Te seguiré adondequiera que vayas — Lc 9, 57-62
1. Evangelio
En aquel tiempo, mientras Jesús y sus discípulos iban de camino,
le dijo uno:
«Te seguiré adondequiera que vayas».
Jesús le respondió:
«Las zorras tienen madrigueras, y los pájaros del cielo, nidos, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza».
A otro le dijo:
«Sígueme».
Él respondió:
«Señor, déjame primero ir a enterrar a mi padre».
Le contestó:
«Deja que los muertos entierren a sus muertos;
tú vete a anunciar el reino de Dios».
Otro le dijo:
«Te seguiré, Señor.
Pero déjame primero despedirme de los de mi casa».
Jesús le contestó:
«Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás vale para el reino de Dios».
Jesús de Nazaret
Eligió no aferrarse a nada, porque sabía que para nosotros los humanos los bienes pueden convertirse en una esclavitud.
Invitándonos a optar por él camino de la libertad
Solo quien no se aferra a nada lo posee todo, porque tiene el corazón libre para Dios.
Como dice Santa Teresa Benedicta de la Cruz
"Solo lo posee todo el que no posee nada ".
Jesús,en esta tierra vivio sin una morada permanente
Su nacimiento en un establo y su huida a Egipto nos hacen comprender ya que el Hijo del hombre no tendría un lugar donde reposar la cabeza.
El que quiera seguirle debe saber que nosotros no tenemos aquí abajo una morada permanente.
Cuanto más conscientes seamos de que estamos de paso en este mundo, más desearemos nuestra morada definitiva junto a Dios
3. Meditación personal
«Sígueme»
Hoy, Señor, me dices estas mismas palabras:
«Sígueme».
Y me invitas a lo mismo:
«Tú vete a anunciar el reino de Dios».
No somos nosotros los que nos llamamos a nosotros mismos. El seguimiento es una llamada, un llamamiento al Amor.
Es a Ti, Jesús, a quien respondemos libremente.
Seguirte no significa desatender a los nuestros.
Al contrario: ellos son los primeros a quienes debemos ponernos al servicio cuando nos necesitan.
Vivimos con la conciencia de que anunciamos el Reino con nuestra vida y con nuestra palabra.
Ayúdanos Jesús a tomar conciencia que en esta tierra no tenemos una morada permanente y anhelar la Morada eterna que es estar contigo eternamente .
Acción de gracias
Gracias, mi buen Maestro y Misionero, por formarnos como tus discípulos preferidos.
Por mostrarnos el camino de la pobreza que es la verdadera riqueza
Que consiste en solo quien no posee nada lo posee todo
Amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario