando lees y agudiza tu oído para escucharle desde tu corazón, desde lo más profundo de tu ser.

Ponte de protagonista en la cita. 
En este caso ya no se dirige a Jeremías, se dirige a ti. 
A mí, me llegó una palabra de Yavé: Antes de formarte en el seno de tu madre, ya te conocía; antes de que tú nacieras, yo te consagré, y te destiné a ser profeta de las naciones.

¿Qué entiendes por su Palabra?  

A mí, me dice que me conoce desde que estaba en el seno de mi madre y que antes de que naciera el me consagró para hacer profeta de las naciones.

 Aquí comienza el diálogo con el mismo Dios, que está buscando a su criatura y tú sales a su encuentro y le dice habla Señor ,que te escucho.

  ¿Qué me quieres decir, Señor?  

Jesús en su palabra me dice : Conozco, lo más profundo de tí, desde tus entrañas, el fondo de tu corazón, la profundidad de tu mente y todo tu ser, por eso sé lo que eras en el seno de tu madre, desde que estabas ahí, soñé con tu vida y me ilusionaba, pensar, que con mi Palabra, tú irías a sanar los corazones tristes, rotos por las decepciones, malos tratos o tanto activismo: van y vienen, hacen cosas , y se les va la vida, sin llegar a ser felices.

Señor ¿Con que intención, me dices esto?
Entiendo que me hablas del Padre 
 Mi Padre, cuando te creó a tí y a todos los seres humanos, os ofreció un mundo bonito, todo en orden y en armonía para que disfrutasen, os dió todo, para ser feliz, y sobre todo os regaló mi presencia.
Nosotros estamos vivos en tu corazón para dialogar, para disfrutar ser feliz con un único proyecto amar como Yo Jesús.

¿Tú, que dices de esto? 

Señor Yo siento que en el fondo de mi corazón, deseo un mundo mejor, quisiera amar a todo el mundo conforme tú los amas, mirarlos con tus ojos, quisiera ser como tú, pasar por esta vida haciendo el bien.

 Sentir ese llamado a ser como tú, para ayudar a mis hermanos a no estar tristes, deprimidos, que vean lo que tú, cada día nos regalas.

✔️ TERCER PASO DE LA ORACIÓN.- ASIMILA LA PALABRA:

Es el momento, más crítico, y que a veces no queremos vivirlo, pero es un paso de conocernos a nosotros mismos, como Dios nos conoce.

Es reconocer que no vivimos lo que entendemos de la Palabra 
Continuamos con el diálogo:
 Si deseo hacer el bien ¿Por qué no lo hago? 

Jesús, recuesto mi cabeza sobre tu pecho, para sentir el gran amor que tú sientes por mí, quiero escuchar los latidos de tu corazón y sentir que a veces no soy lo buena que quisiera y que no sé corresponder al gran amor que tú me tienes.

Jesús: ¿Por qué?  

 Me falta la fe para creer en tu Palabra, en todo lo que me dices, que me conoces, que me has dado capacidades para amar a todos, no abro mi corazón para acoger tu Palabra.

Jesús: 

¿A quién no puedes acoger?

Discierne lo que has de cambiar:

Jesús: 

Sabes, que aunque tú no me veías, ni me conocías, yo estaba a tu lado como hoy, amándote, tanto te he amado que vales el precio de mi sangre, he entregado mi vida, para que tengas vida y vida en abundancia. 

 Jesús dime ¿cómo volver a ti? ¿Cómo valorar mi vida, como tú la valoras? 

Jesús:

 Yo mismo te enseñaré a creer en mi Padre, a valorar tu vida, y hacer de ti una persona dócil a mi Palabra y serás lo que mi Padre sueña contigo, profeta de las naciones.

Decídete por su Palabra

 Lo que tú me pides Señor, coincide con lo que yo profundamente deseo y me haces feliz, me haces más amiga tuya, y sobre todo me acompañas y me enseñas, cómo vivir tu Palabra, me dispongo a querer a amar a todas las personas sobre todo a las que me rodean y me son difícil de aceptar .

✔️ CUARTO PASO DE LA ORACIÓN.- VIVE LA PALABRA

Define concretamente con quién, cuándo y dónde vas a dar vida a la Palabra que Dios te ha regalado hoy.

 Es el fruto de la oración, es el tesoro que Dios te ha dado, dile a la Mamá, que te ayude a guardarlo como Ella lo hizo, y que este fruto se haga Vida por obra del Espíritu, para que Jesús se encarne en nosotros.

Gusta y saborea cuán bueno es el Señor

Gracias Papá, Hijo, y Espíritu Santo, porque realmente es un gozo hablar con vosotros, es disfrutar del inmenso Amor-Vida que nos quieren regalar con cada una de sus palabras, ya no soy la misma que cuando empecé la oración, siempre termino feliz, porque me llamas a ser realidad tu sueño, ser feliz, no hay mayor felicidad, que hacer tu voluntad, me haces libre, dar a conocer que tu Amistad es fuente para hacer amistad con cada una de las personas con quien me relacione hoy.

Comparte lo que quieres vivir

Voy a compartir lo que quiero vivir hoy, con mi familia, mis amigos en el trabajo, ahí donde vaya.

✔️ QUINTO PASO DE LA ORACIÓN.- ANUNCIA LA PALABRA

Esta oración me puede ayudar para dar pautas, para dar un testimonio de lo que Dios va haciendo con mi vida, puedo prepara una charla, esto hará que permanezca unida a Él y dar frutos en abundancia. Y así seré profeta de las naciones y hazle que otros también sean profetas.

Nota.- ¿Quién es profeta? Aquel a quien Dios reviste de su autoridad para que comunique su voluntad a los hombres y los instruya. Para realizarla según el plan de Dios, es necesario que hablemos verdaderamente en nombre de Dios, o mejor aún, que el Espíritu Santo se sirva de nuestros labios para comunicar sus mensajes a través de nosotros. Profeta es todo cristiano que asume su tarea de anunciar a Jesucristo y denunciar el pecado y los atentados a la vida. 








domingo, 27 de septiembre de 2026

La Balanguera, memòria de Mallorca

La Balanguera, memòria de Mallorca
Recordant La Balanguera, aquesta hermosa poesia de Joan Alcover i Maspons (1854–1926), escrita entre 1902 i 1903, i musicada per Amadeu Vives i Roig (1871–1932), no puc deixar de sentir que dins les seves paraules hi viu molt més que una cançó.
La Balanguera, amb la seva filosa, va teixint sense aturar-se el fil del temps. I per jo, aquesta filosa representa Déu, que recull el passat, acompanya el present i va projectant el futur.
A cada fil hi ha una generació: els qui varen ser, els qui som i els qui encara han de venir. El passat no desapareix, sinó que queda entreteixit dins el present, i el present prepara el camí del futur.
És això el que més m’emociona de La Balanguera: aquesta manera tan mallorquina d’entendre la vida com un fil que no es trenca mai, una herència que rebem dels nostres avantpassats i que tenim el deure de conservar i transmetre als qui vendran.
Així és la cultura mallorquina: memòria, arrels, identitat i futur. Un poble que mira endavant sense oblidar mai d’on ve.
I mentre la Balanguera continua filant, nosaltres continuam caminant, formant part d’aquest gran fil de generacions que uneix Mallorca, el seu passat, el seu present i el seu futur.

sábado, 26 de septiembre de 2026

Anunciaré el Amor y la fidelidad del Señor por siempre

Salmos 89, 2-39
El amor del Señor por siempre cantaré, tu fidelidad
proclamaré de siglo en siglo;
yo digo: tu favor es eterno, al hacer el cielo, pusiste en él tu fidelidad.
Una alianza hiciste con tu preferid@  tu servidor@:
"Establecí tu linaje para siempre, asenté tu trono de siglo en siglo."
Señor, los cielos celebran tus maravillas, y tu fidelidad, la asamblea de los santos.
Señor, Dios, ¿quién como tú? ¡Poderoso Señor, tu fidelidad te envuelve!
Tuyos son los cielos, tuya es la tierra, el mundo y su contenido tú lo fundaste.
Justicia y derecho son la base de tu trono, Amor y Fidelidad van delante de ti.
Dichoso el pueblo que sabe aclamarte, y que avanza a la luz de tu faz, Señor,
tu Nombre es su alegría todo el día y lo ensalza tu justicia.
Tú eres el brillo de su poder, de tu bondad nos viene la victoria.
Nuestro escudo está en la mano del Señor nuestro rey, en manos del Santo de Israel.
Tú dijiste: "He prestado mi apoyo a un valiente, lo he sacado del pueblo y exaltado.
Encontré a mi servidor, y lo ungí con óleo santo,
lo sostendrá mi mano y mi brazo lo fortalecerá.
Mi fidelidad y mi amor lo acompañarán, mi Nombre le asegurará la victoria.
El me podrá invocar: "¡Tú eres mi Padre, mi Dios y la roca donde me refugio!"
Haré de él mi primogénito, el más famoso de los reyes de la tierra.
Para siempre mi amor le mantendré, y seré fiel a mi alianza con él.
 Estableceré su descendencia para siempre, y haré que su trono dure como los cielos.
 mi amor no se lo quitaré ni renegaré de mi fidelidad.
No romperé mi alianza ni cambiaré lo que salió de mis labios.




viernes, 25 de septiembre de 2026

Mil años para Dios es como un día .

Salmos 90, 4-17
Mil años para ti son como un día, un ayer, un momento de la noche.
Tú los siembras, cada cual a su turno, y al amanecer despunta la hierba;
en la mañana viene la flor y se abre y en la tarde se marchita y se seca.
El tiempo de nuestros años es de setenta, y de ochenta si somos robustos.  
Transcurren muy pronto y nos llevan volando.
Enséñanos lo que valen nuestros días, para que adquiramos un corazón sensato.
Cólmanos de tus favores 
por la mañana, que tengamos siempre risa y alegría
Haz que nuestra alegría dure en medio de la prueba y los años en que vivimos.
Muestra tu acción a tus servidores y a sus hijos, tu esplendor.
Que la dulzura del Señor nos cubra y que él confirme la obra de nuestras manos.


jueves, 17 de septiembre de 2026

Gotas de Esperanza.

1. Dios tiene un proyecto de esperanza para mí.
Un futuro lleno de esperanza.
Jeremías 29:11 
Porque yo conozco los planes que tengo para ustedes —afirma el SEÑOR—… Jeremías 29:11

2. Cuando el corazón está abatido
Esperar en Dios en medio de la tristeza.
¿Por qué estás tan abatida, alma mía? ¿Por qué estás angustiada? En Dios pondré mi esperanza y lo seguiré alabando. ¡Él es mi salvación y mi Dios! Salmo 42:11   

Jesús, descanso para el cansado.
Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados; yo les daré descanso.Mateo 11:28   

3. Dios es mi refugio y mi protector
El Señor cuida cada paso de mi vida.
El Señor te cuidará; de todo mal guardará tu vida. El Señor cuidará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.Salmo 121:7-8 

4 Tu Palabra sostiene mi esperanza.
Tú eres mi escondite y mi escudo; en tu palabra he puesto mi esperanza.
Salmo 119:114  

 Esperar confiando en la Palabra.Salmo 130:5 –

 Aprender a esperar con fe
Hebreos 11:1 – La fe hace visible la esperanza.
 La paciencia que madura la esperanza.Romanos 8:25 –

5. La esperanza que fortalece
Renovar las fuerzas en el Señor.
Que el Dios de la esperanza los llene de toda alegría y paz a ustedes que creen en él, para que rebosen de esperanza por el poder del Espíritu Santo.(Isaías 40:31 )

Cobren ánimo los que esperan en Dios.
Salmo 31:24 – 
Miqueas 7:7 – Esperar al Dios que escucha.

6. La esperanza nace del amor de Dios
El sufrimiento da fruto en la esperanza.Romanos 5:3-5 
. La esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado.(Rm.5.5)

Llenos de alegría, paz y esperanza por el Espíritu.Romanos 
Y no solo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.Rm15:13 – 
1 Corintios 13:13 – La esperanza que permanece con la fe y el amor.

1 Pedro 1:3 – Cristo resucitado, nuestra esperanza viva.
7. Cristo, esperanza para el mundo
Isaías 61:1 – Ungidos para sanar y anunciar la Buena Noticia.
Efesios 4:4 – Llamados a una sola esperanza.
Colosenses 1:27 – Cristo en nosotros, esperanza de gloria.
1 Pedro 3:15 – Dar razón de la esperanza que llevamos.
Oración por la sanación
8. La fe que sana
Santiago 5:15 – La oración de la fe levanta al enfermo.
Santiago 5:16 – La fuerza de la oración perseverante.
Marcos 5:34 – Tu fe te ha salvado.
Juan 5:8-9 – Levántate y camina.
Jeremías 17:14 – Sáname, Señor, porque tú eres mi esperanza.

La esperanza fortalece mi corazón.
Cristo llena mi vida de esperanza.
  • Pero los que confían en el Señor renovarán sus fuerzas; levantarán el vuelo como las águilas, correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.
  • Ahora bien, la fe es tener confianza en lo que esperamos, es tener certeza de lo que no vemos.
  • Ahora, pues, permanecen la fe, la esperanza y el amor. Pero el amor es el más importante.
  • Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa.
  • Cobren ánimo y ármense de valor, todos los que en el Señor esperan.
  • Pero yo he puesto mi esperanza en el Señor; yo espero en el Dios de mi salvación. ¡Mi Dios me escuchará!
  • Pero si esperamos lo que todavía no vemos, en la espera mostramos nuestra constancia.
  • La esperanza que se demora aflige al corazón; el deseo cumplido es un árbol de vida.
  • Me digo a mí mismo: «El Señor es mi herencia. ¡En él esperaré!».
  • Encamíname en tu verdad. Y enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvación. ¡En ti pongo mi esperanza todo el día!

  • Que tu gran amor, Señor, nos acompañe, tal como lo esperamos de ti.

  • ¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, para que tengamos una esperanza viva.
  • El Espíritu del Señor y Dios está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas noticias a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar libertad a los cautivos y la liberación de los prisioneros.
  • Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que pida razón de la esperanza que hay en ustedes. Pero háganlo con gentileza y respeto.
  • Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también fueron llamados a una sola esperanza.
  • A estos Dios se propuso dar a conocer cuál es la gloriosa riqueza de este misterio entre las naciones, que es Cristo en ustedes, la esperanza de gloria.

Ten en cuenta que así es la sabiduría a tu alma; si das con ella, tendrás buen futuro; tendrás una esperanza que no será destruida.

Salmo 130:5  

Santiago 5, 15
La oración hecha con fe salvará al que no puede levantarse; el Señor hará que se levante; y si ha cometido pecados, se le perdonarán.
Santiago 5, 16
 Recen unos por otros para que sean sanados. La súplica del justo tiene mucho poder con tal de que sea perseverante:

San Marcos 5, 34
Jesús le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda sana de tu enfermedad.»

San Juan 5, 8-9
Jesús le dijo: «Levántate, toma tu camilla y anda.»
Al instante el hombre quedó sano, tomó su camilla y empezó a caminar. Pero aquel día era sábado.

Cúrame, Señor , y sea yo curado; sálvame, y sea yo salvo, pues mi Esperanza eres tú.Jer.17,14





Rompo con mi pasado mis malas obras

Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados -dice el Señor-,

y yo os aliviaré.


Sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho.

«¿Ves a esta mujer? He entrado en tu casa y no me has dado agua para los pies; ella, en cambio, me ha regado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el beso de paz; ella, en cambio, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho, pero al que poco se le perdona, ama poco».
Y a ella le dijo:
«Han quedado perdonados tus pecados».
Los demás convidados empezaron a decir entre ellos:
«¿Quién es este, que hasta perdona pecados?».
Pero él dijo a la mujer:
«Tu fe te ha salvado, vete en paz».Lc 7, 36-50 •

Rompo con mi pasado de mis malas obras 
Cuando ella [una mujer de la ciudad] ha visto que las palabras de Cristo se propagaban por todas partes como los aromas, la pecadora se ha puesto a detestar la pestilencia de sus actos: 
“No he tenido en cuenta la misericordia con la que Cristo me envuelve, buscándome cuando yo me extraviaba por mi culpa. 
Porque es a mi a quien busca por todas partes; es por mí que come en casa del fariseo, él que alimenta al mundo entero.
 Él hace de la mesa un altar del sacrificio en el que él mismo se ofrece devolviendo la deuda a sus deudores para que éstos se acerquen con confianza diciendo: ‘Señor, líbrame del abismo de mis obras.’”

Ávidamente, corre hacia él, desdeñando las migajas, ha cogido el pan; más hambrienta que la Cananea (Mc 7, 24s), ha saciado su alma vacía porque su fe era tan grande como su hambre. No es su llamada que la ha rescatado sino su silencio, porque en un sollozo ha dicho: “Señor, líbrame del abismo de mis obras”. San Romano

Ella se ha apresurado a ir a la casa del fariseo, precipitándose en la penitencia. “¡Vamos, alma mía, dice, este es el tiempo que pedías! El que purifica está aquí, ¿por qué quedarte en el abismo de tus obras? Me voy a él porque es por mí que ha venido. Dejo mis viejos amigos porque el que ahora está aquí lo deseo apasionadamente; y puesto que él me ama, son para él mi perfume y mis lágrimas. El deseo del deseado me transfigura y yo amo a aquel que me ama como él quiere ser amado. Me arrepiento y me prosterno, es eso lo que él espera; busco el silencio y el retiro, es lo que a él le place. Rompo con mi pasado las malas obras.

“Así pues, iré a él para ser iluminada, como dice la Escritura, me acercaré a Cristo y no quedaré avergonzada (Sal 33, 6; 1P 2, 6). Nada me va a reprochar; no me dirá: ‘Hasta este momento tú estabas en tinieblas y has venido a verme a mi, que soy el sol.’ Por eso tomaré el perfume y haré de la casa del fariseo un baptisterio donde lavaré mis faltas y me purificaré de mi pecado. Con lágrimas de aceite y de perfume, llenaré la pila bautismal en la que me lavaré, en la que me purificaré, y escaparé del abismo de mis obras.”