"la Cuaresma es un tiempo para afinar el oído a Dios y a los más necesitados,
practicar un ayuno que transforme el corazón
y el lenguaje,
y caminar juntos hacia una vida más justa, reconciliada y centrada en el amor."Papa León XIV
Hoy Jesús nos concreta como vivir este tiempo de cuaresma
Desde una mirada apreciativa
Dejándonos mirar en profundidad y amar hasta ser transformados desde dentro, hasta llegar a una opción de un nuevo estilo de vida, amando a Jesús en los hermanos.
Ojalá Señor podamos al final de nuestra vida pasar este único Examen el de Amar y poder escuchar tu voz que nos dices:
"Venid , benditos de mi Padre; tomad posesión del Reino preparado para Vosotros desde la creación del mundo; porque estuve hambriento y me dieron de comer, sediento y me dieron de beber, era forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron, enfermo y me visitaron, encarcelado y fueron a verme". Los justos le contestarán entonces: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o encarcelado y te fuimos a ver?"
Y el rey les dirá: "Yo les aseguro que, cuando lo hicieron con el más insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicieron".
En el Reino de los cielos nos llevaremos muchas sorpresas porque es la única asignatura de la que se nos examinará , si hemos amado, este amar se concreta en obras, amando al hermano más cercano y no es dar cosas es Amar desde la misma calidad con la que somos amados .
¿Que entiendo por Amar ?
dice el Papa Francisco
El amor es más concreto de lo que muchas veces pensamos.
No es un amor abstracto; un amor "platónico". El amor tiene manifestaciones muy concretas.
Esto nos suele pasar cuando hablamos del amor a Dios.
Un amor que se puede dar en las ideas o en las ganas de amar pero que no va a más.
Jesús se muestra, se deja amar y, muchas veces, no nos damos cuenta; lo pasamos por alto. Dios es tan sencillo… pero al ser Dios no sé porqué siempre pensamos que es más complicado.
Se deja amar en el pobre, en el hambriento…, en el enfermo. Aunque esto sigue siendo muy abstracto.
Mejor aún, se deja amar en la necesidad que tiene la persona que está a tu lado, en la enfermedad que está pasando tu amigo, en el miembro de tu familia que puede paracer estar perfectamente pero que por dentro…, digamos que las cosas no le van muy bien.
Jesús, cuando habló del amor, no lo hizo con las palabras sino que lo hizo con toda su vida…, con todos sus actos.
El amor de Dios es un amor muy concreto…muy real. Amor al cual siempre nos invita a participar.
Es cuestión de abrir los ojos y decidirnos a amar.
«Ofrecer un don grato a Jesús es cuidar a un enfermo, dedicarle tiempo a una persona difícil, ayudar a alguien que no nos resulta interesante, ofrecer el perdón a quien nos ha ofendido. Son dones gratuitos, no pueden faltar en la vida cristiana.
De lo contrario, nos recuerda Jesús, si amamos a los que nos aman, hacemos como los paganos.
Miremos nuestras manos, a menudo vacías de amor, y tratemos de pensar hoy en un don gratuito, sin nada a cambio, que podamos ofrecer.
Será agradable al Señor. Y pidámosle a él: "Señor, haz que descubra de nuevo la alegría de dar"».
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